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‘Es clave aprender de triunfos y derrotas’: Daniella Álvarez
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Daniela Álvarez: ¡una mujer valiente!Daniela Álvarez: ¡una mujer valiente!
Daniella Álvarez en revista ALÓ

Fotos: Hernán Puentes. Producción: Tatiana Zuluaga. Revista ALÓ.

‘Es clave aprender de triunfos y derrotas’: Daniella Álvarez

La exreina y empresaria a la que una isquemia le arrebató una pierna habló con la revista Aló.

No se llega a comprender el verdadero significado de la palabra ‘confianza’ sino hasta que ves a una persona amputada estando de pie, apoyada sobre su única pierna y pie, que aún no siente del todo.

Primero ayudada por sus muletas y luego muy concentrada, haciendo equilibrio y todo el esfuerzo para mantenerse erguida, posando como la top model que es y sonriendo. Con su porte controlado y vertical, con el que proyecta fuerza, poder y sabiduría, Daniella Álvarez deja sin aliento. Poco importa que le falte una de las extremidades.

Para la exreina, modelo, presentadora y empresaria, el humor y el positivismo son fundamentales. Ni una isquemia, ni cinco cirugías ni una amputación le han hecho perder la sonrisa. La exreina, empresaria, presentadora y modelo habló con revista Aló.

¿Cómo recuerda ese día de la operación?

Estaba bastante tranquila, confiando mucho en mi médico, pero más aún en Dios. Desde pequeña he estado muy cerca de Él. Antes de entrar a cirugía sabía que el resultado sería positivo y no tendría complicaciones, pues desde arriba Él estaría guiando las manos del médico y saldría ilesa.

(Le puede interesar: Las fotos exclusivas del renacer de Daniela Álvarez tras su amputación).

¿Qué pasó entonces?

En aquel instante entendí que hay momentos en los que nuestras vidas sufren un giro de 180 grados. En el procedimiento tuve mi primera complicación, por la profundidad de la masa en mi cuerpo, pues estaba adherida a la aorta. Por eso, cuando el médico se dispuso a sacarla requirió la ayuda de un médico vascular para aliviar el contratiempo. Desperté en la UCI y cuando la anestesia perdió su efecto comencé a gritar, desesperada y adolorida por mis piernas. Las sentía en llamas, era un dolor que estaba carcomiendo cada centímetro. Es imposible describir ese dolor.

Fue desgarrador. Ya no podía más y ya no sentía mis pies, me dolían más que antes, estaban caídos, y en la UCI no paraba de gritar; sentía que me estaban amputando las piernas sin anestesia, era como si hubiera ido a la guerra. Recuerdo, en medio de mi estado, un dolor abismal, y luego la doctora me anunció que era necesario pasarme de inmediato al quirófano, pues la sangre no estaba irrigando mis piernas ni tampoco el oxígeno.

¿Qué imágenes pasaban por su cabeza?

No podía pensar claramente. Solo sentía que me iba a morir. El doctor Barrera, médico vascular que me había asistido antes, tuvo que volver a abrirme y esta vez acudió a la incorporación de un injerto en mi aorta, pues esta había sido bloqueada y por ello era que mis piernas habían dejado de ser alimentadas por la sangre. La isquemia ya había hecho estragos, no había llegado suficiente sangre y los dedos de mis pies habían sido carcomidos por la necrosis.

Los médicos decidieron esperar hasta que el pie hiciera una perfusión, pero no pasó nada. Me pusieron anticoagulantes y en la cirugía hicieron un cateterismo para irrigar el pie. Pero nada funcionó, el pie estaba muerto...

¿Cómo decidió amputarse?

Era la alternativa más sana. Con la cirugía me salvaría de bacterias que me podrían conducir a la muerte o a más amputaciones. Tardé en entender que era la única opción, lloré horas, necesité apoyo, abrazos y fuerzas que no tenía.

Soy consciente de que durante muchos años viví y triunfé usando mi cuerpo y mi belleza como herramienta principal, no me arrepiento de ello.

¿Cómo fue despertar?

Cuando me levanté estaba toda arropadita, pero eso no me impidió sentir que el procedimiento no había sido como me habían dicho. Recuerdo abrir los ojos y junto a mí encontrar a mi ortopedista; le sonreí y expresé mi duda, le dije que sabía que habían amputado más arriba de lo que me había prometido. Con expresión tierna me respondió que durante la cirugía se habían dado cuenta de que el gemelo estaba muerto; tuvieron que quitar también la rodilla, pero ya no importó. Estaba viva y por fin podría superar esa situación. Estaba sana y eso era lo que quería.

¿Siempre es tan positiva?

La verdad es que cada día me enfrento a nuevos retos, el de la rehabilitación, por ejemplo. Hay mañanas en las que me levanto con mucho dolor o con un cansancio extremo, o incluso días en los que lo único que quiero es quedarme recostada, pero gracias a mi red de apoyo, mi familia, me he llenado de ganas de hacerlo pese al sufrimiento o al estrés que me genere.

((Además: ¿Qué le pasó y qué viene en la recuperación para Daniella Álvarez?). 

Ellos me han hecho entender que queda todavía un largo camino, que debo seguir luchando por recuperarme completamente. Pero todo en la vida cuesta esfuerzo y disciplina. Me lleno de valor gracias a ellos, y me inspiran las ganas que a veces me faltan para seguir con la batalla.

¿Cuándo empezó el proceso con la prótesis?

Me encuentro en una etapa que se llama preprotésica. Después de las cinco cirugías, mi cuerpo perdió todos sus músculos. Por lo que trabajo en este momento, arduamente y con todas mis ganas, en recuperar mi musculatura. Pronto tendré una pierna nueva que pesará 7 kilos, y tengo que poder caminar, levantarme y tener el equilibrio.

¿Le cuesta verse distinta?

Soy consciente de que durante muchos años viví y triunfé usando mi cuerpo y mi belleza como herramienta principal, no me arrepiento de ello. En cambio le agradezco a Dios cada día que me haya dado la oportunidad de hacerlo, pues también era uno de mis sueños: ser presentadora, Señorita Colombia. Todo ello lo recuerdo con mucha gratitud. Esta dificultad se abalanzó ante mí cuando tuvo que ser.

¿Cuál es su mayor lección tras este proceso?

Pese a que como seres humanos nos enfrentamos a dificultades diarias, cosas como peleas de pareja, frustración por no tener lo que anhelamos, hay que agradecer que estamos vivos y completos. En la vida hay dos momentos especiales: los triunfos y los aprendizajes de cada derrota, y es clave saber lidiar con ambos.

Lea la entrevista completa de Daniella Álvarez en la revista ALÓ aquí.

SANDRA PAOLA REAL M. - @SandraPaolaReal
EDITORA DE LA REVISTA  ALÓ

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