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#FreeBritney: el reclamo de una artista por 13 años de abusos
#FreeBritney

Manifestantes reclaman el fin de la tutela en Los Ángeles.

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AFP

#FreeBritney: el reclamo de una artista por 13 años de abusos

Manifestantes reclaman el fin de la tutela en Los Ángeles.

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Un proyecto de ley busca reformar  la tutela en EE. UU que ha afectado a Britney Spears.

La lucha de Britney Spears contra la ‘tutela’ que le otorga el control de su vida a su padre desde hace 13 años llegó al Congreso la semana pasada: un proyecto de ley busca reformar la figura de la tutela en EE. UU. El caso visibiliza la historia de artistas explotados por padres

Solo quiero que me devuelvan mi vida. Han pasado 13 años y ya es suficiente”. Con voz trémula, y en una confesión visceral, Britney Spears, la llamada ‘princesa del pop’ por tantas generaciones, se desahogó ante el mundo a través de una llamada telefónica en un tribunal de la corte de Los Ángeles este 23 de junio. Fue la primera vez que la superestrella denunció públicamente los abusos y el control que su padre ejerce sobre su vida y su fortuna.

Britney Spears, imagen de archivo del 2007.

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EFE

La declaración de la cantante de 39 años suscitó una ola de indignación. Un gran número de personas –no solo sus fanáticos– permanecieron afuera del tribunal con pancartas y mensajes de solidaridad. También participaban adultos mayores que ven el caso de Britney como un llamado de atención sobre el sistema de tutela del que han sido víctimas. Igualmente, cientos de personas en las redes demostraron apoyo a la cantante con la etiqueta #FreeBritney, una campaña que se ha viralizado desde hace años.

Desde entonces, la historia de Britney ha tenido un alcance mayor, a tal punto que este 20 de julio, dos congresistas de EE. UU. presentaron un proyecto de ley llamado Free Act que pretende facilitar los cambios en la tutela legal de Britney Spears y otras personas afectadas por esta.

La artista busca librarse de una tutela impuesta desde 2008, la cual le otorga a su padre pleno control de su vida personal y profesional, incluida una fortuna de 60 millones de dólares. Britney reclama que la tutela ha sido una herramienta violenta de la que se han aprovechado su padre y quienes la rodean para lucrarse. También ha denunciado la explotación y abusos a los que ha estado sometida. Tres semanas después de su intensa intervención, Spears volvió a contar su testimonio por teléfono en un tribunal de Los Ángeles. Esta vez obtuvo nuevas victorias a raíz del alcance del caso: tras la renuncia de Samuel Ingham, el abogado designado por la Corte desde el 2008, la artista pudo por primera vez elegir quién la represente en futuras audiencias. También renunció la compañía de gestión financiera cotutora de su patrimonio, así como su mánager. Todos, a excepción de su padre.

En el caso de Britney, un ícono de la cultura pop, una mujer que ha sido sexualizada y acosada por los medios desde su infancia, hay una historia de abusos en la que los familiares, los paparazis y la misma sociedad han sido cómplices. Esto puede verse en el documental Framing Britney Spears, publicado a principios de este año por The New York Times. Este evidencia el papel de la prensa sensacionalista en el colapso emocional de la cantante, el cual llevó a la tutela y el nombramiento de su padre como tutor.

La tutela

En inglés conservatorship, esta es un acuerdo de la ley estadounidense reservado generalmente para los adultos mayores, personas enfermas o con discapacidad. El objetivo es designar un representante para gestionar el patrimonio y los asuntos de una persona si se evidencia que esta no puede cuidar de sí misma o si es vulnerable a manipulaciones externas.

En esos términos fue calificada la cantante por el Tribunal de California en 2008. Un año antes había vivido una serie de episodios que evidenciaron su inestabilidad emocional y el abuso de consumo de sustancias psicoactivas: ingresó a un centro de rehabilitación, pero lo abandonó en pocas horas; se rapó el cabello y circularon fotos de la artista rapada defendiéndose con una sombrilla frente a un grupo de paparazis que la acosaban. El escándalo en medios fue mayor después de su presentación en los premios MTV con su sencillo Gimme More: perdió el equilibrio, no sincronizó ni los pasos ni el playback y parecía desorientada. Mientras tanto, su exesposo la demandaba para que le pagara una pensión y perdía la custodia de sus dos hijos.

La cantante renunció a sus presentaciones en vivo hasta que se suspenda el control de su padre.

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AFP

El 31 de enero de 2008 fue ingresada en un hospital psiquiátrico y ahí se inició el calvario de la tutela que le cedió el control a su padre, pues Britney era declarada una persona ‘incapaz de cuidarse a sí misma’. Según The New York Times, que se ha encargado de cubrir la historia de la artista, Britney no quería que su padre estuviera a cargo de ella pues su relación con este no era buena. Durante la infancia de la artista, Jamie Spears había sido alcohólico y abusaba de su familia verbalmente. Pero la jueza de turno, Reva Goetz, consideró que “era una persona adecuada y calificada”.

Sin embargo, apenas unos meses después de ser declarada como ‘incapaz’, regresó con más fuerza al escenario y la televisión. Apareció como estrella invitada en series como How I Met Your Mother (dos meses después de su colapso) y en Glee. También lanzó su álbum Femme Fatale, con dos hits mundiales y su sexto número 1 en las listas de álbumes. Mientras tanto, anunció presentaciones alrededor del mundo.

Toda su agenda y el control de su vida profesional era dirigido y organizado por su padre, quien recibía un salario como tutor de 16.000 dólares mensuales desde 2008, según Forbes. En 2011 recibió una comisión de casi 3 % por la exitosa gira Femme Fatale y en 2014 recibió el 1,5 % de los ingresos brutos de las actuaciones y productos de las presentaciones de la artista en Las Vegas. Llegó a recaudar casi 138 millones de dólares en aproximadamente 250 espectáculos, de acuerdo con The New York Times.

A eso habría que sumarle los gastos legales, ya que en EE. UU., las personas protegidas por la tutela deben pagar tanto sus propios abogados como los de sus curadores. La artista también asume así el costo del alquiler de la oficina de su padre, entre otros gastos.

Llegué a pensar que intentaban matarme. Si el tribunal no ve esto como un abuso... no sé lo que es

En 2016, Spears le dijo a un investigador judicial que quería que la tutela terminara porque esta se había convertido en una herramienta opresiva y controladora, pero fue rechazada. En 2019, a un mes del estreno de un nuevo espectáculo en Las Vegas, Spears anunció un paro laboral indefinido.

Unos meses después compareció ante una audiencia a puerta cerrada y leyó una declaración. Según la transcripción, había sido obligada a ingresar en un centro de salud mental contra su voluntad por motivos exagerados, pues, según decía, era “un castigo por defenderse y hacer una objeción durante un ensayo”. También señaló que la habían obligado a actuar estando enferma con una fiebre de 40 grados.

Pese a los múltiples reclamos, el tribunal rechazó la petición de suspender a Jamie P. Spears como tutor, pero añadió un fiduciario corporativo, Bessemer Trust, como cotutor de su patrimonio.

La lucha sigue

Durante la audiencia del miércoles, la jueza Brenda Penny aceptó al nuevo abogado de la artista, Mathew Rosengart, un ex fiscal federal que ha representado anteriormente a personalidades como Spielberg y Sean Penn, designado por la cantante. Rosengart le dijo a la AFP que presentará una petición ‘lo antes posible’ para destituir a Jamie Spears como tutor de la artista, sugiriendo que debería simplemente renunciar.

Britney Spears ha dicho que espera ‘presentar cargos’ contra su padre. “Llegué a pensar que intentaban matarme. Si el tribunal no ve esto como un abuso... no sé lo que es”, dijo la cantante al pedir una investigación contra Jamie Spears. “No debería estar bajo tutela si puedo trabajar. Las leyes deben cambiar”, agregó la artista respecto a la explotación a la que ha sido sometida.

Ha estado ahí las 24 horas del día durante los últimos 13 años

Entre las denuncias que Britney ha realizado, señala que su equipo le administraba a la fuerza medicamentos que la hacían sentir borracha y que incluso la obligaron a permanecer en un centro de salud mental y realizar presentaciones en contra de su voluntad. Le impidieron ir al médico para remover su dispositivo intrauterino, un método anticonceptivo.

El abogado de Jamie Spears no se opuso al nuevo letrado, pero dijo al tribunal que la afirmación de la artista de que su padre es responsable de todo lo malo que le ha ocurrido es “lo más alejado de la verdad”. Señaló que no renunciará voluntariamente. El abogado dijo que el padre de Spears “ha estado ahí las 24 horas del día durante los últimos 13 años”, y repitió un llamamiento para que el tribunal investigue las denuncias de abuso de la cantante.

(*): Con información de AFP

No es la única

En el mundo del espectáculo hay muchas sombras bajo los reflectores. El caso de Britney ha sido el más mediático recientemente, pero el abuso de las estrellas por parte de sus padres no es una historia nueva. En los últimos años han salido a la luz las luchas que grandes estrellas de la música y el cine han tenido que afrontar desde su infancia.

Es el caso del mexicano Luis Miguel, cuya carrera también se inició desde la niñez, patrocinada por Luis Gallo, conocido como Luisito Rey, su padre. Este lo explotó laboralmente y le hizo consumir drogas desde temprana edad para soportar las intensas jornadas de trabajo. También le robaba el dinero a su hijo y, por si fuera poco, es el principal sospechoso de la desaparición de Marcela Basteri, la madre de Luis Miguel. Este caso puede evidenciarse en la reciente y exitosa serie de Netflix.

Diego Boneta, quien interpreta a Luis Miguel en la serie homónima de Netflix.

Foto:

Camila Jurado. Netflix

Para seguir con las estrellas pop, está la historia de Michael Jackson, cuyo padre, Joseph Jackson, tenía una dura relación con sus hijos, los Jackson 5. Como mánager del grupo, se dice que solía ensayar con un cinturón en la mano y era muy duro con ellos. En una entrevista con Oprah Winfrey, Michael confesó que todavía lloraba por las secuelas que le quedaron de los abusos de su padre. Este siempre trató de beneficiarse económicamente de Michael, y tras su muerte, denunció al médico personal por negligencia con el objetivo de ganar una indemnización, pero la demanda no procedió.

Drew Barrymore se suma a las estrellas con una niñez complicada debido a sus padres. La actriz tuvo su debut siendo muy niña en la clásica cinta E.T, pero su padre, un alcohólico con comportamientos violentos, y su madre la introdujeron al mundo de las drogas y fiestas desde los 9 años, por lo cual se convirtió en adicta muy joven. A los 14 se independizó de sus padres, pero las drogas la persiguieron por varios años.

La infancia de ‘mi pobre angelito’, el actor Macaulay Culkin, tampoco fue fácil al convertirse en el niño mejor pagado de Hollywood. Tras la separación de sus padres, estos decidieron repartirse la fortuna y lo forzaron a firmar múltiples contratos sin importar la cantidad de horas que tuviera que trabajar. A los 15 años, Macaulay se retiró del cine, harto de la explotación y demandó a sus padres. El juez aceptó su petición y su madre quedó solo como su supervisora.

MaCaulay Culkin, reconocido en su ninez por la cinta 'Home alone'.

Foto:

Hughes Entertainment

Finalmente, la historia de Lindsay Lohan es un claro ejemplo del abuso parental. Por varios años, su mánager y madre, Dina, fue acusada de explotación laboral. Su padre revelaba detalles íntimos de su hija sin su consentimiento. Todo esto con el fin de lucrarse a costa de la imagen de su hija. Así, mientras la actriz estuvo en un centro de rehabilitación por su adicción a las drogas, el padre vendía a la prensa las conversaciones privadas con su hija, y su madre contrataba camarógrafos para que la acompañaran al centro mientras visitaba a Lindsay.

Estos son apenas algunos de los casos más reconocidos.

REDACCIÓN DOMINGO(*)

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