‘La casa junto al mar’ / Opinión

‘La casa junto al mar’ / Opinión

Mauricio Laurens analiza esta cinta de Robert Guédiguian y protagonizada por Ariane Ascaride.

Mauricio Laurens

Mauricio Laurens, crítico de cine.

Foto:

Diego Caucayo - Archivo / EL TIEMPO

Por: Mauricio Laurens
07 de octubre 2018 , 12:30 a.m.

Reunión familiar originada por el accidente cerebrovascular de un viejo patriarca del puerto de Marsella, cuyos miembros más cercanos aprovechan este reencuentro para evocar con nostalgia y ciertos aires de tristeza la época transcurrida varios años atrás en sus playas rocosas.

En medio del rumor de las olas y el rugido del tren que atraviesa un monumental viaducto colindante, Angele –actriz profesional en París– y sus dos hermanos buscan saldar viejas deudas afectivas, preocuparse por su patrimonio natural y despejar dudas sobre una tragedia personal.

Los correspondientes perfiles se enfocan hacia tres protagonistas: la hermana actriz que huyó de casa por culpa de un descuido paterno, aquel hermano aburguesado que posee opiniones derechistas y se presume insensible e, igualmente, el de un joven pescador atraído por las calidades escénicas de una mujer mayor.

Con fluidez narrativa, sujeta a discontinuidades o retrocesos entendibles, se mantiene la presencia del entorno marítimo y el peso de algunas temáticas que salen a relucir: el regreso a sus raíces, los avatares del progreso urbanístico y, particularmente, la irrupción en sus costas de inmigrantes desamparados que a nadie deja indiferente.

Aunque la aparición del conflicto mayor surge al final, cabe observar el tratamiento comprensivo y no sensacionalista de niños ilegales buscados por la Policía y quizás obligados a ser expatriados o arrojados a destinos inciertos. Sin proponérselo, el núcleo anterior se vuelve protector de criaturas desposeídas provenientes del norte africano con pasados coloniales.

'La villa', su título original que alude a una residencia solariega bien equipada y de estilo definido, nos presenta el cotidiano transcurrir de vecinos y visitantes que hablan de sus ocupaciones y discuten sobre circunstancias u opiniones particulares. Pero… ellos también comparten vivencias afectivas y dejan entrever sus fragilidades sentimentales.

Detrás de todo está el veterano cineasta marsellés Robert Guédiguian. De origen armenio, al igual que el recién fallecido cantautor y actor Charles Aznavour, quien ha realizado con sus esposa actriz, Ariane Ascaride, una docena de cintas centradas en los astilleros y barrios periféricos de su ciudad natal, con énfasis en situaciones y personajes propios de la clase trabajadora regional.

MAURICIO LAURENS
maulaurens@yahoo.es

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