Secciones
Síguenos en:
La verdad, la verdad, la verdad / El otro lado
Ómar Rincón, Crítico de televisión

Ómar Rincón, Crítico de televisión.

Foto:

César Sánchez Carreño

La verdad, la verdad, la verdad / El otro lado

'Frente al espejo' es un espacio de terapia de sentido común para vivir en un país de infarto.

Estamos en la época de 'fakebook 'y de cuando los medios perdieron la dignidad de narrar la verdad.

En estos tiempos, la verdad dejó de ser sexi, por eso las 'fake' ganan, la posverdad es la moda, la verdad de cada uno triunfa.

Y esa verdad de uno mismo se basa generalmente en el desconocimiento de los otros, de las otras versiones y en el odio como karma de movilización.

En estos tiempos de la verdad de cada uno, es muy difícil producirla. Y ese es el reto de la Comisión de la Verdad, que nació con el Acuerdo de Paz.

Lo maravilloso es que esta será una verdad plural, diversa, expandida, donde todos los actores e instituciones que participaron en la guerra tienen su versión. Y en esa suma de versiones surge una verdad de lo que nos pasó, porque el conflicto nos pasó a todos los colombianos.

En ese marco es muy atrayente lo que está haciendo la Comisión para comunicar. Desde las conversaciones sobre 'Arte y verdad' (por ejemplo, con la poderosa Nidia Góngora), pasando por el programa de radio en RCN de 'La verdad en voz alta', que conduce la periodista Claudia Morales (por ejemplo, el testimonio activo de la líder indígena Aída Quilcué) y llegando a 'Frente al espejo', el programa de televisión para
Canal Capital y los canales regionales.

'Frente al espejo' es un formato de magazín en el que el actor Santiago Alarcón juega entre la ironía y la empatía sobre esa urgencia de que todos los colombianos nos veamos en el espejo del conflicto y, sobre todo, en el espejo de las víctimas.

En ese espejo debemos vernos todos porque la Verdad es un espejo donde cabemos todos.

Este programa de televisión busca ser un espacio de terapia de sentido común para vivir en un país de infarto, dicen los que diseñaron el proyecto. Y hace mucho sentido común salir de este karma y destino de violencia. Y lo es más cuando uno recuerda que del 2016 al 2018 fue un tiempo bonito, cuando éramos alegres; las muertes, secuestros y boleteo se habían reducido a su mínima expresión; se había hecho realidad el descubrir la belleza mágica de nuestra geografía y humanidad.

El juego terapéutico que propone la Verdad de nuestro conflicto está en ser capaces de confrontarnos con diferentes tácticas y tactos sobre nuestro pasado doloroso que debemos reconocer para que sirva de base para la construcción de futuro.
La verdad, entonces, tiene que servirnos para producir una pasión alegre: esa del encuentro. Nos lo merecemos porque el conflicto nos pasó a todos y todos debemos vernos en el espejo de esa guerra que nos tocó en destino y nos hizo ser los colombianos que somos.

Vea 'Frente al espejo' para ver por qué la NO repetición del conflicto armado es un deseo nacional y saber que debemos decir “esto no nos puede volver a pasar”.

ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión
orincon61@hotmail.com

Otros temas que puede leer:
Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.