Una charla con el marroquí que lanzó a la fama a Lady Gaga

Una charla con el marroquí que lanzó a la fama a Lady Gaga

Se trata de RedOne, el productor detrás del éxito de ‘Hips Don’t Lie’, con Shakira y Wyclef.

RedOne, productor musical

RedOne también ha trabajado con artistas como Jennifer López, Paulina Rubio, Mylène Farmer, RBD, Enrique Iglesias, Nicki Minaj, Pitbull y Porcelain Black.

Foto:

Cortesía Warner Bros Records

Por: Alejandro Marín
25 de agosto 2018 , 10:27 p.m.

RedOne, el productor que catapultó a la fama a Lady Gaga con canciones como 'Poker Face' y 'Alejandro', estuvo en Colombia para promover su canción 'Boom Boom', junto a Daddy Yankee. En esta conversación, le cuenta a Alejandro Marín cómo un inmigrante marroquí se convirtió en la primera figura de la producción de pop del nuevo milenio.

¿Por qué habla tan bien español?

Porque soy del norte de Marruecos, que queda cerca de España.

¿Se crió en Marruecos?

Nací en Marruecos y a los 19 años me fui a Suecia a estudiar música. Fue muy duro, porque de Marruecos me fui solamente con sueños de hacer historia.

¿Qué fue lo más difícil de Suecia?

No conocía a nadie. Primero viví con un amigo de mi hermano que creía que iba a quedarme una semana, pero la verdad es que no pensaba volver a Marruecos. Por supuesto, me dijo que no podía quedarme mucho más. Entonces llamé a otro amigo que trabajaba en un restaurante y me dejó dormir en el suelo de la cocina.

¿Le consultó a la familia alguna vez?

Convencer a mi familia me costó tres años. Luego me dijeron: “Está bien, vete, eres el mejor, trabaja duro”. Por eso, cuando me fui y vi que no era tan fácil como creía, trabajé todo lo que tenía que trabajar. El pago era básicamente nada: de 6 de la mañana a 9 de la noche, toda la semana, y me pagaban 40 dólares.

¿Y qué sucedió después?

Una amiga me ayudó con los papeles. Después me fui a una escuela de música a la cual fue muy duro entrar: de 400 aspirantes solo admitían a cuatro.

¿Cómo lo hizo?

Los requerimientos eran tener voz e instrumento, y yo tenía las dos. Mi voz era el 'main'.

¿Qué escuchaba en esa época?

De todo, pero especialmente 'hard rock'.

¿Qué estaba de moda en Estocolmo?

Todo. Europe (banda sueca de rock) cambió mi vida. Cuando vi a Europe y al guitarrista Yngwie Malmsteen, fue la primera vez que pensé en ir a Suecia. Abba, Roxette…

¿Cuánto tiempo duró ese curso?

Un año. Fue muy duro porque estudiábamos y al mismo tiempo tenía un grupo, llamaba a todas las casas discográficas, buscaba contactos. Yo siempre quería hacer de eso algo comercial, mis melodías siempre fueron comerciales al lado de música complicada. Bueno, firmamos un contrato, hicimos un álbum…

¿Firmó un contrato?

Exacto, firmé algo muy malo…

Sí, eso suele suceder con los grandes artistas: todos firman contratos muy malos al principio…

Exacto. Teníamos que pagar de nuestros bolsillos, tocaba trabajar para pagar el álbum.

¿Por cuántos discos?

Después de un álbum dije: “Ya está”.

Bueno, le fue bien...

Sí, porque a veces tienes que hacer seis discos.

A Trent Reznor le pasó. Los contrataron como por siete discos y fue duro. Por lo menos usted no tuvo que meter abogados...

Exacto. En Suecia la gente es más razonable y buena.

¿Qué hace a los suecos tan buenos para el pop? En cada década tienen un Blue Swede…

Un Avicii…

Unos Cardigans…

La cultura es muy musical. Primero, es obligatorio aprender a tocar un instrumento cuando estás en la escuela. Por lo tanto, toda la nación aprende de música. Segundo, en Suecia aman el pop y la melodía, porque es un lugar muy frío y oscuro. En el Festival Schlager (donde se selecciona el concursante para el festival Eurovisión) se ve que la melodía está arraigada en la cultura sueca. La tercera razón es la perfección. La nación sueca es perfección.

Cuando me fui y vi que no era tan fácil como creía, trabajé todo lo que tenía que trabajar. El pago era básicamente nada: de 6 de la mañana a 9 de la noche, toda la semana, y me pagaban 40 dólares

¿Qué fue lo que vio como inmigrante marroquí en el proceso educativo sueco que lo hizo pensar: ‘Esto me complementa’?

El profesionalismo. En Suecia aprendes a trabajar en las cosas hasta que suenan perfecto: Las frecuencias, los 'kicks' deben conjugarse con el resto del sonido de la canción… Nada se hace a medias. El nivel es muy alto, hasta los demos suenan finalizados. Siempre cuando un sueco te manda una canción, suena terminada, no hay nada que añadir. Eso fue lo que aprendí, la calidad.

Luego de aprender todo eso, ¿qué pasó?

Cuando me fui de Marruecos quería llegar al mundo. Recuerdo que le dije a mi hermana: “Voy a empezar de cero, me voy a Estados Unidos”. Ella pensó que estaba loco porque había trabajado muchísimo, pero finalmente me apoyó y me dijo que siguiera mi corazón. Empecé a ir a Nueva York al estudio de un amigo, donde también dormía en el suelo.

Se mimetiza bien...

Exacto. Pero fue duro porque no era lo mismo.

Estados Unidos no es Suecia...

En Estados Unidos siempre te dicen: “Tu música no va a funcionar”.

¿En qué año se fue para Nueva York?

Empecé a ir en el 2001, y en el 2003 me quedé.

Luego del 11 de septiembre...

Sí. Me quedé en NY trabajando en proyectos musicales, pues ya tenía un poco de renombre y contactos. En el 2006 produje la canción del mundial, 'Hips Don’t Lie' ('Bamboo') con Shakira y Wyclef Jean. Esa canción me sirvió un poco en Europa, pero no tanto en Estados Unidos porque el fútbol no era muy grande. Ahora sí.
Se casó en el 2006.

¿De dónde es su esposa?

Marroquí, pero nació en Holanda. Nos conocimos cuando vivía en Suecia. Teníamos una amiga en común que nos presentó y hablábamos mucho por teléfono.

¿Cuánto llevan juntos?

Desde el 2001.

¿Qué tal fue empezar con pareja en Nueva York?

En el 2007 vivíamos en un apartaestudio y solo teníamos un colchón inflable y un televisor. Recuerdo que vimos una película con Russell Crowe que se llama 'Cinderella Man', sobre un boxeador exitoso que tiene un bajón y se queda sin dinero. En la película, el personaje intenta convencer a su mánager para que le dé una segunda oportunidad. “Solo necesito ganar una pelea para comprar leche…”. Cada vez que el boxeador llega a casa su mujer le preguntaba: “¿No hubo pelea hoy?”, y él contestaba: “No hubo pelea hoy”. Cuando yo estaba luchando y entregando música en las casas discográficas, luego volvía a la casa y mi mujer me decía: “¿No hubo pelea hoy?”, y yo le contestaba: “No hubo pelea hoy” (Risas). Ahora nos reímos de eso.

¿Cómo llegó esa oportunidad?

Los grandes productores se llevan siempre los buenos proyectos, pero en esta ocasión me entregaron la gran oportunidad de hacer un 'remix' de JLo para Epic con 3.800 dólares que me prestó mi cuñada. En los primeros días de enero entregué mi 'remix' y me dijeron que era muy bueno, pero que Marc Anthony ya lo había hecho en salsa, entonces ya no iban a usarlo… Aproveché para decirles que tenía más música y después de oírla me presentaron a una chica con la que querían que intentara algo. Yo por supuesto dije: ¡Puedo empezar hoy!

¿Cuáles fueron las canciones en las que empezó a trabajar?

La primera fue 'Whine Up', de Kat DeLuna.

Esa canción fue enorme...

Fue número uno en 36 países. Con ella, el presidente de Epic me dio un anticipo de 120.000 dólares. Eso me cambió la vida.

¿Y qué pasó ahí?

Después de ese éxito, me hablaron de una chica que escribía muy bien y les pregunté: “¿Tiene contrato?”. Me contestaron que no. Yo no quería más fracasos. Sin embargo, fui a encontrarme con esta chica afuera del edificio de Sony Music, en Nueva York. Me presenté: “Soy RedOne”. Me dijo: “Soy Lady Gaga”.

Cuando yo estaba luchando y entregando música en las casas discográficas, volvía a la casa y mi mujer me decía: “¿No hubo pelea hoy?”, y yo le contestaba: “No hubo pelea hoy”. Ahora nos reímos de eso

¿Cómo fue el proceso creativo de esas primeras canciones?

En realidad fue muy fácil. Es la mejor letrista con la que he trabajado.

Cuando ‘The Fame’ (el primer disco de Lady Gaga) apareció en el mercado colombiano, ‘Just Dance’ fue muy difícil de pegar. Los directores de las emisoras en Colombia no daban un peso por ella...

Tienes que hacer algo que sorprenda a la gente. Si tienes a Lady Gaga, haz algo especial.

Era demasiado adelantado a su momento para la radio. Muchos decían: ‘No va a pasar nada con Lady Gaga’...

Y ahí dije: “No nos rindamos. Enviemos 'Just Dance' a Suecia”. El departamento de promoción de Universal Suecia empujó lo más duro que pudo esa canción para ponerla a sonar. Y cuando empezó a sonar allá…

Despegó...

Martin Kierzenbaum (gerente de promoción de Universal Music) llamó a Canadá a pedir el mismo favor. Lo intentaron y fue número uno. Después de eso, Finlandia, Dinamarca, etc. Ya teníamos una historia. La canción llegó al número uno en todo el mundo luego de eso.

Les tomó casi un año.

Así es, 11 meses.

Y luego de eso…

(Canta el comienzo de 'Poker Face') “Ma-Ma Ma-Ma”…

¿Hasta qué momento decidió acompañar a Lady Gaga en su camino?

Vendimos como 3,5 millones de álbumes, algo muy grande en ese momento, y nos dijeron: “¡Hey!, hagan un par de canciones más”… Y estando de gira, en el autobús, hicimos 'Bad Romance'. Luego hicimos 'Alejandro' en Ibiza… Cuando salieron esas canciones fue en 'The Fame Monster': ¡Boom! 20 millones de álbumes. Después de eso, la cosa se puso difícil. Mucha gente en la mitad, ¿me entiendes? La fama.

Qué lástima...

Cuando trabajamos juntos fue muy divertido, pero cuando hay mucha presión y el artista pierde foco pues…

Y creo que se nota...

Se nota. Los números lo dicen.

¿Qué siente que va a pasar con el reguetón latino?

Creo que va a explotar aún más. La calidad es muy importante. Tienen que mantener una calidad porque el mundo necesita este 'feeling', por todo lo que está pasando. Este es el momento para que la gente sienta algo positivo, ese ritmo latino te hace olvidar todo.

¿Está metido ahí?

Sí, sí, y me encanta.

Fue precursor de lo urbano latino, al grabar ‘Whine Up’...

¡Sí, seguro! Todo el sonido latino, rítmico, siempre ha sido parte de mí, entonces lo que está pasando ahora es perfecto para mí.

¿Por qué decidió venir a Bogotá?

Siempre había querido venir a Colombia y estoy promocionando 'Boom Boom', con Daddy Yankee y French Montana.

Haciendo promoción también, manteniendo la humildad...

Sí, tomo distancia de mi éxito. El éxito es algo bueno, pero no soy yo. Solo amo lo que hago.

ALEJANDRO MARÍN
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
En Twitter: @themusicpimp

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