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La mujer y la tele / El otro lado
Ómar Rincón, Crítico de televisión

Ómar Rincón, Crítico de televisión.

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César Sánchez Carreño

La mujer y la tele / El otro lado

Hay poca perspectiva de género, poco feminismo. La mujer sigue siendo el ‘lado’ y el ‘tono’ amable.

Escribo desde mi privilegio de ser hombre blanquito y occidental. Y quiero aprovecharme de este ‘privilegio’ para reflexionar acerca de las mujeres en la televisión.

Esto con motivo de que hoy, 8 de marzo, se celebra el día de las luchas de las mujeres por unas sociedades más justas, inclusivas, libres e igualitarias.

Hay mujeres presentadoras, actrices, periodistas, directoras. Pero las mujeres han sido puestas como ‘el rostro bonito’ de la tele. Y esto es así porque el cuerpo de la mujer está cosificado, sexualizado y condenado por los hombres para ‘entretener’.

Muchas mujeres, pero se ve poca perspectiva de género, poco feminismo en nuestra televisión. La mujer sigue siendo el ‘lado’ y el ‘tono’ amable.

Están para la zona de ‘lo bonito’ y ‘amable’, para dar la vueltica, para sonreír, para poner el cuerpo y expresar los modos machistas que habitamos. Pero ya se ven otras posibilidades, como lo expresan Carolina Guerra o Margarita Rosa. Mujeres contemporáneas que no quisieron quedarse en ser ‘la cara bonita’, el dulce sabor de nuestro melodrama nacional. Y su actitud se les cuestiona.

Se les reclama que piensen en ‘política’, que mejor sean a lo J Balvin, que dice que no es ni de izquierda ni de derecha, sino que es derecho y que de política no habla. Un pequeño apunte: ¡Señor Balvin, decir eso y hacer eso es hacer política!: se es muy político jugando en esa insensibilidad ante el dolor público y el cinismo de los gobernantes.

Carolina y Margarita Rosa son contraculturales en nuestra televisión, donde a las mujeres les hemos impuesto ser la cara bonita. Margarita dijo en un video de Semana TV que ya creció, y decidió no ser más esa “fantasía” de mujer-símbolo erótico y de belleza, y se convirtió en “una persona real”. Esa es su revolución: ser real.

Las mujeres de la tele podrían habitar la pantalla sabiendo que lo que hacen es muy político, que el hecho de que no quieran admitirlo es político. Se es político en todos los modos como actuemos ante las injusticias y los dolores públicos. Lo político no es cosa de campañas o caridad; es un asunto de pensar y actuar en la sociedad.

Y para eso están los feminismos que aportan política expandida, diversa y cotidiana: economía del cuidado, develar discriminaciones, luchas por lo colectivo, grito fuerte ante la injusticia, trabajo solidario en red... y muchas más políticas que nos harían mejores, sobre todo a los hombres.

Hoy es 8 de marzo, el día para encarnar las luchas y búsquedas y ganancias feministas: por ejemplo, pensar con la propia cabeza y el propio cuerpo. Y es que mientras que las mujeres han cambiado al 1.000 %, los hombres seguimos sin movernos de nuestros privilegios y mandato de masculinidad. Los hombres debemos romper la pantalla y luchar contra nuestra comodidad y conformismo machista.

Los hombres podríamos usar nuestro ‘privilegio’ de ser figuras visibles del espectáculo para encarnar las luchas de las mujeres colombianas.

ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión
orincon61@hotmail.com

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