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Lo que se esconde detrás de los retratos de ‘Hijas del agua’
Exposición Las hijas del agua

'Tupana', una ticuna que pesca y teje a las orillas del río Amazonas.

Foto:

Ana González- Ruven Afanador

Lo que se esconde detrás de los retratos de ‘Hijas del agua’

Estas son las historias inéditas de la obra de Ana González y Ruven Afanador en el Museo Nacional.

Jacodoy podría ser la imagen de una campaña de publicidad. Tiene una mirada penetrante y sobre su cuello hay una preciosa piel que podría ser parte de un abrigo de la última colección de Dolce & Gabbana. “Jacodoy es parte de los yagua”, me dice Ana González. “Es uno de los cazadores más fuertes de su etnia (y quedan pocos: solo unos cuarenta). Y lo que rodea su cuello es la piel de una boa que él mismo cazó y que le sirvió de alimento”.

Ver la exposición Hijas del agua, la obra a cuatro manos de Ana González y Ruvén Afanador, en el Museo Nacional, es sumergirse en la vida de 26 etnias colombianas desde un punto de vista inédito. La mirada de ambos no tiene la extrañeza de un antropólogo o el exotismo y el extrañamiento de un explorador con un sombrero ridículo. Tampoco tiene miseria ni lastima; es una mirada de respeto y admiración. Cada imagen regala una estampa mítica de cada pueblo y de cada personaje, pero hay historias que no están en el libro ni en las fichas técnicas de la exposición y que, por supuesto, vale la pena contar.

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Hay un precioso retrato de una mujer gunadule que parecen picotear unos colibríes tejidos con hilos de oro. En la dinámica del libro, por la brevedad de algunos viajes, Ruvén se encargaba de fotografiar a los personajes y Ana aprovechaba el tiempo para hablar con la comunidad y recoger sus historias; una vez reveladas, escogían las mejores fotos y Ana las intervenía con sus dibujos o sus tejidos. En el caso de los gunadules, en el Urabá antioqueño, los colibríes son los mensajeros de los dioses, los encargados de avisarnos que nuestros seres queridos están en el más allá.

Exposición Las hijas del agua

'Walekerú’, wayuu, hija de la araña y del viento.

Foto:

Ana González- Ruven Afanador

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Y hay más historias escondidas. Hay una foto de una mujer wayuu que aparece totalmente cubierta con un manto negro. En el momento de la foto, justo en el instante en el que Afanador apretó el obturador, el viento del Cabo de la Vela le tapó la cara. Ana dibujó una telaraña sobre la foto y crearon una metáfora perfecta: “las wayuus son hijas de la araña y del viento. El tejido es su escritura ancestral y la araña, en su mitología, les enseñó a tejer sus mochilas y sus chinchorros”.

Una de las imágenes más bonitas del libro es el retrato de una mujer nukak con un búho en la cabeza. La foto tiene una simetría perfecta (el búho está en el centro de su cabeza) y las alas que le dibujó Ana al ave están tan bien ensambladas que todo parece una gran ficción, pero el búho es real. Está realmente parado en su cabeza y fue una cría que recogió la mujer cuando mataron a su mamá. Los nukak son cazadores, cazan búhos, micos, pericos, tucanes y otros animales, pero recogen a las crías y las llevan con ellos como sus amigos –como un remiendo a lo que hicieron– hasta que crecen y, una vez más, en un ciclo eterno, se convierten en su alimento. “Los niños tienen un animal encima”, dice Ana, “todo el tiempo están jugando con ellos”.

Exposición Las hijas del agua

'Say', mujer nukak, nómada, víctima de la violencia y la devastación de su territorio.

Foto:

Ana González- Ruven Afanador

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Y también está el mito de la sirena; otra de las grandes imágenes es la de una mujer ticuna acostada en el suelo de su maloca con una sensualidad impresionante. Ruvén le puso un collar hecho con la pesca del día y, más tarde, Ana dibujó un barco en las tablas de su casa, para ella era la “diosa del agua, diosa del río, diosa de los peces, su falda baila la danza del Amazonas. Su historia es la de familias pescadoras ancestrales y cuando Ursúa entró al río y vio a las mujeres, las bautizó amazonas por su fuerza y su espíritu guerrero”.

Fernando Gómez Echeverri
Editor de Cultura
En Twitter: @LaFeriaDelArte

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