Secciones
Síguenos en:
¿Y si Sebastián de Belalcázar es una cicatriz?
Paro Nacional Cali

Cali, Abril 28 de 2021. Manifestantes derriban estatua de Sebastián de Belelcazar en Cali.

Foto:

Juan Pablo Rueda. El Tiempo

¿Y si Sebastián de Belalcázar es una cicatriz?

Un historiador, un artista, un crítico y el Secretario de Turismo a de Cali, hablan del tema.

“El problema no es la estatua, lo que vemos es que muchos sectores no se sienten representados con algunos íconos o monumentos de la ciudad y por eso creemos que es necesario construir otros referentes en los que toda la población se sienta representada”, reflexionaba Carlos Martínez, Secretario de Turismo de Cali, unas horas después de que la estatua emblemática del mirador del oeste de la ciudad fuera derribada este 28 de abril, por un grupo de la comunidad indígenas del pueblo Misak.

La estatua fue durante mucho tiempo una parte de la identidad de Cali y una de sus postales más emblemáticas, pero ahora la pieza escultórica está generando otras opiniones y reacciones. Para unos el haberla tumbado de su base es una especie de reivindicación cultural a la representación de una imagen que recuerda  opresión, violencia y destrucción para algunas comunidades, para otros es en realidad una acción que tiene que llevar a reflexiones más profundas.

También puede leer: Arte o vandalismo? 'Los ataques' del arte a los monumentos

“La escultura de Sebastián de Belalcázar es de Victorio Macho, un escultor toledano (que por cierto tiene su museo en Toledo), al que le encargaron la estatua de Popayán (la que misma que derribaron los Misak), y la de Cali, que también fue derribada hoy por ellos”, explica el historiador y crítico de arte Miguel González.

El historiador Carlos Borrero
recordó que “este monumento fue un regalo del gobierno de España por los 400 años de la fundación de Cali y se inauguró un año después. Llegó en pedazos y fue armado acá (no llegó la estatua completa) y se instaló en la ciudad. Pero en realidad se inauguró aproximadamente un año y medio después”, dice Borrero, para quien el ataque a esa imagen es algo reprochable.

Miguel González –hoy curador del Museo Rayo– contrasta esta postura, “la remoción de estas esculturas corresponde a la reescritura y a un cambio de perspectiva de la historia. En una época los ‘conquistadores’ eran parte de un ideal centroeuropeo; hoy son vistos como invasores. Y la estatua de Belalcázar se convierte en un símbolo de una persona indeseable, sanguinaria y cruel. Ya han quitado estatuas de Lenin, Stalin y Franco. Hace poco estuve en Ciudad de México y, en el Paseo de la Reforma, quitaron la estatua de Cristóbal Colón. Hernán Cortés, para no ir más lejos, no fundó Ciudad de México; evidentemente antes de los españoles Ciudad de México era una de las ciudades más impresionantes del mundo”.

En México, la estatua de Colón, fue retirada para su restauración, pero las autoridades mexicanas hoy se plantean seriamente que no regrese a la avenida más emblemática de la ciudad. ¿Podría pasar lo mismo con el monumento a Belalcázar?

Por ahora, parece que no. “La Alcaldía tiene que hacer efectiva la póliza para volver a instalar el monumento nuevamente”, explica el Secretario de Turismo.  “Probablemente hoy no quede lista, pero en el lapso de esta semana estaría instalada (…) Estuvimos en el lugar, como tal la estatua no tuvo daños, realmente quedó ladeada pero no quedó totalmente en el suelo, pero hay que hacerle un proceso de instalación de hierros y de varillas para que quede bien”, detalló.

Este acontecimiento causó reacciones como la de la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura: "Lamentamos las acciones realizadas el día de hoy en la ciudad de Cali. La escultura afectada hace parte del patrimonio cultural de la ciudad y, por tanto, cualquier atentado en su contra debe ser rechazado. El Ministerio de Cultura entiende y respeta el derecho de la comunidad a la protesta, sin embargo, invita a reflexionar en torno al respeto y conservación del patrimonio artístico, entendiendo los distintos procesos de apropiación que pueden existir en torno a un mismo bien cultural.

Estuvimos en el lugar, como tal la estatua no tuvo daños, realmente quedó ladeada


Por otro lado, el artista plástico vallecaucano José Horacio Martínez, más que dar una opinión acerca de lo ocurrido con la estatua, dice que esto sucede porque estamos en un mundo cambiante. “¿Cuantas estatuas no han caído en la historia del mundo? Habría que analizarlo a nivel histórico, con toda su validez y con una revisión… en realidad vale la pena la discusión. Creo que debería invitarse a un foro de varios artistas y personas sobre el tema”. Y recordó la propuesta del artista Iván Argote en París, con la remoción digital de la estatua de Joseph Gallieni, un ideólogo militar de la colonización y el trabajo forzoso, autor de varias masacres en diversas colonias de África, Asia y el Caribe al final del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

También puede leer: El ataque de un artista colombiano contra una estatua en París

“La mayoría de los monumentos están hechos sobre otros monumentos, porque se trataba de borrar la memoria histórica. Hay un asunto, que creo que debe quedar como inquietud, y esta signada por esta frase: ‘las cicatrices no son para esconderlas sino para exhibirlas’. Me pregunto: ¿Y si Belalcázar es una cicatriz?, ¿Ese acto qué soluciona?, ¿por qué no se solicita un permiso para hacer otro monumento al lado? Hay que plantear un espacio de debate”, finaliza Martínez.

CULTURA
@CulturaET

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.