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Charles Bukowski: el lado oscuro de Los Ángeles
Charles Bukowski

Charles Bukowski nació en Andernach (Alemania) el 16 de agosto de 1920 y murió en Los Ángeles, el 9 de marzo de 1994.

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Charles Bukowski: el lado oscuro de Los Ángeles

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El mundo celebra el centenario del nacimiento del último escritor maldito de EE.UU.

Resulta curioso que mi fascinación por Los Angeles no haya nacido en un paseo a Disneylandia, una visita a los estudios de la Universal o en un partido de béisbol en el Dodgers Stadium, sino en los libros de Charles Bukowski, así como en los discos de los Doors y Frank Zappa, artistas que no han sido precisamente los más elogiosos de la ciudad que los acogió desde niños y que yo solo he visto una vez desde el aire, en infinidad de películas de acción y que mil veces he recorrido con mi imaginación y la ayuda de algún plano de la ciudad.

Mi relación con Bukowski fue una obsesión a primera vista. Mi amiga la periodista Sylvia Duzán (asesinada por los paramilitares en 1990) me prestó 'La senda del perdedor' y de inmediato me atrapó esa prosa escueta, contundente y precisa, dura y descarnada, en la que no sobra ninguna palabra, que no muestra ningún tipo de piedad ni de compasión por sí mismo ni por el mundo que lo rodea.

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De allí en adelante, durante al menos dos décadas, compré y leí uno tras otros cuanto título de novelas, relatos y poesía iba publicando en castellano la editorial Anagrama, varios de ellos incluso después de su muerte en 1994.

La suya es una obra muy extensa. Cuando estaba vivo publicó seis novelas, nueve libros de relatos y 20 más de poemas. Pero, como suele ocurrir con personajes como él (y Frank Zappa), después de su muerte se ha seguido publicando material inédito, sumando a su bibliografía ensayos y correspondencia inédita.

Charles Bukowski

Los libros de Charles Bukowski son editados en español por Anagrama.

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Archivo particular

Heinrich Karl Bukowski nació un 16 de agosto hace 100 años, pero no en Estados Unidos sino en Andernach, una localidad a orillas del Rhin. A raíz de la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial y la debacle económica que siguió, su padre (estadounidense de origen polaco) y su madre, ella sí alemana, decidieron emigrar en 1923, se establecieron en Baltimore (la ciudad natal de Frank Zappa), y poco tiempo después se mudaron a Los Ángeles. Ya con su nombre traducido al inglés, Henry Charles Bukowski terminó su educación media y durante dos años estudió literatura y arte. Sin embargo, la mala relación con su padre lo obligó a abandonar la universidad. Desempeñó una gran cantidad de oficios nada calificados y muy mal pagados, entre ellos el de cartero, que desempeñó entre 1952 y 1955, y luego entre 1958 y 1969. Durante ese tiempo había logrado publicar relatos en diversos medios, algunos libros de poesía y también había colaborado en algunos periódicos y revistas. En 1969 decidió dedicarse de tiempo completo a la literatura y publico 'Cartero', su primera novela.

A través de su álter ego, Hank Chinaski, describió sus distintas experiencias de vida, marcadas por la marginalidad, soledad, peleas callejeras, fracasos amorosos, cientos de horas muertas en el hipódromo de Santa Anita, la oscura suciedad de habitación cochambrosa, borracheras provocadas por el vodka y el vino barato y, como contrapeso a esos ambientes rudos, la música de grandes compositores de música clásica que salían del parlante de algún radio destartalado.

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A través de las descripciones de ese lado oscuro del centro y del este de Los Ángeles y de sus habitantes, Bukowski describió el fracaso de la sociedad capitalista. El creciente éxito literario le permitió dedicarse de lleno a su oficio y en 1978 se mudó a San Pedro, en el extremo sur de la ciudad de Los Ángeles, donde murió el 9 de marzo de 1994.

Hoy atesoro esos 14 libros de Bukowski que leí y releí durante tantos años. Y también puedo decir que una gorra desteñida de los Dodgers y ese balón de básquet desinflado y descascarado con los colores de los Lakers que andan por ahí desde hace décadas los compré gracias a esa extraña fascinación que siento por Los Ángeles desde que descubrí a Charles Bukowski.

EDUARDO ARIAS*
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
* Escritor y periodista

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