Bauhaus: 100 años irradiando modernidad a través del diseño

Bauhaus: 100 años irradiando modernidad a través del diseño

Aunque solo duró 14 años, es la escuela de arquitectura y diseño más relevante del siglo XX.

Edificio Bauhaus

Edificio Bauhaus en la ciudad alemana de Dessau.

Foto:

EFE

Por: Purificación León - EFE Reportajes
18 de agosto 2019 , 10:33 p.m.

Todo empezó en abril de 1919, cuando el arquitecto Walter Gropius fundó la Staatliches Bauhaus (casa de construcción estatal) en la ciudad de Weimar, una escuela que integró arquitectura, diseño, arte y artesanías.

De hecho, entre sus creaciones encontramos viviendas y fábricas, pero también muebles, lámparas y hasta juegos de café. La Primera Guerra Mundial había terminado apenas unos meses antes, y este grupo de arquitectos, artistas y artesanos se lanzó a diseñar un mundo nuevo.

“La Bauhaus es una experiencia corta en el tiempo, pero de una creatividad esplendorosa”, subraya José María Ezquiaga, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid. Este académico explica que la Bauhaus se inspira en la racionalidad y en la idea del hombre como medida de las cosas.

Por su parte, Ulrike Bohnet, directora de la Oficina Nacional Alemana de Turismo para España y Portugal, define la Bauhaus como “un movimiento experimental, transnacional y multifacético, radicalmente contemporáneo”.

“Cuando hablamos de Bauhaus no solo nos referimos al nombre de una escuela artística, sino a una forma de pensar que ha dado lugar a muchos avances hacia los principios modernos en las diferentes maneras de manifestar el arte”, señala Bohnet.

Asimismo, Víctor Calle, arquitecto y codirector de Requitectura, estudio madrileño especializado en la rehabilitación de edificios, precisa: “La forma sigue a la función es una de sus máximas”. De acuerdo a esta idea, “se evitaba ocultar elementos de los edificios por motivos estéticos y se mostraban los materiales y elementos tal y como eran. Se tendía, por lo tanto, hacia un minimalismo racional en el que predominaban las formas lineales y geométricas”.

Gran referente mundial

Tras su fundación, la Bauhaus se convirtió en un referente en muy poco tiempo. La escuela, dirigida por el arquitecto Walter Gropius y con docentes de gran prestigio como Paul Klee, Wassily Kandinsky o Johannes Itten, acogió un buen número de estudiantes, hombres y mujeres, de diferentes países y distintos bagajes académicos.

El lugar que albergó esta intensa actividad creativa se mantiene fiel a su pasado, pues la primera sede de esta emblemática escuela es hoy el edificio principal de la Universidad Bauhaus de Weimar, y allí se encuentra la Facultad de Arte y Diseño. Pero, además de su propio hogar, la Bauhaus dejó una gran impronta en la ciudad.

La Haus Am Horn, construida en 1923, fue el primer ejemplo de arquitectura puramente Bauhaus. Se trata de una casa funcional, blanca y sin ornamentos que diseñó Georg Muche para la primera exposición de esta corriente.

Ahora, otra exposición, esta vez en el recién estrenado Museo Bauhaus de Weimar, recuerda el nacimiento de la escuela en esta ciudad.

En 1925, la Bauhaus abandonó Weimar para instalarse en Dessau, urbe industrial en donde realmente se materializó la idea de estos pioneros de que el arte debía llegar a los hogares de los ciudadanos de a pie.

Esto se consiguió gracias a la producción en serie, que convirtió piezas de diseño en objetos asequibles para los consumidores.

Con materiales como vidrio, madera o metal; colores básicos y formas simples como el círculo, el triángulo y el cuadrado, la escuela creó un estilo propio que 100 años después sigue inspirando a nuevos creadores.

La Bauhaus también dejó en Dessau un gran legado arquitectónico. El edificio Bauhaus, que fue sede de la escuela, es el más icónico. “Este edificio debe ser visto”, publicaba el diario ‘Berliner Tageblatt’ el 7 de diciembre de 1926, tres días después de la inauguración de la obra de Walter Gropius con una multitudinaria celebración.

Además, Gropius construyó en Dessau las conocidas ‘casas de los maestros’: tres viviendas adosadas y una independiente que, con el edificio Bauhaus de esta misma ciudad y varias construcciones en Weimar, fueron incluidas en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco en 1996.

La Bauhaus es una experiencia corta en el tiempo, pero de una creatividad esplendorosa

Un legado para el mundo

En 1928, Gropius le cedió el puesto a Hannes Meyer, el segundo director de la Bauhaus. Dos años después lo relevó Ludwig Mies van der Rohe, el último director de la institución.

En 1931, el partido nazi ganó las elecciones municipales en Dessau, lo cual supuso el final para la escuela, que cerró sus puertas en 1932 y se trasladó a Berlín.

Pero eran tiempos convulsos, y la escuela no duró demasiado en su nueva ubicación, ya que el ascenso al poder del nazismo, en 1933, llevó al cierre definitivo de la Bauhaus.

Sin embargo, su legado sigue en pie en la capital alemana. El Museo Archivo de la Bauhaus, diseñado por Walter Gropius, y la Nueva Galería Nacional de Mies van der Rohe o la casa Lemke, de este mismo arquitecto, son solo algunos ejemplos.

Museo Archivo de la Bauhaus

Museo Archivo de la Bauhaus en Berlín.

Foto:

Tillmann Franzen

Este año, Berlín vive intensamente el centenario del nacimiento de la escuela con diferentes actos, entre los que destaca la exposición ‘Bauhaus original’, que abrirá al público el 6 de septiembre en la Berlinische Galerie; o la semana Bauhaus, del 31 de agosto al 8 de septiembre, que, según explica Christian Tänzler, portavoz de la Oficina de Turismo de Berlín, “será el evento más importante en la ciudad en 2019”.

Asimismo, Weimar y Dessau se vuelcan en la conmemoración de los 100 años de la Bauhaus con varios eventos.

Weimar, donde nació esta escuela en abril de 1919, celebró el pasado abril un gran festival, entre otros actos. Dessau también disfrutará de un calendario repleto de eventos como encuentros, conferencias y exposiciones. Además, el 8 de septiembre se abrirá el Museo Bauhaus en esta ciudad del estado de Sajonia-Anhalt.

Si bien las tres ciudades que sirvieron como sede de la escuela congregan la mayoría de actividades, las celebraciones del centenario de la Bauhaus se extienden a distintas urbes de Alemania como Fráncfort, Dresde o Leipzig, entre otras metrópolis.

No obstante, el influjo de la Bauhaus trasciende las fronteras alemanas, ya que muchos de sus profesores y alumnos se vieron obligados a emigrar y desarrollaron su trabajo en distintas ciudades del mundo.

El mayor ejemplo es Tel Aviv, adonde llegó un destacado grupo de arquitectos judíos que huían del partido nazi. De hecho, esta ciudad israelí cuenta con unos 4.000 edificios estilo Bauhaus.

También encontramos la influencia de la Bauhaus en urbes tan distintas como Róterdam, Copenhague, Aspen (Colorado) o Chicago, donde László Moholy-Nagy, que había sido profesor de la escuela en Weimar y Dessau, fundó la Nueva Bauhaus en 1937.

Todos estos lugares conmemoran este año el centenario del nacimiento de la Bauhaus, un movimiento, en palabras de Ulrike Bohnet, “cuyas ideas transgresoras perduran hoy en día”.

PURIFICACIÓN LEÓN
EFE Reportajes

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Empodera tu conocimiento

Sal de la rutina

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.