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Una década sin Joe Arroyo: el cine planea un homenaje
Película 'Rebelión'

Jhon Narváez interpretará al Joe Arroyo.

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Max Morales

Una década sin Joe Arroyo: el cine planea un homenaje

Jhon Narváez interpretará al Joe Arroyo.

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Max Morales

Se termina el rodaje de la película que le rinde homenaje a la vida del artista. 

El Joe Arroyo se aferraba tanto a la vida que no le importaba salir de un concierto hacia el hospital, regresar al escenario y cantarle con más júbilo a esa vida. No es una figura ni una exageración: un día se escapó de la clínica para poder ir a cantar.

Sus adicciones, las drogas, estuvieron a punto de llevárselo, pero su mayor vicio, la música, lo mantuvo en pie hasta sus 56 años. Después del 26 de julio de 2011, no perdió la guerra contra la muerte, pues su eco siguió dándole razones a la gente para vivir con sabrosura y alegría.

Dejamos para mí lo más importante del Joe, que es su esencia, su genialidad, la persona que era, lo generoso. Era un tipo con mucha chispa, era cheverísimo, y su brillantez

Y es que la voz del Joe sigue resonando en los caminos colombianos, en los senderos del mundo y hasta en los baños donde se inspiraba para componer sus canciones, pues “el eco era el aliado para sus matices vocales”.
Sus 47 álbumes, poco menos de 300 canciones y poco más de 100 composiciones lo convirtieron en lo que dice su biógrafo, Mauricio Silva: “Un gran compositor, gran intérprete y un gran personaje, todo en el mismo recipiente”. Su libro ¿Quién mató al Joe? inspiró la cinta que este mes terminó su rodaje, Rebelión.

Fue dirigida por José Luis ‘Chepe’ Rugeles, cineasta reconocido por el largometraje Alias María, junto con Chucky García, periodista musical y célebre organizador de Rock al Parque, y Martín Mauregui, cineasta argentino, entre un equipo talentoso de la productora Rhayuela Films y otras coproducciones. Al Joe lo interpretará el cartagenero Jhon Narváez (Pájaros de verano), y contará con la participación de Angie Cepeda y el argentino Martín Seefeld, entre otros.

José Luis o Chepe habló sobre el homenaje que la cinta le hace a la figura y el legado del Joe.

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Hace 5 años iniciaron la idea con Chucky García. ¿Cuál fue la motivación inicial para hacer una película sobre el ícono colombiano?

A mí me mueven las historias. Para contar una historia, sea comercial o documental, siempre he trabajado con la música. He sido rumbero (risas)... y con Mauricio Silva me encontré una vez, y me dijo: “Oiga, usted debería hacer una película del Joe”, y me pasó su libro. Me quedé pensando... y de pronto con Chucky escribimos un cuento pequeñito, una sinopsis larga, y nos gustó. Después de estar con Alias María viajando por todo el mundo en cuartos de hotel, de ciudad a ciudad, que ya uno no sabía ni donde estaba, llegué a Biarritz (Francia) y tenía que presentar un pitch de mi siguiente película. Con mi esposa nos sentamos a escribir algo más, alargamos el argumento que habíamos escrito con Chucky, y quedó chévere. Nos dimos cuenta, además, de que en esa viajadera la película debía ser contada desde el interior de cuartos de hotel, que debería estar contada como el rockstar que se mueve por todo el mundo, y que debería ser una película que viajara en el tiempo y en el espacio, pero siempre desde el encierro. Y ahí estar buscando lo que me interesa más a mí del Joe, que es su genio creativo.

¿Qué tienen los espacios de los hoteles en relación con estos viajes en el tiempo y espacio?

Los hoteles son impersonales, pero eso también es muy llamativo. El Joe llegaba y le daba su toque a cada cuarto de hotel. Entonces decidimos que el rojo era Nueva York, eran paredes rojas, muebles rojos.

Uno de mis grandes temores era que la película fuese a ser un loop y que no lográramos diferenciar tanto cada cuarto, que pareciera el mismo cuarto

Cartagena era un cuarto cuando estaba empezando, entonces esa luz verde, las texturas, algo más simple. Después llegamos a Medellín: es un cuarto ya mucho más contemporáneo, en el 2004, cada vez es más alejado de la personalidad que tenía el Joe a los 26 años. Diego López, el diseñador de producción, hizo un trabajo de investigación impresionante y le iba dando una personalidad a cada uno. En Sevilla estaban todos estos gráficos moros, con los colores cafés y amarillos donde se iba tejiendo el cuarto. Y así íbamos como viajando de mundo en mundo.

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¿Cuál era el reto de hacer este viaje en hoteles?

Uno de mis grandes temores era que la película fuese a ser un loop y que no lográramos diferenciar tanto cada cuarto, que pareciera el mismo cuarto y que fuese muy aburrido. Pues ya en un corte larguísimo no pasó, está increíble, se siente superdinámico. Si tenía una escena de celos en Barcelona, entra a Nueva York con esa misma escena de celos y, de pronto, le habla a la gente que lo está engañando. Voltea a mirar y está más gordo… entonces es un viaje que sucede en el interior del Joe y que nosotros lo que estamos haciendo es una gran especulación de cómo es ese viaje.

¿Es una interpretación y homenaje que ustedes le están haciendo al artista?

Exactamente. Obviamente utilizamos unas fechas de cuando estaba él en Sevilla, cuando estaba en Madrid, sabemos cuándo se iba a presentar en el Madison Square Garden, en Nueva York; sabemos cuándo fue a tocarle a los reyes de España, cuándo fue el homenaje a Fruko. Utilizamos eso. Pero quién sabe cómo era el Joe en soledad.

En ese viaje interno, además del libro, ¿cómo lograron crear el guion? ¿Qué fuentes utilizaron?

Lo primero es nuestra imaginación y nuestra propia historia. Y nuestra vida. Segundo, cuando tú empiezas a hacer una película del Joe y conoces músicos, ellos empiezan a contarte historias de lo que pasó con el Joe.

Yo siento que uno de sus grandes amores fue la droga y la música

Él tiene 1.001 anécdotas, 700 millones y era peligrosísimo para la película, porque yo no quería una película anecdótica, porque la anécdota es caer en el foso fácil. Termina contando uno historias de que este tipo hizo esto, y es chistoso. Dejamos para mí lo más importante del Joe, que es su esencia, su genialidad, la persona que era, lo generoso. Era un tipo con mucha chispa, era cheverísimo, y su brillantez. Para mí es algo que debe relucir en la película. Él tenía una genialidad al componer impresionante, y bueno, yo creo que eso lo hace un músico sin igual del cual debe ser contada su historia.

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¿Cómo unieron todas sus anécdotas, sus amores, con lo que querían hacer, que es más íntimo y en tono de monólogo?

Yo siento que el amor lo manejamos desde lo idílico, desde un amor eterno de toda la vida, a pesar de que el Joe tuvo muchas mujeres. Yo siento que uno de sus grandes amores fue la droga y la música, pero además no es una película de un drogadicto, para nada, estamos haciendo una película de un genio creador que está bastante atormentado.

Sobre el título, Rebelión, ¿por qué lo eligieron y cuál sería el origen de esa canción que le da a la película?

Nosotros estábamos moviéndonos entre dos nombres: uno era Cuero duro, que era como le decían a él sus músicos. Le decían el ‘cuero más duro del mundo’ porque parecía que se iba a morir por todas sus enfermedades. Terminaba un concierto increíble y de pronto salía para un hospital, nadie lo veía, y de pronto salía como si nada. Impresionante la capacidad de aferrarse a la vida y la energía para poder estar en un escenario tocando. Y, de pronto, al ver a los muchachos en las marchas peleando por lo que nos compete a todos, por su futuro, entendí que Rebelión podía ser un título bastante actual, y que tal vez podía estar en sincronía con los sucesos que vimos y que sufrimos desde la televisión. 

El Joe Arroyo fue un gran creador. Y le puso a su música sonidos africanos.

Foto:

Archivo. EL TIEMPO

Y, además, siento que el mismo Joe era un rebelde de la manera de crear su propio sonido, su propia música, y que la manera tan sin igual como creaba lo hacía una persona que iba en contravía de la vida de los demás. Era una persona muy interesada en la música. Pienso que, además, Rebelión es un nombre que se escribe muy parecido en muchos idiomas. Es una palabra muy potente.

¿Cómo será la película en términos del reto musical de presentar al Joe?

Para mí era muy importante, cuando estábamos con banda, tener grabaciones en vivo. En casi toda la película, la música es grabada en vivo de una manera profesional: instrumentos todos microfonados separados, las voces para poder posproducir bien. Ese era uno de los retos y se logró. Nuestro Jhon Narváez se hizo no solo una actuación maravillosa sino que estuvo en clases de canto y cantó increíble. Tenemos también un aliado que se llama Alakran Group, con el cual hicimos también las de playback, que van a ser de concierto grande.

Es un viaje musical del Joe Arroyo. Un viaje por su música, buscando la génesis de sus canciones. El momento más interesante de una canción es cuando se crea

Se hizo igual una grabación con músicos en vivo: 18 músicos en vivo en sus estudios en Miami, y se grabaron todos los instrumentos al tiempo. Como se hacía antes. Intentamos lograrlo respetando un poco esas maneras de antes. Hasta el momento de editar, yo no me había dado cuenta de que lo que estábamos haciendo era un musical. Y fue muy bonito darme cuenta. También tenemos canciones de Benny More, de Bob Marley y de diferentes artistas a lo largo de la película. Cuando veía todo eso, pensaba: ‘Qué linda toda esta música, este viaje musical para contar la vida de un melómano como el Joe, y un músico y un creador’.

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Es casi un viaje musical por el mundo...

Ese viaje musical salió después, porque no era mi premisa cuando yo hacía el pitch. Yo decía: 'Es un viaje musical del Joe Arroyo. Un viaje por su música, buscando la génesis de sus canciones. El momento más interesante de una canción es cuando se crea'. Esa era la búsqueda a la que yo le apuntaba. Pero ahora que veo la película, además hay una cantidad de música abrazándola, lo que la hace mucho más bonita de ver. Es una cinta que tú podrías ver con los ojos cerrados porque estamos escuchando el sonido dentro de la cabeza del Joe. El Joe tenía un oído absoluto: si había una cucarachita caminando en el fondo, la escuchaba. Todo eso termina siendo una banda sonora adicional a la música que suena.

¿Quién se encarga de lograr esos sonidos?

El trabajo sonoro lo estamos manejando entre México, donde hacemos la música de la película; Alakran Group, que hace la música del Joe, y en Argentina, en estudios Oruga, estamos haciendo el sonido incidental. Son tres capas diferentes de música que tienen demasiada importancia para la sensibilidad de nuestra película.

¿Cómo manejaron la narrativa temporal de la historia?

Es una ruleta que tú giras y te pasa, por ejemplo, a cuando el Joe tenía nueve años, en Cartagena. La giras de nuevo y estás en un hospital en el 87, y así vas de lado a lado. Era entonces muy complejo en el guión. Cuando ves la película es más fácil, porque una lleva a otra. Pero cuando lees el guion, te puede aburrir. Los jurados, la gente, los productores, los socios tenían que tener una musicalidad en esa lectura y era bien complejo. Así que hicimos un guion que no era tan técnico, sino más literario, con unas descripciones literarias para poder entender la escena.

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Ahora mencionó a Jhon Narváez y la elección sobre quién iba a interpretar a este Joe, ¿cómo fue el proceso del casting?

Fue casualidad, ¿sabes? Tenía otro actor con el que venía trabajando hace unos años, pero se le alargó una novela por el covid y yo tenía los tiempos sembrados, esas cuatro semanas separaditas. Me llegó un video de Jhon cantando Tumbatecho (tararea). Él estaba en Bogotá en el momento exacto cuando yo lo iba a ver. Eso fue como un cruce de astros y coincidencias que hizo que él llegara acá y me dejó muy contento con la persona que es él, con su trabajo y su sensibilidad.

¿Qué es lo que más le deja esta experiencia de ‘conocer’ al Joe como director de su película?

Yo siento que... y no solo yo, Jhon y muchos, sentimos que el Joe estaba ahí. En diferentes momentos, no solo sentimos la presencia sino como si él estuviera contento.

Me imagino que alguna plataforma la va a tener también; es lo normal

Tengo una responsabilidad gigantesca con el Joe. Siento que lo conocí porque estuve metido en su intimidad durante mucho tiempo, y lo que yo quisiera que pasara con la película, que seguramente va a tener muy buena acogida en Europa, EE. UU., es que la gente lo vea y después se pregunte: '¿Este man existió de verdad?'. Que tengan que buscar en internet y digan: 'Mierda, claro, es él”. Quiero que el nombre del Joe se multiplique y se eleve, como debe ser, por toda la tierra con su música; es como el mejor homenaje que le podemos hacer a él.

¿Alguna canción que se le haya quedado en la mente con más fuerza? ¿O un álbum en particular?

Hicimos una versión en bolero de Tal para cual. Y como Rebelión es Rebelión, la parte de entrada de la película va a ser cantada por ChocQuibTown, entonces va a ser bien bonita. Pero hay una canción que siempre me ha gustado, y después de la película me gusta más y es Noche de arreboles. La tenemos cantado a capela y está increíble.

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¿Hay una fecha estimada de estreno?

Todavía no tenemos una fecha. Yo creo que la estaremos terminando hacia diciembre, enero, por lo que tenemos una posproducción de sonido muy grande y especial. Queremos que quede perfecta. La tenemos lista para los grandes festivales. Esperamos poder entrar. Me imagino que alguna plataforma la va a tener también; es lo normal. Yo de eso no estoy muy enterado, trato de estar lejos de los negocios para contar mejor las historias.

GABRIELA HERRERA GÓMEZ
ESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA EL TIEMPO
@gabiiiww

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