La Universidad Nacional, ejemplo de meritocracia, inclusión y calidad

La Universidad Nacional, ejemplo de meritocracia, inclusión y calidad

UNAL, Avanzó en su transformación digital y amplió su presencia en el territorio nacional.

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Por: CONTENIDO PATROCINADO
18 de junio 2020 , 05:29 p.m.

Tanto los 53.304 estudiantes que hoy se forman en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) en sus 9 sedes del país –44.621 en pregrado y 8.683 en posgrado– como los líderes de los gobiernos nacional y regionales dan cuenta de los aportes de la Institución a la educación, la ciencia y la tecnología, y además a la conciencia social de la nación.

Muchos de estos jóvenes han tenido el privilegio de realizar sus prácticas en el recientemente creado Hospital Universitario Nacional (HUN), un centro de alta complejidad y de cuarto nivel que sigue en su ambicioso proceso de expansión; otros más tuvieron la fortuna de ser los alumnos pioneros de la nueva Sede en La Paz (Cesar), inaugurada en agosto de 2019 con seis programas de pregrado y pensada para la costa norte colombiana.

Más allá de lo académico, el aprendizaje colectivo, esencia de la filosofía de la UNAL, se extiende a todo el territorio colombiano, incluidas las más pequeñas comunidades indígenas del Amazonas o del Putumayo, las cuales, gracias al Programa de Admisión Especial (PAES) y al Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama), pueden enviar a sus hijos a profesionalizarse, en un ejemplar modelo de inclusión social.

Solo el año pasado, la Universidad le dio cupo a 5.469 jóvenes que habitan en zonas apartadas y vulnerables o que pertenecen a comunidades muy pobres: 2.733 ingresaron por medio del Peama y 2.736 mediante el PAES.

En su balance social, entregado el pasado jueves 11 de junio en el marco del proceso permanente de rendición de cuentas, la rectora de la UNAL, profesora Dolly Montoya Castaño, recordó que el 86 % de los estudiantes de pregrado son de estratos 1, 2 y 3, lo cual refleja inclusión y equidad. De igual manera, los inscritos el último año provienen del 94 % de municipios, lo que muestra el alcance territorial de la mejor universidad pública de Colombia.

Todos los bachilleres del país acceden a los exámenes de admisión en 46 poblaciones con instalaciones adecuadas para este proceso, y desde los consulados quienes se encuentran en el exterior. En 2019, la Universidad registró 115.525 aspirantes a programas de pregrado para 3.114 cupos, y 13.114 a posgrado, para 4.401 cupos.

La Universidad trabaja para que el creciente número de estudiantes que cada semestre se integran a la nueva generación de profesionales, se formen en investigación científica, en nuevas tecnologías y en los valores que tanto necesita el país –como transparencia, probidad, ética ciudadana y liderazgo colectivo.

Ellos tienen la oportunidad de integrarse a grupos de investigación y viajar a universidades de otros países para intercambios académicos o para continuar sus estudios. El año pasado viajaron 664 a 36 países, en tanto que 686 extranjeros llegaron a la UNAL, en un exitoso modelo de movilidad académica.

Equipo docente e investigativo

Para desarrollar los 468 programas de la Universidad -102 de pregrado (92 acreditados) y 366 de posgrado- la UNAL cuenta con 3.114 docentes, 54 % de ellos con título de doctorado, 39 % de maestría y 43 % con título de una universidad extranjera. Al igual que los estudiantes, ellos tienen la oportunidad de intercambiar conocimientos en instituciones de Colombia y el extranjero.

Respecto al equipo docente, la Rectora destaca que después 30 años sin ampliar esta planta, la Universidad obtuvo financiación para integrar a 100 nuevos profesores, que entrarán a formar parte del equipo de la Sede de La Paz.

La enseñanza en la UNAL se sustenta en la investigación, como lo demuestran los 942 grupos dedicados a esta tarea, el 61 % de los cuales fueron categorizados en la convocatoria de Colciencias 833 de 2018, y 39 % se encuentran reconocidos o registrados.

También se destaca que el 38 % de los docentes de planta están categorizados como investigadores en Colciencias, a lo cual se suman 1.881 publicaciones en páginas científicas (Web of Science) de autores vinculados a la UNAL y 2.230 en Scopus (base de datos bibliográfica de resúmenes y citas de artículos de revistas científicas).

Gracias a este desempeño, la UNAL se ha ubicado en los primeros lugares de reconocidos rankings como Merco, US Sapiens y QS Ranking, que miden su responsabilidad social, nivel de investigación, reputación académica y de calidad, entre otros indicadores.

La Universidad también logró convertirse en una de las pocas instituciones del Estado con una planta completamente meritocrática, si se tiene en cuenta que en 2019 se realizó el concurso de méritos para 511 cargos de carrera administrativa, al cual se presentaron más de 23.000 personas, recordó la Rectora. A la fecha, la Universidad cuenta con 2.932 funcionarios administrativos.

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Hoja de ruta con visión internacional

Por medio del Plan Global de Desarrollo 2019-2021, al cual se llegó con la participación de al menos 10.000 miembros de la comunidad universitaria, la Institución ha trazado su hoja de ruta para responder a retos presentes y diseñar escenarios del futuro en lo que se ha denominado como Plan Estratégico Institucional 2034 (PLEI).

En mesas de trabajo –otra tarea conjunta de la comunidad universitaria– se entregó ante el Consejo Nacional de Acreditación (CNA) el informe de renovación de la acreditación institucional, y este año se espera la visita de los pares académicos.

Desde organizaciones como la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún), el Consejo Superior Universitario (CSU) y el Sistema Universitario Estatal (SUE) también se trabaja en distintos frentes de la educación superior como calidad, autoevaluación institucional, inclusión social, deserción, ciencia y tecnología. En este aspecto, la Rectora destaca especialmente el diseño de un esquema de financiación de las instituciones de educación superior (IES) públicas, con el fin de garantizar la sostenibilidad del sistema público.

En el escenario internacional, la UNAL también se ha integrado a organizaciones como la Unión de Universidades de América Latina (Udual), de la cual hoy es presidenta la profesora Dolly Montoya Castaño.

Desde esta organización, que reúne a cerca de 500 rectores de universidades de la región, se trabaja conjuntamente en temas de bioeconomía, identidad universitaria y medioambiente, entre otros. A raíz de la pandemia se han fortalecido las redes de investigadores para hacerle frente al nuevo coronavirus.

Conectada con los territorios

En los territorios, la UNAL también contribuye a desarrollar proyectos que benefician a las comunidades. A partir Diálogos Regionales se han adelantado iniciativas que se han presentado a los gobiernos regionales y locales, y algunas de estas ya se están implementando.

Gracias a esta estrategia se ha participado activamente en asuntos como la política de discapacidad para Medellín; el Observatorio de Mujer y Género; la Cátedra Transformando Colombia; la UNAL Sede Caribe; el Centro Excelencia “Agua, Territorio y Paz” de la UNAL Sede Palmira, y en el Laboratorio Genómico One Health de la Sede Medellín, gracias al cual se ha ampliado la realización de pruebas de COVID-19.

En lo que respecta a Medellín, el vicerrector de esta Sede, profesor Juan Camilo Restrepo, destaca que se han logrado importantes articulaciones con el gobierno regional y el sector empresarial que consolidan proyectos conjuntos, como el Comité Universidades-Empresa-Estado, que se reúne cada mes para presentar iniciativas y plantearse metas de acción. También mencionó el Grupo G-8, que funciona hace unos 18 años con la participación de la UNAL y otras instituciones acreditadas en la región.

Por su parte, en la Sede Caribe se gestiona la financiación del Centro de Excelencia en Geociencias y se proyecta la creación del Parque Científico y Tecnológico sobre Ciencias del Mar, que operará en Santa Marta, según lo mencionó la directora de la Sede, profesora Adriana Santos.

En la UNAL Sede Bogotá se logró el trabajo interinstitucional alrededor del Parque Científico y Tecnológico de la capital, en un acercamiento con los gobiernos distrital y nacional, que tradicionalmente veían a la Sede Bogotá como nacional.
“Queremos ver el campus como un aula total en el que en todos los espacios se aprende, se forman ciudadanos y se responde al país con arte, cultura e innovación”, comentó el profesor Jaime Franky Rodríguez, vicerrector de la Sede Bogotá.

El vicerrector de la Sede Manizales, destaca el alcance del Sistema Universitario de Manizales (SUMA), con un liderazgo muy importante de la UNAL en materia de emprendimiento, gracias a lo cual la ciudad fue reconocida como Red de Integrantes de Universidades de la Unesco.

El directivo recuerda que se han logrado consolidar clústeres tecnológicos y que la ciudad se ha convertido en destino universitario, con más del 50 % de estudiantes provenientes de otros municipios de Caldas y de diferentes departamentos.

El profesor Jaime Eduardo Muñoz, vicerrector de la Sede Palmira, destaca la estrecha relación que ha cultivado la Universidad con las comunidades y con las autoridades locales para desarrollar investigación especialmente en la Reserva Natural de Yotoco, un importante referente en biodiversidad de la región.

En esta Sede, que también busca ampliar su radio de acción a todo el Pacífico, se inauguró el Edificio de Bienestar Universitario, para mejorar la atención a la comunidad estudiantil.

En la Sede de La Paz, inaugurada en 2019, su directora, Marcela Camacho, destaca la pertinencia de los programas que se abrieron en esta región, como Biología, Estadística e Ingeniería Mecatrónica, que han permitido atender necesidades apremiantes como la actual emergencia sanitaria, pues la Sede fue la primera en adelantar pruebas de diagnóstico y tamizaje de pacientes sintomáticos.

En esa misma dirección avanzan con paso firme, y en el orden nacional, programas como UN-Innova, para mejorar la competitividad del país, la creación de spin-off por medio de una ley ya aprobada para la UNAL y la consolidación de oficinas de transferencia tecnológica y propiedad intelectual.

De la protesta a las propuestas

De manera especial, la rectora de la UNAL destacó que después de las movilizaciones de 2019 la Institución pasó, literalmente, “de la protesta a las propuestas”, modificando el calendario académico para no perder ningún semestre académico y avanzando en los temas planteados desde la Mesa de Diálogo conformada por estudiantes, docentes y directivos.

Gracias a los acuerdos obtenidos, la UNAL logró la asignación de recursos adicionales por un poco más de 40.360 millones de pesos, según el gerente Álvaro Viña, quien señala que aun así la UNAL requiere mayor presupuesto, dado que persiste un faltante presupuestal creciente, atado a estructura de financiación de la universidad pública.

Dentro de las nuevas propuestas se instauraron las cátedras de la UNAL para analizar problemas del país, se hicieron realidad proyectos estratégicos como el piloto de innovación académica y pedagógica en la Sede de La Paz, se impulsó la fase de expansión del Hospital Universitario Nacional y se avanzó en el proceso licitatorio para la construcción del nuevo Edificio de Artes de la Sede Bogotá.

Sobre el Edificio para Artes, el vicerrector Franky anuncia que las nuevas instalaciones tendrán un área construida de 22.000 m2, y se espera después de adjudicar la obra el inmueble se entregue hacia 2022.

Además de esta obra, la Sede Bogotá ejecuta el Edificio de Aulas de Ciencias, el mantenimiento y acondicionamiento del Auditorio León de Greiff y el reforzamiento estructural de la mayoría de las edificaciones que se construyeron cuando aún no se contaba con la reglamentación actual.

Transformación digital

El proyecto bandera de la actual administración, apoyada por las diferentes facultades y sedes para la transformación digital de la UNAL, fue tal vez uno de los aspectos que más facilitó la rápida adaptación de educación y trabajo remoto (84 %), a raíz de la pandemia ocasionada por la COVID-19.

Esta iniciativa de la Rectora, con el fin de alcanzar mayor eficiencia, competitividad y una institución más incluyente, equitativa, democrática y con un modelo de relaciones más horizontales entre la comunidad universitaria y la sociedad, se desarrolla desde la Dirección Nacional, creada especialmente para hacer realidad la transformación digital, e incluso se ha planteado con una proyección más ambiciosa, la necesidad de que dicha Dirección se convierta en la que sería la nueva Vicerrectoría de Estrategia Digital.

Gracias a estas innovaciones, la UNAL ha podido entregar ya 9.686 certificados blockchain, que ofrecen seguridad a los estudiantes y que también facilita tener este importante certificado disponible en la red para ingresar a otras universidades o a empresas.

Refiriéndose a este campo tecnológico, la Rectora hace énfasis en que los nuevos escenarios requieren transformaciones institucionales profundas, no solo paliativas: “la transformación digital es cultural y organizacional, mediada por la tecnología”, subraya al destacar que la Universidad necesita cumplir cada vez mejor sus propósitos, de ahí que se conciba como una Institución que se transforma, como agente del ecosistema mayor que es la nación.

Sin embargo, el profesor Carlos Augusto Hernández, vicerrector académico, asegura que no se está pensando en que la Universidad se vuelva completamente virtual: “la idea es que somos una universidad presencial y volveremos a esa condición, aunque habrá cambios en cuanto a acelerar el aprovechamiento de las nuevas tecnologías dentro del modelo académico de la Institución”, asegura.

Conocimiento en las fronteras

Desde las Sedes Caribe, Tumaco, Orinoquia y Amazonia, la Universidad ha alcanzado significativos acuerdos de trabajo interinstitucional que cohesiona la actividad académica con las necesidades de las regiones.

En el caso de la Sede Amazonia, su director, el profesor Germán Ochoa, pide que la Universidad y el Estado se vuelquen de manera más decidida sobre esta región: “no queremos seguir siendo una sede leticiana, sino amazónica”.

Por su parte, Óscar Suárez, de la UNAL Sede Orinoquia, destaca la expansión de la Universidad, que inicialmente atendía población de Arauca, pero que hoy trabaja con Casanare, Vichada, Guaviare y algunos municipios del Meta, de Boyacá y de Norte de Santander.

En esta zona de frontera, la Universidad –ceñida a la política de la Rectoría– ha pasado “de los escritorios a los territorios de esta promisoria región”, donde en dos años se ha pasado de 2.000 aspirantes a más de 3.000.

En San Andrés, donde funciona la Sede Caribe desde hace 23 años, se ha fortalecido la investigación a través de cuatro grupos que vinculan a más de 60 investigadores, y además con la creación de la Maestría en Estudios del Caribe, según lo menciona su directora, la profesora Adriana Santos.

En Tumaco, una de las sedes que ha logrado direccionar significativos recursos externos, se espera ejecutar la segunda fase de Infraestructura, con una inversión que asciende a los 39.000 millones de pesos, de los cuales cerca de 4.000 fueron canalizados por el sistema de Regalías y 4.000 más provienen de cooperación del Gobierno de los Países Bajos.

En este municipio del Pacífico, donde a 2019, se registraron 235 nuevos estudiantes admitidos, la situación de conflicto y la pobreza llevan a que la UNAL sea vista como una aliada estratégica para buscar el desarrollo cultural, social, económico y ambiental.

Preparados contra la pandemia

La expansión de la COVID-19 en el mundo y sus primeros contagios en el país prendieron las alarmas institucionales, lo que llevó a constituir cinco comités de crisis: Salud y Bienestar, Académico, Investigación, Transformación Digital y Financiero.

Estos comités han permitido tomar medidas para cuidar a la comunidad con medidas preventivas, garantizar el derecho a la educación y al trabajo, y apoyar al sector sanitario con la ampliación del servicio de UCI desde el HUN, de Teleuci para atender pacientes de las regiones más apartadas y del diseño de equipos requeridos en la red hospitalaria.

De igual manera, Bienestar Estudiantil ha ofrecido ayudas a los estudiantes, que van desde auxilios para alimentación, alojamiento y acompañamiento psicológico hasta tablets y computadores para facilitarles las clases virtuales.

En este aspecto, el vicerrector de Investigación, Gustavo Buitrago, destaca la rapidez con que la comunidad universitaria respondió a la convocatoria del Ministerio de Ciencia y Tecnología para presentar propuestas que contribuyeran con soluciones tecnológicas para enfrentar la pandemia. “En un lapso de 72 horas la Universidad presentó 60 proyectos, lo que refleja su gran capacidad de respuesta ante las necesidades del país”, subrayó.

“Los colombianos pueden contar con la UNAL como proyecto científico y cultural de nación”, concluyó la Rectora en el amplio balance social de la Institución entregado al país.

Consulte el balance social completo de la UNAL en: http://launalcuenta.unal.edu.co/

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