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Cacao Hunters puso la bandera del chocolate colombiano en Tokio
Tienda de Cacao Hunters en Tolkio

Tienda de Cacao Hunters en la Estación Central de Tokio, inaugurada el 3 de agosto del 2020.

Foto:

Kengo Motoie. Cacao Hunters

Cacao Hunters puso la bandera del chocolate colombiano en Tokio

La única tienda de esta marca colombiana está en la Estación Central de la capital japonesa. 

Cuando un japonés en Tokio piensa en chocolate, piensa primero en postres (y los asocian con el gusto femenino), después, en bombones. Así lo explica la maestra chocolatera japonesa Mayumi Ogata, cofundadora de Cacao Hunters. Añade que sus compatriotas asocian el tema con las tiendas ‘estilo joyería’ de marcas europeas de mucho renombre como Pierre Hermé y Pierre Marcolini.

Por eso, la tienda de Cacao Hunters –la única que la empresa colombiana, con sede en Popayán, tiene en el mundo– causa tanta curiosidad. Abrió en la Estación Central de Tokio (aledaña al Palacio Imperial) a comienzos de este mes, para visibilizar el cacao colombiano.

La tienda apenas empieza su recorrido, pero sus bases se sentaron dos años atrás. Pensando en la realización de los ahora aplazados Juegos Olímpicos del 2020, JR East (Japan Rail East), administradora de los locales comerciales del nuevo centro comercial construido en el universo de la estación, buscaba marcas para abrir una cafetería. Inicialmente, pensaron que el chocolate sería un elemento más, por eso contactaron a Ogata. “Pero ya había muchas tiendas de café –dice ella– y después de probar nuestras barras y de pensarlo mucho, le dieron un giro al proyecto”.

(Lea también: La huella de Valrhona en la chocolatería mundial. Historia de una marca).

No hubo Juegos Olímpicos en este 2020, pero sí hubo tienda de Cacao Hunters. Abrió el 3 de agosto con un menú de productos diseñados para Japón, además de sus barras de chocolate (ya reconocidas en Colombia), y un discurso que combina elementos didácticos para un país en donde, según Ogata, “mucha gente no sabe qué es el cacao”. Por eso, las recetas se definieron con el objetivo de hablar del producto colombiano y conquistar adeptos a sus sabores.

La tienda no solo cuenta con un mural, sino con réplicas de la mata de cacao y de las mazorcas (fruto de la misma), para explicarles el origen del chocolate a los clientes.
Muchos se maravillan al entender el proceso. A la par, prueban bolitas de helado de cacao arhuaco (en agua) o de Arauca (en leche), combinadas con un sabor que aún para nosotros suena exótico: el de pulpa de cacao. Pero también, con helados de otros sabores.

CACAO HUNTERS

El mural explicativo de la tienda de Cacao Hunters, en Tokio.

Foto:

Kengo Motoie. Cacao Hunters

El helado, que se elabora dentro de la tienda con insumos colombianos, resultó ser una ayuda para hablar de nuestro cacao. Cada uno de los 8 sabores tiene algo que decir. La menta-hierbabuena gusta mucho en Japón y ha funcionado muy bien a la hora de servirlo con bolitas de helado de cacao, al igual que el de yuzu, un cítrico japonés (entre la naranja y la mandarina). Cacao Hunters tiene barras de chocolate con yuzu.

El de pulpa fue pensado para contarles a los japoneses que el chocolate viene de unas semillas recubiertas de una pulpa en forma de copo (como una guanábana), que a su vez vienen agrupadas dentro de una mazorca. “La pulpa es indispensable en la fermentación de 7 días que se requiere para producir chocolate –comenta Ignacio Velasco, cofundador y gerente de Cacao Hunters–. Sin ella, que va generando alcoholes, y sacando el potencial del cacao, no habría chocolate de calidad”.

(Puede leer: El chocolate de Santander destacado en Francia).

Dos bolitas de helado en un vasito dan inicio a una introducción al proceso. “Hablamos mucho”, dice Ogata de todo lo que tienen para contarles a los visitantes, que, de paso, también les dieron una sorpresa: Cacao Hunters se preparó por dos años para recibir un gran público femenino. Y aunque las clientas han sido mayoría, han llegado un 40 % de hombres, la mayoría oficinistas, que se quedan oyendo estas historias.

“A los hombres les encanta conocer la historia detrás de un proyecto. Y, además, como nuestro chocolate no lleva tanta azúcar, lo ven distinto al postre, que consideran femenino. De hecho, muchos lo llevan como regalo, normalmente de negocios”, dice Ogata.

‘Omelette’ choco-banana

De paso prueban bocados de pastelería como la 'omelette' choco-banana, un rollito de bizcocho muy suave, untado de crema 'chantilly' con chocolate, que envuelve un banano. Por ese bocadito, convertido ahora en el 'hit' de la tienda, pagan el equivalente a 3,8 dólares.

Cacao Hunters

Omelette choco-banana, uno de los bocados más vendidos de la tienda de Cacao Hunters en Tokio. La razón: tiene cierto parecido con el postre de infancia de muchos japoneses.

Foto:

Kengo Motoie. Cacao Hunters

“Este bizcochuelo tiene historia –dice Ogata–: para sembrar cacao, normalmente al lado de la planta sembramos banano. Los cacaos chiquitos crecen bajo la sombra de una mata de banano, que les dé sol y sombra. Así, les decimos que el cacao y el banano son amigos”.

Esto explica el buen maridaje que hacen y el dibujo de ambos productos tomados de la mano en el mural del mapa de Colombia, en el que se señalan las zonas cacaoteras que proveen a la marca. Incluso aparecen los cultivadores: un indígena arhuaco en el norte (descalzo, a petición del mismo productor), una mujer llanera por los lados de Arauca. Y se habla de las condiciones en las que producen el cacao. 

“Contamos que la Sierra Nevada llega a los 5.775 metros de altura –dice Ogata–, que el cacao de allí viene de la montaña, que baja a lomo de mula. Así la gente puede entender qué está probando”.

Están también las barras de chocolate (Arhuacos 72 %, Elizabeth 71 % y Tumaco Perla Negra 74 %) y otros productos de pastelería –el ‘chocosoufle’, el ‘chococake’ y otros–, además de bebidas calientes y frías. Entre estas sobresalen los 'smothies'.

Contamos que la Sierra Nevada llega a los 5.775 m de altura –dice Ogata–, que el cacao de allí viene de la montaña, que baja a lomo de mula. Así la gente puede entender qué está probando

Cacao Hunters

Los smothies de la tienda de Cacao Hunters en Tokio son de chocolate (varían sus orígenes) con una bolita de helado de pulpa de cacao.

Foto:

Kengo Motoie. Cacao Hunters

Cacao Hunters de Tokio tiene una nómina de 18 empleados, dispuestos a hablar de lo mejor del país. “Pueden parecer muchos –dice Ogata, radicada en Colombia, pero tuvo que quedarse en su país durante la pandemia–. Pero hay algunos que son estudiantes y solo trabajan tres horas”. 

(Prepare una receta de flores de zuchini rellenas de queso de naranja del chef de Chichería Demente).

“Es bonito acercar nuestros productos al público –concluye Velasco–. Si entras a una chocolatería en la que pagas 10 euros por cuatro bombones, puede que no vayas todos los días, aun si vives en un país como Japón. Pero con nuestros productos y precios hacemos que el chocolate sea accesible".

LILIANA MARTÍNEZ POLO
Redacción de Cultura
lilang@eltiempo.com
En Twitter: @Lilangmartin

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