El nuevo niño bonito de la televisión colombiana

El nuevo niño bonito de la televisión colombiana

El actor antioqueño Juan Manuel Restrepo fue Charly joven y ahora es Eric en ‘La reina del flow'.

Juan Manuel Restrepo estudia mercadeo y pronto entrará a clases de actuación.

Juan Manuel Restrepo estudia mercadeo y pronto entrará a clases de actuación.

Foto:

Canal Caracol

01 de septiembre 2018 , 10:50 p.m.

Juan Manuel Restrepo no es actor solamente. Esta faceta de su vida es la más reciente. Su prioridad son sus estudios de mercadeo y ser lo que más le gusta: una buena persona.

Dice que abarcar mucho es malo y por eso prefiere estar focalizado. Y se inspira en los buenos porque a él le gustaría inspirar lo mismo. Agrega que hay que ser disciplinado y organizado para que las cosas funcionen mejor y no correr tantos riesgos. Y estudiar y leer, y aprender.

Así es Juan Manuel Restrepo, un antioqueño de 20 años que no solo llama la atención en televisión, porque ha demostrado tener madera de actor y hace parte del combo de los bonitos, sino que también sorprende por lo centrado que es. Y lo serio.

Bailar no es lo suyo, le cuesta. De ahí que su personaje del Pez Koi en 'La reina del flow', la novela más vista de la televisión colombiana hoy (15 puntos de 'rating'), poco baila y más bien canta. Pero la voz que oyen los televidentes en los segmentos musicales no es la de Restrepo, sino la del cantante y productor David Botero.

A este rol llegó casi sin experiencia, pero fue capaz de ocuparse de dos papeles en la misma producción, los cuales supo diferenciar muy bien: Charly Flow joven, desbocado y maloso. Y Eric, supuesto hermano de Charly, la mejor persona y con mucho más talento que el primero, que es un ídolo del reguetón.

Para traerlo al mundo de la actuación apareció un personaje con el que él no contaba, la mánager venezolana Maricela Marulanda, que lo vio en un 'casting' publicitario y decidió unirlo a su grupo de talentos.

¿Cómo llega a ‘La reina del flow’?

Yo había hecho dos 'castings' antes y no quedé, pero a mi mánager la llamaron porque querían que audicionara para 'La reina del flow', para ser Charly Flow joven. Me iba para Medellín un tiempo y me quería dedicar solo a mi carrera, pero ella me insistió y lo hice.

¿Y qué pasó?

Pues la verdad, falté a varias audiciones, porque se me atravesaron otras cosas, pero en una hice la prueba con María José Vargas (Yeimy Montoya, la protagonista, en su juventud) y nos fue muy bien, hubo una gran conexión.

Además, tuve una gran enseñanza de vida, pues mientras hacíamos la escena yo veía a un señor mayor que nos seguía con una cámara y siempre estuvo grabándonos. No sabía quién era y resulta que se trataba, nada más y nada menos, que de Rodrigo Lalinde, el director. Eso me enseñó que, sin importar quién nos vea, siempre debemos darlo todo.

¿Dónde estaba cuando le dijeron que era el elegido?

En el día número 12 de mi estancia en Medellín me llamó Maricela y me dijo que tenía los dos personajes. Mi hermanita, que estaba a mi lado, se aterró de lo pálido que me puse.

Usted ha contado que tuvo que madurar rápido.

Cuando tenía 10 años, a mi mamá le detectaron cáncer de seno y, al mismo tiempo, mi papá tuvo una quiebra económica. Tuve que tomar decisiones muy rápido, pero lo primero que me dije fue: “Yo quiero hacer cosas en la vida, ser un buen ser humano, buen estudiante, mi intención de aprendizaje es fundamental”. Y desde muy joven tomé conciencia sobre la salud, sobre hacer deporte, y sobre la necesidad de hacer labor social.

También le gusta leer, ¿no?

Sí, me interesan los temas espirituales y de historia. Los temas espirituales hablan de las emociones, lo que está muy relacionado con la actuación. Cuando llegué a la telenovela, tuve un coach actoral, Bernardo García, un ser humano increíble y un gran actor, que me ayudó mucho con la emotividad de los personajes.

¿Le gusta la música?

Desde chiquito soy musical. No tengo técnica vocal, pero sí canto. En las redes he publicado videos en los que canto, pero hay que estudiar.

¿Qué música le gusta?

Soy melómano en líneas generales. Me gustan el reguetón, la salsa, el merengue y el jazz.

En la telenovela actúa con ‘pesos pesados’: Adriana Arango, Lucho Velasco, Carolina Ramírez...

Fui muy afortunado porque no solo son grandes actores, sino buenos seres humanos. Lucho y Adriana, mis papás adoptivos en la producción, fueron mis maestros, y con Carolina tuve mucha más cercanía, es una mujer maravillosa que enseña, que tiene ideas y las aporta, y que me aterrizó en muchas cosas.

¿Qué viene para usted?

Me gusta la carrera que estudio y me gusta lo digital y la producción audiovisual. Ahora tengo dos proyectos: el artístico y el académico. Y tengo que trabajar y estudiar, pero no por eso me olvido de mis motivaciones emocionales, de que quiero viajar. Realmente, mis focos son cuatro: empresarial, artístico, académico y familiar.
Mi reto es administrar mi tiempo para hacer todo, porque uno también quiere salir, estar con los amigos y la novia, aunque no soy de farras.

La telenovela pone a su personaje frente a situaciones difíciles. Por ejemplo, se sabrá quiénes son sus verdaderos papás...

Sí, vienen cosas duras, aunque Eric y Yeimy (que se esconde detrás de la identidad ficticia de Tammy Alvarado) son mucho más cercanos, se han hecho amigos. Con el papá (Charly Flow, representado por Carlos Torres) será a otro precio.

¿Usted había visto alguna telenovela?

Nunca, ni de Colombia ni de afuera. Soy más de cine.

¿Qué conclusión le deja ‘La reina del flow’?

Que no hemos valorado ni nuestra televisión ni nuestro cine. Voy a referirme a la televisión: aquí han jugado con las cabezas de los televidentes para hacerles creer que es mala. Claro que se han hecho cosas de calidad no tan buena pero, refiriéndome a 'La reina del flow', tiene un toque innovador, hay mucha creatividad y le hacen caer en cuenta a la gente de lo que se debe y lo que no se debe hacer. Además, la música conecta.

¿Qué quisiera decirle a la gente?

Que cada quien tiene su flow y que hay que creer en uno. Cuando se hacen las cosas con amor –abro paréntesis, piensas de manera consciente que si está bien para uno se ve bien por fuera, cierro paréntesis–. Es decir, cuando uno hace bien las cosas le salen naturales.

Usted es muy joven, solo tiene 20 años...

Tengo los años que me quedan por vivir. Esos, los 20, ya los viví.

CULTURA
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