Así salvaron de las garras del crudo a paradisíaco pozo del Catatumbo

Así salvaron de las garras del crudo a paradisíaco pozo del Catatumbo

Ataques del Eln contaminaron 3 ríos de Norte de Santander. Ecopetrol trabaja en recuperación.

Pozo Azul

Ecopetrol lidera las labores de limpieza y recolección del crudo vertido en los tres afluentes y en este espejo de agua.

Foto:

Cortesía de Ecopetrol

Por: Gustavo A. Castillo Arenas
07 de mayo 2019 , 01:10 p.m.

Las aguas del balneario Pozo Azul, ubicado en zona rural del municipio de Tibú (Norte de Santander), han recuperado su color natural luego de sufrir una grave contaminación con crudo, que se desató el mes pasado por cuenta de una ola de atentados del Eln contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas.

La primera acción violenta se presentó el 14 de abril, en la vereda Guachimán, y causó vertimiento de fluido en Caño Cinco. Al siguiente día, a seis kilómetros de allí, una arremetida similar sacudió a la vereda El Seis, ocasionando una caída de petróleo sobre el río Tibucito.

Aunque Ecopetrol activó su plan de contingencia y desplegó barreras de contención en ambos cuerpos hídricos, el mal tiempo, causado por las lluvias, provocó una creciente en ambos afluentes y arrastró el material hasta la desembocadura del río Tibú.

Contaminación en Pozo Azul

La caída de crudo en tres afluentes del Catatumbo ocasionó la contaminación en este balneario, considerado un referente turístico de la región.

Foto:

Cortesía de Ecopetrol

A lo largo de los 9,2 kilómetros del trayecto por el río Tibucito, el combustible invadió la cascada y el espejo de agua de Pozo Azul, considerado un referente turístico de esta población nortesantanderena, que se encuentra a 116 kilómetros de Cúcuta.

La escena de esta emergencia ambiental fue dantesca. El balneario natural quedó reducido en una espesa corriente de crudo, que arrastraba sin piedad piedras, palos y vegetación.

Sin embargo, los aguaceros cesaron y la compañía petrolera pudo reforzar sus 80 barreras de contención para detener la contaminación, que obligó a la suspensión del suministro de agua potable a más de 30.000 tibuyanos.

Superada esta fase de la contingencia, la petrolera desplegó una cuadrilla de 100 funcionarios para adelantar un operativo de limpieza y recolección del crudo derramado, que se mantiene un mes después de ocurrida esta tragedia ecológica.

Pozo azul antes
Pozo azul ahora

Pozo Azul el 16 de abril, 2 días después del derrame de crudo, frente a Pozo Azul limpio casi en su totalidad.

“Cuando nosotros terminamos de hacer la recolección gruesa, que es retirar el petróleo del cuerpo de agua, viene una segunda etapa llamada la limpieza fina. Esta consiste en mandar personas a lo largo de la quebrada y limpiar todo el material que queda depositado en las orillas, como las piedras, la vegetación y el suelo”, explicó un vocero de Ecopetrol.

Operarios Ecopetrol

Un grupo de 100 funcionarios lavan piedra por piedra el ecosistema de Pozo Azul.

Foto:

Cortesía de Ecopetrol

Desde la semana pasada, estos trabajadores se dedican a lavar piedra por piedra de Pozo Azul, con cepillos y jabones biodegradables, que están fabricados a base de componentes cítricos. En total, esta intervención ha abarcado 6.000 metros cuadrados del ecosistema.

De acuerdo con este funcionario de la compañía, el material removido será sometido a un proceso de disposición final, en el municipio de Aguachica, donde se emplea una técnica con bacterias biodegradables para la desintegración del combustible.

A principios de mayo, el Instituto Departamental de Salud de Norte de Santander (IDS) certificó que la calidad del líquido del río Tibú había mejorado y autorizó a la Empresa de Servicios Públicos de Tibú a restablecer el servicio de agua potable, lo que ha representado un 95 por ciento de avance en la superación de esta emergencia.

Panóramica de Pozo Azul

En total, Ecopetrol ha intervenido 6.000 metros cuadrados de este ecosistema.

Foto:

Cortesía de Ecopetrol

En el Catatumbo, este tipo de voladuras, que ya suman 15 en lo corrido de este año, ponen en riesgo ecosistemas donde habitan más de 75 especies de animales, entre mamíferos, peces, reptiles y anfibios.

Desde hace 33 años, cuando entró en funcionamiento, el oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sufrido cerca de 1.500 atentados, ocasionando el derrame de 4,5 millones de barriles de petróleo.

Gustavo A. Castillo Arenas
Corresponsal de EL TIEMPO
Twitter: @Litumaescritor
CÚCUTA

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