La colombiana que escarba en el origen de los migrantes

La colombiana que escarba en el origen de los migrantes

El documental 'I Am Migration' muestra hallazgos sobre las raíces de la migración en Estados Unidos.

DOCUMENTAL

Este documental, sin ánimo de lucro, se emite por Youtube. El interés de Baldión es que se convierta en una herramienta educativa en colegios.

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Paola Baldión

Por: Flor Nadyne Millán M.*
18 de diciembre 2019 , 11:31 a.m.

“Yo soy colombiana”, contesta Paola Baldión cuando le preguntan de dónde es, aun cuando nació en Francia, pasó su niñez en Italia y Colombia y -años más tarde- en Estados Unidos y Canadá, donde complementó sus estudios en Bellas Artes, Cine y Teatro. Hoy vive en Los Ángeles, California, con su esposo, un artista australiano.

Actriz, productora y directora, por su trabajo es más conocida en el exterior que en Colombia, aunque con Retratos en un mar de mentiras (2010), la ópera prima del director Carlos Gaviria, ganó premios a mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Amiens (Francia), otro en Guadalajara (México), y el Macondo, que reconoce el talento nacional.

En este largometraje interpretó a “Marina, que con su primo (Julián Román), desplazados por la violencia, hacen un viaje por carretera desde Bogotá hasta Córdoba para recuperar las tierras que les habían quitado”, recuerda Paola.

No es fortuito que elija películas con problemáticas sociales profundas. Le llegan al alma los temas sobre los orígenes de una persona o de un país, por su espíritu de eterna errante.

Hija de la directora de arte Claudia Fischer y del artista, pintor y escultor Raúl Baldión, ambos colombianos, confiesa que esa curiosidad por escarbar más en sus raíces y reconstruir su árbol genealógico se intensificó “tras los cambios en Estados Unidos con la posesión de Donald Trump”, dice.

I Am Migration, su primer documental, lanzado el pasado 4 de diciembre, nace precisamente de la inconformidad que comparte con Jamie McPherson Toll, su esposo, sobre la situación política en Estados Unidos.

Entonces dije, pues hagamos lo contrario de lo que está pasando, humanicemos a los inmigrantes y el proceso de migración

“Desde que Trump fue elegido presidente hubo un cambio en la forma como se percibe a los inmigrantes: muchos políticos y medios de comunicación empezaron a deshumanizarlos y hablar cosas negativas –explica Paola–. Nosotros, como artistas e inmigrantes que somos, nos planteamos que algo teníamos que hacer. No podíamos ser indiferentes. Entonces dije, pues hagamos lo contrario de lo que está pasando, humanicemos a los inmigrantes y el proceso de migración”.

Antes de este documental, dirigido, producido y narrado por ella, creó con su esposo un video de un minuto sobre la migración, el cual publicó en sus redes sociales y se volvió viral. En la primera semana alcanzó más de 18 millones de reproducciones.

“Tuvo un efecto en cadena –dice la artista–. Recuerdo que en esa época eran las elecciones presidenciales en Francia y uno de los dos candidatos estaba en favor de la migración. Allí tuvo mucha audiencia porque la gente se sintió identificada”.

Ser inmigrante me ha hecho más sociable y me ha enseñado a apreciar otras culturas

La creatividad de esta colombiana que habla francés, italiano, español e inglés no se detiene. Paola también estará en cartelera el próximo año con Lady of Guadalupe, película en la que interpreta a la Virgen guadalupana, dirigida por el mexicano Pedro Brenn y coproducida por latinos y parte del equipo americano que hizo La pasión de Cristo. Love Doll, dirigida por Michael Flores, es otra de las producciones en las cuales figura y que muestra la vida de un latino en Estados Unidos.

La actriz, que estuvo en Bogotá para promocionar I Am Migration, habló sobre la realización de este documental, para el cual contó con el apoyo de una compañía internacional especializada en pruebas de ADN.

¿Cuál es su objetivo al hacer I Am Migration?

Mostrarles a los estadounidenses que, por más americanos que se sientan, ellos también provienen de la migración. Todos somos resultado de la migración. Trump está atacando a los latinos de una forma tan fuerte, y tiene tantos seguidores, que se creen el cuento de que somos criminales o malas personas. Eso es lo triste, que Estados Unidos es tan grande, pero hay un número de personas que creen lo que están diciendo los medios.

¿Qué hicieron para materializar esta idea?

Con mi esposo recorrimos Estados Unidos en una casa rodante durante dos meses y repartimos 400 pruebas de ADN entre la gente que nos encontrábamos por el camino y que se la quería hacer, porque no todos lo deseaban, y tampoco compartir esa información. ¿Por qué hacerse esta prueba? Aunque suene muy simple, todos somos migrantes, pero muchos necesitan una prueba científica para constatar que sí provienen de otros lugares.

En el proceso, ustedes hallaron una persona ciento por ciento americana...

La única persona que, según los resultados, era ciento por ciento americana, y por americana me refiero al continente, era un nativo de la tribu paiute de Norteamérica. Era 20 % nativo americano, 30 % del Amazonas, 40 por ciento centroamericano y 10 % de Alaska.

Lo que no me gusta de ser migrante es que siempre tengo
que empezar de cero y hacer
nuevas amistades, pero uno se acostumbra

Para hacer este documental usted empezó por indagar sobre su propio pasado...

Sí, porque quería saber de dónde vengo, conocer mis raíces. Por lo general, la información con la que uno cuenta va quizás hasta los bisabuelos, pero nunca es lo que uno cree. Las historias que nos han contado de nuestros ancestros a veces no son totalmente ciertas, y el árbol genealógico es difuso.

¿Por eso se hizo una prueba de ADN?

Sí, la prueba de ADN arrojó que tengo información genética de diez etnias de diferentes partes del mundo. Muchas tenían sentido por ser colombiana y latina, pero lo que más me sorprendió fue descubrir que soy 22 por ciento italiana. Desde niña me había sentido así, pero no sabía por qué.

¿Y tener esa información de qué le ha servido?

Todas las semanas me aparecen nuevos primos y familiares en distintas partes del mundo (risas). Y a partir de la prueba se me ocurrió asumir todas estas etnias descubiertas de una forma artística.

Investigué por dos meses los lugares de los que provenía para hallar a qué grupo cultural me parezco físicamente.
Escogí unos grupos y busqué cómo se vestían. Mucho de ese vestuario lo conseguí en las propias regiones. Cuando tuve todo listo, mi esposo y yo grabamos y editamos el video con el celular.

Por este video viral también la criticaron...

Sí, me preguntaban por qué me estaba apropiando de otras culturas, a lo cual siempre digo que hay una línea muy fina entre apropiación y apreciación. Apropiarme de algo hubiera sido conseguirme unos disfraces y no hacer la búsqueda que hice y realizar algo sin investigarlo a fondo. Pero, traté de ser fiel a cada etnia y lo hice de forma más apreciativa. El mensaje no era de burla, sino de unidad.

¿A partir de este nació la idea del documental?

Una semana después de subirlo a mis redes sociales, tres compañías que realizan pruebas de ADN me propusieron patrocinar mi próximo proyecto. Y nos decidimos por My Heritage, que trabaja con tribus del Amazonas, busca sus orígenes e historia y -además- reúne a huérfanos y junta familias.

La prueba de ADN arrojó que tengo información genética de 10 etnias de diferentes partes del mundo. Lo que más me sorprendió fue descubrir que soy 22 % italiana

¿Fue sencillo pedirle a la gente que se sometiera a las pruebas de ADN?

Cuando nos dirigíamos a minorías étnicas como afroamericanos, muchos no querían que mi esposo se les acercara porque creían que era policía. Asocian la prueba de ADN con un problema legal, porque a través de esta se puede hallar gente y, tal vez, encarcelarla. No querían tener que ver nada con el proyecto. Entonces, nuestra estrategia era que cada uno se acercara a sus etnias. Yo a los latinos o las minorías y mi esposo se acercaba a los más conservadores o los cowboys.

¿En su investigación sobre inmigración, qué historia llamó más su atención?

California fue el último lugar a donde llegaron los migrantes en Estados Unidos, pero cuando los europeos arribaron a Truckee, un pueblito en Nevada, California, hubo una fuerte nevada que duró meses, y por eso los que lograron sobrevivir lo hicieron por canibalismo. Esta fue una de las historias más trágicas de migración

¿Ha pensado en hacer un trabajo de este tipo en Colombia?

Sí, queremos hacer una docuserie por Latinoamérica, con un formato parecido, y empezar por México, ir bajando, parar en Colombia y seguir hacia Argentina. Y hacer lo mismo, detenernos de pueblo en pueblo y entregar pruebas de ADN.

Lo más positivo de ser inmigrante...

No tener prejuicios. Soy de mente abierta, no me preocupan el color ni la religión de la gente. Ser inmigrante me ha hecho más sociable y me ha enseñado a apreciar otras culturas.

FLOR NADYNE MILLÁN M.
*PARA EL TIEMPO
Instragram: @NadyneMillan

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