Lianna, la reina del 'soul' colombiano

Lianna, la reina del 'soul' colombiano

Es una de las artistas con más proyección de la escena musical independiente del país.

Cantante Lianna

La cantante Lianna, cuyo nombre verdadero es Juliana Valentina Toro, nació en Medellín en 1984.

Foto:

Luis Martín Velásquez

Por: Julia Alegre Barrientos
15 de septiembre 2018 , 11:25 p.m.

Su nombre real es Juliana Valentina Toro, pero en la escena musical independiente todos la conocen como Lianna. Con 34 años y dos discos a sus espaldas –‘Paciencia’ (2012) y ‘Como el agua’ (2018)–, esta cantante ha llevado su poderosa voz por los escenarios más importantes del ‘hip hop’ nacional, como Hip Hop al Parque, donde ha participado como solista en dos ocasiones y como artista invitada infinidad de veces de la mano de los grandes raperos del país.

Nació en Medellín, pero a los 5 años se trasladó con su familia a Bogotá, donde reside. Hablar con ella es sumergirse a la fuerza en las dos culturas: entremezcla el acento paisa con los coloquialismos capitalinos y viceversa, sin perder esa dulzura y determinación en el tono que la caracterizan y que traslada a cada una de sus canciones.

Su versatilidad vocal le ha permitido experimentar con prácticamente todos los géneros, desde el jazz hasta el ‘rockabilly’, pasando por la ‘bossa nova’ o el ‘blues’. Sin embargo, reconoce que donde se siente más cómoda es en el marco del ‘hip hop soul’, a pesar de ser un tipo de música que todavía no cuenta con el reconocimiento que merece en el país. EL TIEMPO habló con ella.

¿Quién es Lianna?

Es una cantante y compositora que ha dedicado su vida a formarse, a crear, aprender y compartir su música con la gente. Todo lo que he construido se lo debo a la música. Ha sido una decisión muy bella arriesgarse a dedicarse al arte en un país como este, donde la tiene uno tan difícil.

¿Cómo empezó en este mundo?

He cantado desde que tengo memoria. Mi papá tocaba la guitarra y mi familia siempre ha sido muy musical. Cuando tenía 16 años, mi mejor amiga me puso en contacto con unos raperos que necesitaban una chica que hiciera coros en su disco. Fue la primera vez que entré a un estudio. A partir de ahí empecé a colaborar con otros raperos y me fui introduciendo más y más.

Nació en Medellín, pero a los 5 años se trasladó con su familia a Bogotá…

Sí, mi familia es toda de Medellín. Mis papás han trabajado siempre en temas sociales y de derechos humanos y, en esa época, se estaba poniendo la cosa muy dura allá para ellos; la violencia estaba muy pesada. Decidieron entonces irse a otra parte, y la opción fue Bogotá.

¿Cómo definiría su música?

Lo que más valoro tanto de la música que hago como de la que escucho es la honestidad. Que sea sincera, que salga del corazón. Mi último disco ‘Como el agua’ está muy ligado al ‘hip hop soul’, que ha sido mi escuela toda la vida. Mi disco anterior, ‘Paciencia’, tenía tintes más de banda y jugaba con otros géneros como el jazz, el ‘blues’, el ‘rockabilly’ o la ‘bossa nova’.

¿De dónde nace su relación con el ‘hip hop’?

El hip hop me acogió desde el principio, es mi casa, mi inspiración en muchas ocasiones, pero yo no soy rapera, soy cantante. Lo que más me atrae es que es un género que se nutre de todas las músicas: escucha uno instrumentales hechas con cumbia, con música clásica, con boleros, con jazz, con ‘funk’... Me permite sacar todas las opciones que me da mi voz y jugar con armonías. Es un lenguaje muy amplio.

¿Quiénes han sido sus grandes influencias?

Tengo muchísimas: Jill Scott, Lauryn Hill, Erykah Badu… Entre las latinoamericanas están Mercedes Sosa y Violeta Parra. En mi casa también sonaba Aretha Franklin, y ya de grande descubrí cantantes como Billie Holliday o Ella Fitzgerald. Mis influencias siempre han sido las voces femeninas con mucho poder y carácter.

¿A qué le canta Lianna?

A las emociones. Canto sobre lo que me toca, lo que me afecta, las formas de amar, de sentirse, de relacionarse con uno mismo. La música para mí es un desahogo. El tema del amor también es muy recurrente. A las mujeres siempre nos están amarrando en esa vuelta romántica, de sacrificio y de estar totalmente entregadas y hacer todo por el otro. Entonces en mi música yo me he cuestionado que yo no quiero amar así, ¿por qué tengo que amar así? En ‘Como el agua’ esa cuestión está muy presente.

¿Cómo es su proceso artístico para hacer canciones?

A veces escucho una pista que me manda alguien y de una me salen mil cosas: la melodía, la letra, todo al tiempo. Casi todos los días escribo, recojo frases que me gustan. A veces el proceso es más demorado, hasta que adapto lo que quiero expresar a la instrumental.

Háblenos de su último disco, ‘Como el agua’. ¿Qué se puede encontrar en él?

Es un disco que yo disfruto mucho escuchando y disfruté mucho creando. Tiene de todo un poquito, pero básicamente es un homenaje al camino que he ido transitando, a esos sonidos, ‘beats’ y melodías que siempre me inspiraron.

Usted hace parte de la escena musical independiente, conformada por artistas que no son tan conocidos para el público masivo, pero llevan años publicando discos con buena crítica. ¿Cómo explica esa realidad?

Siento que hago una música muy comercial, pero lo que me ha pasado es que el ‘hip hop soul’ es un género que no existe en Colombia o que durante muchos años no existía. Es complicado hacerle entender a la gente que esta vuelta existe, y es difícil llegar a esos espacios más masivos. Quiero que la música independiente también tenga un lugar grande en la industria, y a eso le apostamos los artistas como yo.

¿Le ha resultado más complicado hacerse un lugar en la industria como mujer?

Hay muchas cosas extra que tiene que hacer una como mujer para hacerse valer y respetar porque esta sociedad es machista. Yo siempre he sido la mujer en el grupo de los hombres, y aunque lo he disfrutado mucho, me ha hecho falta tener mujeres con quien trabajar. Nos toca más difícil, pero ahorita hay una mayor visibilidad de nuestro trabajo. Soy afortunada de estar rodeada de un equipo femenino muy áspero, y eso nos empodera.

Ese empoderamiento femenino del que habla está muy presente en su música...

El feminismo siempre ha sido una constante en mi vida. Mi mamá es feminista y crecí en un hogar feminista. Para mí nunca ha sido sinónimo de todas esas estupideces que se dicen ahora, como que el feminismo es lo mismo que machismo. Eso me da mucha ira, porque es quitarle el valor a una lucha de siglos que hay que seguir peleando todos los días. Estamos muy quedados en cosas, y necesitamos reconocer cómo esa falta de derechos nos afecta a todos.

JULIA ALEGRE BARRIENTOS
Redacción Domingo
En Twitter: @JuliaAleg

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