Secciones
Síguenos en:
Hilda Strauss: 'Los años hacen que los recuerdos se aceleren'
Desde hace varios años, Hilda Strauss trabaja desde su casa. Diariamente se conecta con miles de oyentes de varias generaciones que la siguen.

Desde hace varios años, Hilda Strauss se conecta diariamente con miles de oyentes desde su casa.

Foto:

Archivo particular

Hilda Strauss: 'Los años hacen que los recuerdos se aceleren'

Desde hace varios años, Hilda Strauss se conecta diariamente con miles de oyentes desde su casa.

Cumplió 88 años, sigue al frente del micrófono en las mañanas y hace videos en Youtube.

Hilda Strauss es una especie de 'rock star' de vieja guardia. Hace unos años, en una Feria del libro de Bogotá, en el lanzamiento de uno de sus libros sobre espiritualidad, tuvo que ser escoltada por dos policías desde la entrada de Corferias hasta el salón donde se hacía la presentación, porque todos la seguían y la saludaban.

Ella, como siempre, quería dar la mano y conversar con ellos, pero su equipo, ante la avalancha, pidió compañía.

Ya en el salón, que estaba repleto, se sentó tranquila en un pequeño camerino. Un escritor, autor de un libro educativo, daba su charla. Al terminar, nadie lo aplaudió ni se movió. Las personas que llenaban el salón estaban esperando a Hilda Strauss Cortissoz.

Y así sucede cada vez que sale a la calle: la gente la sigue, la quiere, le hace preguntas. Ella atiende, amable, y aconseja.

Hilda Strauss es una reconocida mujer de radio y televisión. Sigue con su programa radial.

Foto:

Archivo particular

Es la autora de 'El gran libro de la etiqueta', 'Maestros de la sabiduría mística', 'Secretos de la energía positiva' y 'Meditación, un camino universal', entre otros. 'La radio de Hilda Strauss' es su programa de lunes a viernes, de 9 a 11 a. m.

Barranquillera, nació el 22 de octubre de 1933, es nieta de Ernesto Cortissoz, uno de los forjadores de la aviación comercial en Colombia y, como él, voló alto.

Su empresa, Hilda Strauss, reconocida por la venta de productos de belleza y para meditación, no naufragó durante la pandemia. Pese a que tuvieron que cerrar todos los locales, la venta por internet se volvió su fuerte. Ha sido, además, modelo, presentadora de televisión y empresaria.

(Le recomendamos: La actriz Brigitte Bardot, multada con 20.000 euros por insultos racistas).

A los 88 años sigue activa y aunque dice que el cuerpo se va volviendo lento, “los años hacen que los recuerdos se aceleren”.

En su larga vida en los medios, ¿cuáles son los cinco hechos de cambios más trascendentales que ha tenido y cómo los ha asumido?

Comencé a trabajar a los 17 años, esto significa que llevo 71 años en los medios en los que han ocurrido grandes cambios y hechos importantes, pero siempre hay un ‘Top 5’.

Mi primer impacto fue el contraste entre la radio y la pasarela. En la radio, al principio las mujeres fuimos relleno, requisito y personaje segundón. Era difícil; el medio era muy serio y riguroso: cabinas estrictas, libretos de cemento y genios conocedores de pedestal.

Pero de allí salía a la pasarela y todo era distinto: trabajo, agilidad, creatividad. Había que diseñar vestidos e inventar pasarelas cortas y espectaculares; todo estaba por crearse. En el modelaje, las mujeres teníamos importancia, esa fue la puerta de entrada a un mundo de dirección exclusivamente masculina.

Luego, llegué al monstruo de la televisión, otro gran cambio: en un solo día presentaba, hacía comerciales de cigarrillos, chicles y postres, en vivo, con vestidos distintos y maquillajes diferentes. El tiempo era un enemigo que hacía ‘bullying’ y la responsabilidad de trabajar en vivo, durante años y años, iba creando en nosotros un sedimento de adrenalina, sin embargo, mi vida en la pantalla chica fue absolutamente feliz.

(Lea también: Brittany Murphy: la muerte de una estrella de cine que sigue ‘sin resolver’).

El tercer cambio fue en la misma televisión, con el videotape. Muchos mencionan la llegada de la televisión en color en 1979 como algo extraordinario, pero fue más apoteósico el recurso del videotape años antes: ya los comerciales y los programas se podían grabar, adiós a los accidentes y metidas de pata. Yo, que trabajé en ambas modalidades, doy fe de las bondades del cambio.

El siguiente cambio fue la tecnología en la impresión: cambiaron los periódicos y las revistas, quedaron atrás las manchas y los puntos empastelados, ahora las caras eran más nítidas, la moda mejor, más presentable, y los párrafos eran otra cosa. Siempre salí en periódicos y revistas con una frecuencia de locos, por esta razón, pude advertir ese cambio tan importante.

Y otro cambio es la revolución de internet y, si me preguntan cómo lo he asumido, tengo que ser honesta: no lo he asumido, todos los que me rodean lo han hecho por mí, me muestran cosas, me entran a reuniones, me cuentan historias de ese mundo al que veo en retazos y fracciones, y frente a ese fenómeno tengo una rara voluntad pausada y obligatoria de aprender, pero me fascina cuando acorta distancias y simplifica; cuando acelera la vida.

¿Qué significa levantarse cada mañana y seguir trabajando porque ama lo suyo? ¿Cómo es ahora la distribución del tiempo?

Los años hacen que el cuerpo se mueva lento y los recuerdos se aceleren. En la mañana, me tomo mi tiempo para llegar al estudio de mi casa y encender el micrófono, pegado a un remoto con conexiones y cables, en tal cantidad, que me he convertido en un técnico electrónico.

Adoro la radio porque es una ventana que me comunica con mi familia, una enorme familia de años, mi audiencia querida; durante 36 años continuos hemos estado juntos. Más allá de los cambios de emisoras y circunstancias, es una audiencia hermosa y fiel, con relevos generacionales en todo sentido.

Hago radio con mis hijas y con mi nieto y, cuando los oigo, me lleno de felicidad; también tienen en el alma la misión de informar. Investigo, leo mucho, medito mucho, vivo entre libros –hasta los corredores están tapizados de libros–, hablo de la radio con mis hijas, hablo con mi maestro frecuentemente, y con Irene, mi hija, del hermoso proyecto de los videos en YouTube, que se ha convertido en la profundización de los temas de radio estructurados desde hace tantos años, ella los produce con mística y un amor infinito. Aún, a los 88 años mi vida es trabajo y cosas por hacer.

A lo largo de su vida ha hecho muchas cosas, desde modelo hasta empresaria, y en todos ha dado lo mejor de sí. Si tuviera la oportunidad de empezar de nuevo de cero, ¿cambiaría algo?

Si pudiera comenzar de cero, claro que cambiaría muchas cosas. Con los años uno despierta conciencia inevitablemente, siempre surge una pregunta en cada presente: ¿qué haría yo con la claridad de ahora en el cuerpo del pasado? Muy seguramente los cambios serían profundos, aprendiendo de los errores y principalmente optimizando el tiempo; pero el pasado es solo una biblioteca, eso ya ocurrió y es perfecto; tenía que ser así.

(Puede leer también: Meryl Streep protagonizará una serie de TV sobre la crisis climática).

Ha comentado que muchos temas no se trataban en la radio hasta hace poco, como los ovnis, el medioambiente y todo lo relacionado con la vida espiritual, que es una de las facetas por las que más la sigue la gente. ¿Cómo fue tumbar el muro para que esos temas entraran en la agenda?

Lo que no estaba expresamente prohibido, era mal visto. En el pasado, la vida sana, la ecología y la verdadera espiritualidad se veían como contenidos poco elegantes, cosa de brujos; hoy, se sabe más del budismo o de la meditación.

Hace años eso era de gente rara. En varios casos fui requerida para dar a conocer las fuentes, tenía que explicar el origen antiguo del conocimiento espiritual, abrir libros, contribuir con la difusión del naturismo. Muchos fanáticos religiosos me atacaron de mil formas, en todos los medios, fue una época difícil, pero sobreviví la sagrada misión de comunicar la verdad.

Sus libros tienen una gran variedad de temas, pero, especialmente, ¿cómo es escribir sobre espiritualidad en un país como Colombia?

Es complicado hablar de ciertas palabras que generan sentimientos encontrados: magia, energía, hadas, ovnis, desdoblamiento, reencarnación, clarividencia; generalmente bien recibidos por todos, porque tienen lógica espiritual y una base bellísima en el conocimiento antiguo.

Hilda Strauss nació en Barranquilla y también fue modelo.

Foto:

Cortesía Hilda Stauss.

No obstante, algunos fanáticos y tradicionalistas se escandalizan y, sin ser atacados, defienden sus dogmas. En este aspecto, todo el siglo pasado fue crítico y, sumado a esto, hay desinformación y falsedad.

El mal más grande que pueden hacerle al conocimiento es simplificarlo y dejarlo al nivel de una historieta, en ese momento, pierde peso y consistencia, por eso, determinados temas espirituales no se pueden reducir a comentarios muy breves.

Los libros han sido blanco de toda clase de críticas, con análisis religiosos y docta acidez, pero, poco a poco, se destapan verdades, se hacen descubrimientos y la ciencia corrobora lo que se creía un mito, entonces, son más cercanos los temas del alma, los espíritus elementales de la naturaleza, la vida mística de Jesús o las inteligencias extraterrestres. Se han ido comprobando y «desclasificando» lo que parecía mentira, ya los que hablamos de tales osadías, estamos menos desprestigiados.

¿En qué momento de su vida sintió el llamado espiritual?

La inquietud espiritual es algo que nace con uno, permanece en la vida y madura y se manifiesta de muchas formas. De niña, una de mis fuentes fue mi papá, un alemán honesto y objetivo que hablaba con nosotros del tema con normalidad cotidiana.

Luego, conocí guías espirituales con misiones preciosas, viajé bastante, he meditado mucho, completando y enriqueciendo esa vocación de investigación de los temas sobrenaturales. Ese llamado espiritual ya casi completa 88 años.

(Le puede interesar: Detalles de serie de Netflix en la que Sofía Vergará será Griselda Blanco).

En su momento, crio a sus hijos sola. ¿Cómo fue separarse cuando esto no se usaba? ¿Qué tanto tuvo que oír?

Mi separación fue como de novela: viví el típico caso del esposo que se enamora de la secretaria, con mis hijos, en un país lejano, con otro idioma, con mil locuras para solucionar situaciones, y el regreso, traumático y triste, en medio de los ojos sociales de la época.

Pero recuerdo todo esto como una catapulta. Sacar a los hijos adelante, sola, pareciera que es muy colombiano, con dificultades, pero con la satisfacción cumplida de saberlos espirituales y en una vida correcta, entonces, todo esfuerzo y sacrificio ha valido la pena.

Gracias a la tecnología puede hacer el programa desde su casa. ¿Cómo ha sido adaptarse y aprender de esa tecnología?

Al principio hacía radio con un remoto supercomplicado y enorme, todo un promontorio en mi estudio conectado al teléfono. Pero, desde hace años, el remoto es pequeño y conectado a internet; el micrófono es lo único voluminoso.

Como toda persona de otra generación que se respete, tengo numerados los cables, y otras ayuditas de memoria, y solo me desespero cuando no me llega retorno, pero todo se soluciona rápido.

Ya estoy habituada a los «duendes» de la tecnología. La vida moderna nos enfrenta a la realidad como en uno de los preceptos del budismo que se refiere a la impermanencia: cuando ya manejamos algo en una perfección casi automática, entonces, lo cambian. Y esto se cumple para todos los 'cacharros' cotidianos, desde las tostadoras hasta los smartphones.

El mundo sigue viviendo una pandemia, un momento de dolor que aún no entendemos. ¿Cómo debemos asimilarlo?

Siempre he dicho que al mundo le tocó hacer un doctorado en pandemia. Esto nos cambió la vida a todos, nos aceleró, nuestro país vivió un impulso tecnológico en pocos días, que, en condiciones normales, habría tardado años.

Este trauma nos enseñó detalles y secretos de microbiología que apenas ahora entendemos, nos enseñó a vivir en nuestra casa y a desapegarnos del ruidoso mundo de afuera. Todo ha sido aprendizaje, ventajas escondidas en la calamidad.

Lamentablemente, muchos han tenido que observar la partida de sus seres queridos, ha sido la factura dolorosa que nos pasa esta circunstancia tan dura, pero de esto también debemos aprender; todo es cambiante, todo es impermanente.

(También le recomendamos: Angelina Jolie criticó a quienes censuran 'Eternals' en algunos países).

Como personas, como familia, como país, ¿qué debemos hacer para trascender a este momento y superarlo?

Como familia, debemos unirnos, más allá de lo físico, en el alma, en el esfuerzo, en el cuidado, en la consideración, en la compañía, en los valores internos que trascienden las cosas y los bienes. Todo lo material es una ilusión que se nos concede en préstamo por un corto periodo de tiempo. Como país, tenemos que remar hacia el mismo lado, pensar en cuál es el mal más grande, el mal histórico, el mal tradicional, y solucionarlo sin vacilación, con líderes muy técnicos, y con un amplio y correcto poder de convocatoria.

Su vida espiritual está ligada, además, a esa parte del cuidado físico que es uno de los apartados de su empresa. ¿Cómo se complementan el uno con el otro?

Hoy hemos entendido que la vanidad y el cuidado tienen caminos distintos, que en ciertas oportunidades se tocan, y el cuidado es en todo aspecto: en la piel, en la alimentación, en la vida interior, para permanecer en buenas condiciones hasta edad avanzada.

En este aspecto, hay temas trascendentes, como autoestima, consideración, desarrollo interno, decoro, sensibilidad, plenitud, vida feliz en casa y proyección espiritual, todo unido en las distintas disciplinas de cuidado natural e integral.

¿Quiénes fueron sus maestros en los medios?

Lo simpático de la época era el aprendizaje de urgencia trabajando ‘in situ’. Se me vienen a la memoria nombres de maestros que me enseñaron mucho, como los expertos de Cuba que contrataron para el inicio de la televisión, también, Hernando Téllez Blanco, Boris Roth, Bernardo Romero Lozano, Seki Sano, Manuel Medina Meza, y cada uno de los directores, coordinadores, escenógrafos y productores de la época.

Trabajé con todos los grandes monstruos de la televisión colombiana del siglo XX y cada uno de ellos fue mi maestro. Aprendí de todos. Eran geniales, incomparables. Alicia del Carpio, Otto Greiffestein, Julio E. Sánchez.

(Puede interesarle: La presentadora Adriana Betancur contó que tuvo un mal diagnóstico de lupus).

Presenté a todos los cantantes, aparecí en la televisión de toda América. Cada suceso, cada proyecto, cada viaje era una escuela de enseñanzas imborrables. En ese aspecto, he tenido cientos de maestros. Aprendí a manejar el tiempo, a improvisar, a solucionar problemas en segundos, a ser siempre alegre, a entender la conexión del trabajo de muchos, a no pensar como un individuo, sino a comprender con la mente gigante de grandes colectivos.

Siendo uno de los sellos de los medios en Colombia, ¿cree que han evolucionado o que, definitivamente, el ‘boom’ de las redes sociales es superior a la verdad?

Los medios han evolucionado a pasos agigantados, tienen sus vaivenes, su biorritmo. La televisión, por ejemplo, al inicio no era institucional, como siempre se dijo, era abiertamente política; luego, intentó ser educativa; después, informativa, ahora es netamente comercial.

Ese es el camino de los medios y en el entretanto hay mejoras tecnológicas extraordinarias. Con la aparición de internet, la manipulación es distinta, ahora cada quien ve lo que quiere en cualquier momento, distinto al pasado, cuando veíamos lo que había, en un tiempo determinado. En ambos casos, la verdad es 'interpretada'; en ambos casos, la evolución vertiginosa maravilla y asusta; en ambos casos, prima lo conveniente y lo comercial sobre la sagrada misión de informar.

Las redes son una novela descomunal con millones de protagonistas y libertades desproporcionadas, configurando un equilibrio complicado y desfigurado. Toda esa «evolución» necesita urgentemente un control.

¿Ha pensado en el retiro?

Ya me he retirado de tantas cosas y he reiniciado tantas otras… En la tradición tibetana cada punto de corte es conocido como un 'Bardo', y he tenido tantos. Mi retiro definitivo, y en ello, claro, que he pensado y he meditado, será cuando abandone esta existencia, el último Bardo.

(También puede interesarle: María Nelfi habla de su vida fuera de Colombia).

¿Cómo es ahora la relación con sus oyentes y seguidores? ¿Son jóvenes o intermedios? ¿Más hombres que mujeres?

Mi audiencia, mi familia, estaba configurada en un inicio por amas de casa (así nos denominan a las que llevamos la dirección del hogar), pero, en estas últimas décadas, ese grupo divino avanza abarcando muchas ocupaciones, hay un número creciente de hombres y personas jóvenes, interesados por el camino espiritual, el yoga, la energía, el Tao, la meditación.

Mi equipo siempre me hace llegar sus comentarios, son un perfecto ‘feedback’ que me aterriza en la realidad del mensaje y de las expectativas de los contenidos. Esa comunicación siempre ha sido fluida. Antes de internet, ‘La radio de Hilda Strauss’ ya era interactiva y, ahora con la redes, lo es más.

Si solo tuviera la opción de agradecerle una cosa a la vida, ¿cuál sería y por qué?

Esa respuesta siempre ha sido clara: agradezco a Dios por la oportunidad de encarnar en esta vida tan linda con la que me ha obsequiado y de esta forma conocer a tantas almas hermosas y monumentales, siempre con el sublime propósito de participar en la difusión de un mensaje de otro mundo.

Más noticias de Cultura

- Las amistosas criaturas devianas

- La ingeniosa metamorfosis de los restaurantes de lujo

- Arte colombiano en rompecabezas

CULTURA

ACCEDE A CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES

No te quedes solo con esta información.
Lee, explora y profundiza más.
¡Suscríbete ya!

COP $ 900 / MES *
Ya soy suscriptor digital

Si ya eres suscriptor del impreso, actívate

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.