Secciones
Síguenos en:
Pasó el huracán en un baño y caminó por horas para ser rescatado
AUTOPLAY
Devastadoras imágenes tras el paso del huracán Iota en San Andrés
Luis Fernando Velez

Cortesía Luis Fernando Velez.

Pasó el huracán en un baño y caminó por horas para ser rescatado

Hombre relata los angustiosos momentos de la madrugada del lunes 16 de noviembre.

Luis Fernando Vélez llegó a Providencia buscando pasar un fin de semana de descanso pero terminó viviendo unas eternas horas mientras pasaba el huracán Iota por la isla.

A las 10 de la noche del domingo 15 de noviembre comenzó a intensificarse la brisa que usualmente acompaña la noche isleña. Los pobladores sabían que venía un huracán y les aconsejaron a los turistas refugiarse en los hostales en los que se estaban hospedándose.

(Le puede interesar: Providencia quedó devastada tras el paso de huracán Iota)

Sobre la 1 de la mañana, la brisa se tornó más fuerte y parecía que arrasaría con el techo del hostal donde estaba Luis Fernando. “El huracán comenzó a tomar fuerza, como a las dos de la mañana, la fuerza del huracán era impresionante y uno estaba encerrado entonces no dimensionaba lo que estaba sucediendo afuera”, cuenta Luis.

Sobre las cuatro de la mañana debió tomar una decisión para poder salvarse, “nos refugiamos en un baño, fue lo único que pudimos hacer y ahí esperamos hasta las seis de la mañana que bajó un poco el tiempo, pero cuando salimos fue desgarrador”, relata.

(Lea también: Las impresionantes imágenes de la devastación en Providencia)

El panorama en la isla después de la madrugada del 16 de noviembre fue desolador. No estaban las viviendas que había visto por última vez antes de entrar al hotel, no estaba ni siquiera el techo de su hotel, ya no había nada.

“La posada donde me estaba quedando quedó destruída, miraba a los alrededores y no había nada, la violencia que sentíamos, que veíamos nos hacía caer en cuenta que el huracán había pasado en una categoría mayor a cuatro”, dijo el turista, oriundo de Barranquilla.

Providencia 7

Este municipio, que tiene unos 5.000 habitantes, estuvo unas 15 horas incomunicado con el resto del país

Foto:

Cortesía

Nadie se imaginó esto. En Providencia no queda ni un solo poblador con casa

Sobre el mediodía Luis Fernando salió del hostal a pedir ayuda, tenían todo bajo el agua y la comida que tenían se había mojado. Ya completaban doce horas sin probar bocado.

“Cuando salimos del baño, nos dimos cuenta que no era solo el barrio donde estábamos, sino que toda la isla estaba completamente destruida. En Providencia no hay nada, no hay estación de Bomberos, no hay Policía, no hay Hospital, no hay cómo operar la isla”, explica Luis Fernando.

El ambiente que se vivió en la isla el lunes fue devastador. Lo que esperaban que fuera el primer lunes festivo tras la apertura de los hostales en Providencia terminó siendo un día gris.

Estaban incomunicados, la angustia de avisarle a sus familias que estaban bien aumentaba con el paso del tiempo.

(Además: Conozca cómo puede donar ayudas para los damnificados de San Andrés)

“Nadie se imaginó esto. En Providencia no queda ni un solo poblador con casa, no sabemos cómo van a hacer porque la gente quedó allí no tiene casa, no tiene dónde dormir, cómo comer, no tiene cómo subsistir es muy triste”, relata con la voz entrecortada.

El martes en la mañana, Luis Fernando decidió caminar hasta el aeropuerto El Embrujo que está a nueve kilómetros del lugar donde se estaba quedando.

(Lea también: Providencia: sin hospital, sin agua ni luz y con escasez de comida)

“Sabíamos que podía llegar alguien con ayuda, sea por mar o por aire pero teníamos la esperanza de que pudiera llegar alguien, caminamos ( Luis Fernando y 18 turistas más) al aeropuerto esperando que llegara algún avión”, indica Vélez.

La verdad que no se cómo es que solo hay un muerto, esto es la mano de Dios porque el desastre es impresionante

Sobre la una de la tarde aterrizó el avión del presidente Iván Duque que llegaba a verificar y atender la situación en la isla y en esa misma aeronave se devolvieron a San Andrés.

Una vez llegó a San Andrés, Luis Fernando tenía claro que lo primero que iba a hacer era avisarle a su familia que estaba bien pero además, tenía otras responsabilidades, pues mientras caminaba hacia el aeropuerto en Providencia muchos pobladores le dieron números de sus familiares para que les avisara que se encontraban bien, ya que llevaban desde el domingo sin poder establecer comunicación.

La verdad que no se cómo es que solo hay un muerto, esto es la mano de Dios porque el desastre es impresionante, es que no hay nada, no hay nada”, repite Luis Fernando.

MARÍA ALEJANDRA RODRÍGUEZ 
REDACTORA EL TIEMPO

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.