Nuestra historia a través de los sellos postales

Nuestra historia a través de los sellos postales

En 1859, Colombia emitió la primera estampilla, como una forma de mostrar lo mejor del país.

Filatelia colombiana

Filatelia colombiana.

Foto:

Mauricio León

Por: REDACCIÓN CULTURA
10 de junio 2019 , 11:30 p.m.

Los hermanos Celestino y Jerónimo Martínez fueron los encargados de imprimir los primeros sellos postales que tuvo Colombia.

Ocurrió el primero de septiembre de 1859, cuando salieron cinco estampillas en una serie, con el escudo de la Confederación Granadina, como nos llamábamos en esos días.

Así lo cuenta la página Afitecol.com, de la Asociación de Filatelistas de Colombia, que recoge la historia y agrega que estos sellos costaban según su color: “2,5 centavos, verde; 5 centavos, violeta; 10 centavos, amarillo; 20 centavos, azul y un peso, rojo”.

Es más, se sabe que el escudo, como símbolo del país, permaneció por muchos años como imagen de las estampillas, hasta 1865 o 1866.

En Colombia, las emisiones filatélicas están a cargo de 4-72 y son “actos de soberanía que confieren los gobiernos para destacar el país en el arte, la cultura, la ciencia, la tecnología, entre otros, y de este modo proyectar lo mejor que tenemos ante la comunidad internacional”, dice Luis Humberto Jiménez Morera, presidente de Servicios Postales Nacionales S. A. 4-72.

Palabras más, palabras menos, este es un asunto de nación, por lo cual está a cargo de una entidad estatal y tiene determinadas funciones. Por ejemplo, el primer oficio de una estampilla es “portear la correspondencia de los operadores postales en cada país y, también, que los coleccionistas, que están pendientes de las temáticas, conozcan las novedades”, agrega Jiménez.

Y es que en el mundo, sigue, “se calcula que haya 170 millones de coleccionistas, y cada uno tiene una o varias temáticas favoritas que hacen que su colección sea aún más valiosa”.

La entidad, además, lleva un listado de los temas que ya tienen estampillas, entre los cuales figuran el centenario de la primera reina del Carnaval de Barranquilla, aves endémicas de Colombia, libros como María de Jorge Isaacs en sus 150 años, los distintos aniversarios de la Policía Nacional, las visitas de los papas (han salido de los tres que han venido –Paulo VI, Juan Pablo II y Francisco–), pueblos patrimonio, día del locutor, héroes y heroínas de Colombia, independencia, Constitución Política de 1991, varias de las reinas que ha tenido el país (con el triunfo de Luz Marina Zuluaga en Miss Universo, en 1958, se hizo una conmemorativa), reconocimiento a las universidades y a entidades como la Cruz Roja.

Las temáticas son variadas, pero la decisión de cuáles son las estampillas que salen están ligadas a la “solicitud de alguna entidad o de un ciudadano colombiano que la tramita ante el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones (Mintic), entidad de la que depende 4-72”, afirma Jiménez.

Posteriormente, Mintic evalúa la propuesta “y la aprueba, desaprueba o deja pendiente. Cuando ya está aprobada se emite una resolución que le ordena al operador postal su emisión”, sigue.

Agrega que aunque cualquier ciudadano puede hacer una solicitud, es fundamental sustentarla con argumentos como que debe tratarse de un acontecimiento importante, ser de trascendencia nacional, que le haga bien al país y que sea benéfico para que la comunidad internacional aprenda o conozca más sobre Colombia, entre otros.

Porque, entre otros aspectos, detrás de una estampilla hay mucho trabajo. “Cuando se recibe la orden procedemos a desarrollar el diseño y determinar qué se va a mostrar. Por ejemplo, con la visita del papa Francisco nos pusimos de acuerdo con el episcopado porque teníamos que solicitar los permisos de uso de la imagen del pontífice”, comenta.

Para el caso de entidades como Parques Nacionales, solicitudes que por lo general son aprobadas, “nosotros, con la resolución en mano hablamos con ellos para determinar qué vamos a mostrar de los 59 que hay en el país. Ellos nos ceden las imágenes con los derechos de autor correspondientes y procedemos a realizarlas y a ponerlas a circular”, dice.

La empresa estatal 4-72 tiene tres diseñadores que trabajan en las distintas temáticas. “Este es un trabajo muy delicado porque se hace en un espacio muy pequeño y debe decir todo –literalmente– sobre el tema que se va a desarrollar, estar lleno de información visual y tener muy claro qué se quiere transmitir, por qué motivo; no es fácil sintetizar tanta información. Es más, un diseño puede comenzar hoy, terminar dentro de tres meses y no parecerse en nada a lo que se planteó el primer día”, comenta.

Cambios radicales

De las primeras estampillas y sus diseños a las de hoy hay mucho más que años de diferencia, también técnicas y, sobre todo, tecnología.

“Las primeras se hicieron de forma rústica, sin dentado. Con los años fueron cambiando, se volvieron dentadas, y, por ejemplo hoy, con el avance de la tecnología, les podemos poner olor a café, cintas especiales con repujados, hechas en tintas en oro, plata, bronce”, explica Jiménez.

Pero esa misma tecnología ha llevado a que en la actualidad se impriman muchas menos estampillas porque el correo ha quedado relegado casi en su totalidad a documentos públicos y citaciones, entre otros, pues ya muy pocas personas envían cartas personales. De hecho, dice Jiménez, antes se imprimían millones de estampillas, y ahora son muchas menos.

Cada estampilla colombiana que se pone a circular va a 192 museos postales del mundo que hacen parte de la Unión Postal Universal (UPU).

En Colombia, la compra para coleccionistas se puede hacer en la sala que para tal fin hay en el edificio Murillo Toro, en el centro de Bogotá.

Además, hay personas que las comercializan, y otra forma es mirar las colecciones que están en la página de la Unión Postal Universal. Luego de pagarse los pedidos, estos son despechados por 4-72.

Los coleccionistas, en su mayoría, prefieren no solo tener las estampillas, sino también los sobres del primer día y los matasellos.

Coleccionar estampillas es, para quienes tienen esta actividad, casi un arte. “En Colombia no hay muchos en cantidad, pero sí en calidad, además de que tenemos clubes en Bogotá, Medellín, Cali y otras ciudades. Es una actividad que sigue viva y activa”. Y que también ha hecho un registro cronológico de la historia.

De hecho, así sucede en el mundo, desde la primera estampilla, que nació en Inglaterra, en 1840. Cuenta la historia que era un rectángulo pequeño, con medidas de 19 por 23 milímetros y no dentadas. Fue conocida como penique negro y tenía a la reina Victoria de perfil. Con ella se hizo la implementación de la reforma postal y se determinó que pagaba quien enviaba un sobre y no quien lo recibía.

El 21 de marzo de 1843, el cantón suizo de Zúrich emitió sus dos primeros sellos, y el primero de julio de ese mismo año, Brasil fue el primer país de América en lanzar su estampilla.

En Estados Unidos, en 1847 se imprimieron los primeros sellos, con los retratos de Benjamin Franklin y George Washington.

Así, cada país muestra lo mejor que tiene a través de sus estampillas, embajadoras de buena voluntad que viajan por el mundo mostrando culturas.

REDACCIÓN CULTURA
@CulturaET

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.