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El amor digital / El otro lado
Ómar Rincón, Crítico de televisión

Ómar Rincón, Crítico de televisión.

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César Sánchez Carreño

El amor digital / El otro lado

Cada vez hay más fórmulas digitales, más series de televisión y más consumo sexo-amoroso.

La gran obsesión del siglo XXI es el amor, o ¿será el sexo? ¡Quién no tiene amor es un fracasado! Y para eso cada vez hay más fórmulas digitales, más series de televisión y más consumo sexo-amoroso.

El capitalismo de plataformas nos vende que quien no consigue amor y/o sexo es un perdedor y que eso tiene una solución tecnológica: Tinder es la más famosa, pero también están Grindr, Meetic, Lovoo, Happn, Match.com, OKCupid, Badoo, Tindog…
En eso del amor programado se juntan Black Mirror (Netflix), The one (Netflix) y Almas gemelas (Amazon).

Hang the DJ (Black Mirror, Charlie Booker, Temporada 4, capítulo 4). Se llama así porque es como si fuera una playlist de Spotify que recomienda la lista de parejas posibles.

Cuenta la historia de Frank y Amy, que se conocen por un programa de citas que pone fecha de caducidad a las relaciones. El televidente, esos mirones morbosos que somos, podemos ver en una línea de tiempo lo que siempre nos obsesiona: las personas que pasan por la cama de una persona. Lo jugoso está en que los match son amor-sexo con fecha de caducidad. Puede que uno la esté pasando bien, que todo fluya del sexo a la cabeza y la pereza, hay fecha de caducidad. El algoritmo no tiene sentimientos. Los protagonistas comienzan a dudar del juego.

The One (Netflix) es una serie inglesa que plantea un gran negocio de “emparejar” pero basado en el algoritmo humano llamado ADN.
Una rápida prueba de ADN permite encontrar la pareja perfecta, para la que estás creado genéticamente. Plantea que el gen de uno solo lo tiene otra persona: esa obsesión de tener a uno, el ideal.

En esta serie millones se someten a la prueba para encontrar el amor único en la empresa The One. Pero no todo es tan fácil porque el amor, el deseo, el sexo, la pareja y el ADN son capitalismo puro y duro: y ante billete el amor y el deseo pasa a segundo plano. Aquí la búsqueda por el amor se vuelve criminal.

Soul mates (Amazon). Esta serie va al futuro cuando la ciencia ha hecho un descubrimiento que cambia la vida: una prueba que te dice de manera inequívoca quién es tu alma gemela. No es una sola historia, es la de muchos. Otra vez esa gran industria del deseo Disney y de la telenovela que se ha convertido en el gran negocio del capitalismo: la venta y el consumo del sexoamor.

Estas series ilumina los lados oscuros de nuestro capitalismo de plataformas: la distopía digital del amor/sexo como los grandes negocios. Somos nosotros a quienes venden, son nuestros deseos lo que consumimos. Y plantean la pregunta necesaria: ¿no será que la lógica del sistema capitalista y digital, ese de amor caducidad, es el problema?

¿Qué pasaría si fueran efectivas las plataformas del amor? Que todos encontraríamos el amor y fracasarían como negocio porque una vez el amor/sexo, ya para qué usarlas. Entonces, la idea de estas plataformas es hacerte creer en esa ilusión, pero no solucionarla. El negocio somos nosotros: nuestro deseo del amor. El amor y el sexo no pueden ser algorítmicos.

ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión
orincon61@hotmail.com

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