La autodestrucción de La Zaranda, una leyenda del teatro español

La autodestrucción de La Zaranda, una leyenda del teatro español

El icónico grupo regresará al Festival de Teatro de Manizales con su obra ‘Ahora todo es noche’.

Obra del grupo La Zaranda

‘Ahora todo es noche’, que La Zaranda montó en coproducción con el Teatre Romea, también se presentará en Cali y en Medellín.

Foto:

Víctor Iglesias

Por: Yhonatan Loaiza Grisales - Madrid
04 de agosto 2018 , 10:22 p.m.

Antes de presentarse por primera vez en el Festival de Teatro de Manizales, en 1988, los integrantes del grupo español La Zaranda aterrizaron en Pereira. El recorrido de más de una hora entre las dos ciudades lo realizaron en una chiva, ese pintoresco y folclórico medio de transporte equipado con asientos de madera, y, justo antes de entrar a la capital de Caldas, en la carretera se toparon con un caballo muerto. La lúgubre escena se coronaba con los juegos artificiales que justo en aquel momento coloreaban la noche manizaleña. Era un cuadro surrealista el que recibía al legendario grupo español, que en aquel momento empezaba a conquistar espectadores fuera de su país.

“Entramos de lleno al realismo mágico. Esa fue una cosa que a uno nunca se le olvida”, recuerda Eusebio Calonge, dramaturgo de La Zaranda, resguardado del hiriente sol de verano en un bar del centro de Madrid.

Al autor lo acompaña Paco de La Zaranda, director de la compañía y creador de ese lenguaje desgarrador, de una desoladora potencia gestual, que suele zambullirse sin cautelas en las miserias humanas. “Es un poco una nebulosa de sensaciones los recuerdos que uno tiene, porque éramos jóvenes y valientes en aquella época, y ahora ya es verse allí a través del tiempo”, apunta.

La razón de esas evocaciones es que La Zaranda está a punto de reconectarse con esa ciudad, pues es una de las compañías invitadas al Festival de Teatro de Manizales, que celebrará sus 50 años con una edición especial en octubre.

“Ya después de ese encuentro, de haber visto la fábrica de amaneceres y de ocasos, para uno es un lugar en la memoria, y a los lugares de la memoria uno va siempre con mucha incertidumbre de lo que pueda pasar”, anticipa Calonge sobre esa visita, en la que presentarán 'Ahora todo es noche', su más reciente obra, que también se podrá ver en Cali y Medellín.

Entramos de lleno al realismo mágico. Esa fue una cosa que a uno nunca se le olvida

Paco y Calonge intercambian las anécdotas de aquel viaje al calor de media botella de vino de Jerez, esa región en la que el grupo se creó en 1978. En aquel entonces, La Zaranda llevaba el apellido de Teatro Inestable de Andalucía la Baja, pero ahora, tras exiliarse de esas tierras, lo cambió a Teatro Inestable de Ninguna Parte.

Esa primera visita a Manizales significó una especie de ‘segundo principio’ de La Zaranda, pues sus integrantes se habían encerrado durante tres años para crear 'Mariameneo-Mariameneo', una pieza que empezó a cimentar las bases para convertirlo en un grupo de culto.

La pieza, escrita por el fallecido Juan de La Zaranda, hermano de Paco, se metía en la intimidad de una anciana mujer andaluza y el resultado logró un impacto tan alto que aún se recuerda con nostalgia como uno de los puntos más altos de la historia del Festival de Manizales.

“Existíamos como compañía hacía 10 años, pero con ese trabajo concreto fue cuando ingresamos a América. No me gusta mirar para atrás, ni mucho menos ponerme nostálgico ni nada, pero 'Mariameneo' en aquel momento fue muy importante para nosotros porque fue como la resurrección, del estar aquí varados, parados, y de pronto aquello fue un revulsivo que sacó a La Zaranda”, dice Paco.

El impacto de esa producción en Manizales se complementó con el encuentro con creadores fundamentales de la escena latinoamericana, como Santiago García, Enrique Buenaventura, Eduardo Pavlovsky y Ricardo Bartís, en quienes los españoles encontraron una resonancia de su trabajo teatral.

“Allí se daba en aquel entonces un encuentro de creadores latinoamericanos de una magnitud que yo creo que no ha vuelto a darse... Y también descubrimos un modo de hacer teatro que era muy próximo, entonces fue una constatación de que no estábamos tan solos”, añade Calonge, un hombre de declaraciones brillantes que rara vez tienen desperdicio.

Eusebio Calonge

El dramaturgo Eusebio Calonge junto al director Paco de La Zaranda.

Foto:

@carletetoro

Luego de ese memorable debut, el grupo regresaría a otras ediciones del Festival de Manizales, con obras como 'Cuando la vida eterna se acabe', y además se presentó hace seis años en el Iberoamericano de Bogotá, con 'Nadie lo quiere creer. La patria de los espectros'. “Mira que éramos buenos entonces”, bromea Paco, haciendo gala de ese verbo picante y sorpresivo.

Paralelo a esas visitas, el colectivo seguía fortificando un nombre que lo llevó a aumentar la cantidad de seguidores fieles en otros países e incluso a ganar el Premio Nacional de Teatro de España, en el 2008.

En sus cuatro décadas de vida, La Zaranda ha cargado con la etiqueta de ser heredero del esperpento, ese género encumbrado por Ramón María del Valle Inclán que explotaba el lenguaje grotesco para señalar los defectos de la condición humana. Sin embargo, director y dramaturgo se alejan de esa calificación y son enfáticos en decir que esa no es su búsqueda.

“La Zaranda tiene raíces muy hondas, no es que nosotros partamos ningún lenguaje; todo lo contrario, venimos a constatar la voz de profetas muy antiguos, yo creo que lo que no quiere es tener una etiqueta, un redoble de tambor. Hay una parte de ‘cotidianizar’ lo solemne, de reírse de lo más trágico, hay una parte culturalmente donde arraiga todo ese mundo que podemos llamar el esperpento, y sí, eso está, como la tierra... Tú también perteneces al sitio de donde eres”, asegura Calonge.

Teatro inestable

La inestabilidad del apellido de La Zaranda puede referirse a esa exploración constante y a esa intención de escaparse del atajo fácil de las fórmulas, de esos cantos de sirena que pueden asegurar el éxito inmediato. Es un pensamiento que acompaña al grupo desde su juventud, pues lo aplicó tras el impacto que significó 'Mariameneo-Mariameneo'.

“Ha sido un trabajo exitoso entre comillas, pero luego había que seguir y olvidarse de todo. Esa filosofía la hemos seguido manteniendo, en el sentido de que nos vamos olvidando de lo que hacemos porque si no pesa mucho y no puedes seguir trabajando”, explica Paco.

En 'Ahora todo es noche', que se montó en coproducción con el Teatre Romea de Barcelona, los artistas bajaron a los sótanos incomprendidos de la mendicidad para crear una historia en la que resuenan personajes históricos del teatro, como 'Rey Lear' de Shakespeare y Segismundo de 'La vida es sueño' de Calderón de La Barca.

Aquí la exploración incluso llegó a niveles formales, como cuenta Calonge, pues el grupo decidió utilizar vestuarios y elementos cotidianos, como unos carritos de supermercado. Los protagonistas de la pieza son Gaspar Campuzano, Enrique Bustos y Francisco Sánchez, los actores tutelares de La Zaranda, quienes a partir de la modesta utilería crearán esas figuras visuales tan artesanales y poéticas que complementan el potente texto de Calonge.

“Para mí fue una búsqueda de una formalidad que renunciaba al hálito escénico que ya habíamos conseguido, de hecho aquí por primera vez viajamos sin elementos, es decir, vamos a la aventura de ver qué elementos nos consiguen en Manizales, lo cual no sé cómo puede resultar, pero bueno, esos retos también son interesantes”, complementa el dramaturgo.

Aunque 'Ahora todo es noche' no tomó los tres años de montaje que requirió 'Mariameneo', el proceso sí significó adentrarse otra vez en las tinieblas de un proceso creativo inclasificable.

“Fue un reto muy grande porque era ponernos en el fin, hacer un análisis muy profundo de todo lo que habíamos hecho y más que darle forma acabar con las formas que había, es decir, con 'Ahora todo es noche' nos habíamos propuesto desde un principio destruir a La Zaranda”, enfatiza el director.

En sus propias palabras

Procesos de creación
Calonge: La creación siempre es un vuelo, no puedas volverte a encerrar y decir esto me sirvió, no te sirvió nada porque aquello fue volando y no hay ninguna huella. Tú sabes que te enfrentas de nuevo a tus miedos, a tus fantasmas, a una vía de incertidumbre muy poderosa y que tienes que arriesgar
y dejar todo.

Los actores
Calonge: El actor manda en Zaranda en el sentido de que, por supuesto, debe ser creador, un actor que no es creador no es ni actor, eso no se sabe ni qué es.
Paco: En definitiva sin el actor no hay teatro.
Calonge: Pero el actor es un territorio que prestas hacia una revelación.
Un actor es un campo de bruma y a ese campo tiene que venir la presencia.
Paco: ¿Sabes el problema dónde está? Es verdad que sin el actor no hay teatro, el problema está cuando el actor se cree el centro del teatro. No es verdad, puesto que el teatro va más allá del actor.

El éxito

Paco: Por fortuna para nosotros tenemos público incluso en España, que era lo más difícil. No te digo ya en festivales en Europa o con el público americano, que la relación fue anterior... El éxito es un problema, que te lo tienes que quitar.
Calonge: Es lo que yo digo, uno prorroga un fracaso siempre... Llegará el fracaso y hay que estar preparado.

La Zaranda tiene raíces muy hondas, no es que nosotros partamos ningún lenguaje, venimos a constatar la voz de profetas muy antiguos

Las bodas de oro del Festival

El Festival de Teatro de Manizales celebrará sus bodas de oro del 5 al 14 de octubre, con una programación que reunirá a algunos de los dramaturgos y directores más importantes de Latinoamérica.

Entre los invitados se destacan el Teatro El Galpón de Montevideo, que presentará su versión de 'Incendios' de Wajdi Mouawad. Por Uruguay también sobresale Gabriel Calderón, figura ineludible de la nueva dramaturgia del continente, que estará con su nueva obra, 'If, festejan la mentira', cuarta entrega de su ‘Pentalogía fantástica’.

Por Ecuador estará el Teatro Malayerba, dirigido por el maestro argentino Arístides Vargas; y por Perú, el Teatro Yuyachkani. También habrá invitados de Argentina, México, Chile, Portugal y Brasil.

La presencia colombiana estará conformada por grupos históricos como La Candelaria, el Teatro Libre, Matacandelas y Teatro Petra, además de creadores como Jorge Hugo Marín, de La Maldita Vanidad, Johan Velandia, de La Congregación, y Juan Carlos Agudelo, que presentará 'Manú o la ilusión del tiempo'.

YHONATAN LOAIZA GRISALES
EL TIEMPO
En Twitter: @YhoLoaiza

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