Las mujeres que tejen la trama del éxito de China

Las mujeres que tejen la trama del éxito de China

Una joven emprendedora lanzó una empresa de bordado en su pueblo natal para ayudar a las mujeres.

Ma Xiaoxiao (fila inferior, tercera desde la derecha), fundadora de la fábrica "The 13 Skilled Female Artisans" rodeada de bordadoras.

Ma Xiaoxiao (fila inferior, tercera desde la derecha), fundadora de la fábrica "The 13 Skilled Female Artisans" rodeada de bordadoras.

Foto:

Wang Xiaodong

Por: Por: Shen Qing y Kim Taylor,
Yicai Global (China)
27 de junio 2019 , 10:49 a.m.

Cuando Ma Xiaoxiao tenía 10 años, se mudó con sus padres del pequeño pueblo chino de Daban a Lanzhou, la capital de la provincia de Gansu. Allí, trabajó en restaurantes, empresas textiles y cibercafés.

"Para mi sorpresa, cuando regresé 20 años después a visitar a nuestros vecinos, nada había cambiado: cuando hay visitas, las mujeres no aparecen. Cuidan de toda la familia, pero no de ellas mismas", recuerda Ma Xiaoxiao. La joven, que hoy tiene 30 años, decidió hacer algo al respecto.

El pueblo de Daban se encuentra en el distrito de Dongxiang, donde vive una de las poblaciones más pobres y menos instruidas de los 55 grupos étnicos minoritarios de China. En 2017, el ingreso anual promedio era de alrededor de 750 dólares, y la escolarización promedio de dicha población, de 7,2 años. Viven principalmente un estilo de vida agrario y conservador, que limita a las mujeres a quedarse en casa, criar a sus hijos y hacer las tareas domésticas.

Si bien Dongxiang es un desierto seco y desolado, de allí salen algunos de los bordados más hermosos de China. Su estilo es menos delicado que el de los bordados de seda tradicionales del sur del país, pero más audaz y con colores brillantes.


En 2018, Ma Xiaoxiao regresó a su pueblo y creó la fábrica de bordados "Las 13 artesanas calificadas", buscando preservar las tradiciones de Dongxiang y ayudar a las mujeres locales a obtener autonomía financiera y fortalecer su autoestima para liberarse de la pobreza y las cargas familiares.

Para comprender mejor su patrimonio cultural, Ma Xiaoxiao acudió a la mejor bordadora del pueblo, Tangnu Geiye, que ahora tiene más de 70 años. La señora le explicó que, antiguamente, en Dongxiang se bordaba de todo; desde ropa interior hasta cortinas. También le mostró algunas de sus propias obras, incluyendo una impresionante funda de almohada, bordada especialmente para la boda de su hija con flores Bella de día púrpura y forma de altavoz, entretejidas con una técnica local.

Antes, bromeaba Tangnu Geiye, una mujer que no sabía coser no podía encontrar marido. Ahora, con la llegada de las máquinas de bordado, las mujeres sólo fabrican artículos para ocasiones importantes, como bodas y funerales.

Ma Xiaoxiao (fila inferior, tercera desde la derecha), fundadora de la fábrica "The 13 Skilled Female Artisans" rodeada de bordadoras.

Ma Xiaoxiao revisando un bordado con su grupo de artesanas, algunas a las cuales les enseñó esta herencia cultural única de la región de Dongxiang.

Foto:

Wang Xiaodong

Muchas de estas obras se han convertido en reliquias de familia, transmitidas de generación en generación. La propia familia de Ma Xiaoxiao posee una hermosa funda de almohada centenaria decorada con el motivo de un melón trepador.

Al ver en un museo local un exquisito vestido bordado con flores de unos 150 años de antigüedad, Ma Xiaoxiao se dio cuenta de que estas tradiciones no eran sólo una forma de artesanía, sino también obras de arte. Un arte que estaba desapareciendo, limitado a la decoración. "No podemos ser la generación responsable de la desaparición del tradicional bordado de Dongxiang", pensó

No podemos ser la generación responsable de la desaparición del tradicional bordado de Dongxiang

.La joven, decidida a dar a conocer estos bordados como una de las grandes tradiciones de China y crear nuevas posibilidades para las mujeres de la comunidad, decidió tomar estos diseños ocultos y ponerlos en objetos cotidianos como linternas, pañuelos, cuadros y posavasos.

Sus ambiciones no eran sencillas de concretizar. Tres meses después de invertir cerca de 15.000 dólares, tenia tres tarjetas de crédito al descubierto y, por primera vez en su vida, experimentaba dificultades financieras.

También le costó encontrar bordadoras hábiles. Su propuesta implicaba que las mujeres abandonen sus hogares para trabajar por un pequeño ingreso y generaba sospechas. Para convencerlas, tuvo que ir casa por casa con regalos, caminando a través de la nieve, y explicar su proyecto. Una a una, se sumaron unas 10 bordadoras, de entre 20 y 60 años.

Acurrucadas en una cama caliente y elevada, charlando y riendo, probaron diferentes diseños y técnicas, comparando sus habilidades. Por cada uno de los productos realizados, simples pero de buena calidad, Ma Xiaoxiao les ofrecía alrededor de tres dólares. Al finalizar el primer mes, la mayoría había generado más de diez veces ese dinero, una suma considerable para que lo era, para muchas, su primer salario. Sus expresiones, dice Ma Xiaoxiao, hicieron que el esfuerzo valiese la pena.

Ma Xiaoxiao (fila inferior, tercera desde la derecha), fundadora de la fábrica "The 13 Skilled Female Artisans" rodeada de bordadoras.

Una pieza de bordado del condado autónomo chino de Dongxiang.

Foto:

Dai Qian

La oportunidad de un ingreso estable transformó sus vidas. Por primera vez, pudieron comprar su propia ropa y maquillaje, sin necesidad de recurrir a los hombres de su familia por dinero. No sólo les dio independencia financiera, sino también confianza y esperanza. Poco a poco se corrió la voz y más mujeres se unieron al equipo.

Una de ellas fue Ma Axiye, de 49 años, quien había criado a sus cinco hijos sola después de que su marido quedase lisiado en un accidente. La oportunidad de trabajar en la fábrica de Ma Xiaoxiao le dio la estabilidad que necesitaba para poder comprarle una computadora a su hijo menor. Antes, una mujer de la minoría Dongxiang no hubiese podido concretizar ese sueño.

Ma Xiaoxiao forma parte de una nueva generación de emprendedores chinos que regresan de las ciudades para transformar sus ciudades natales. El gobierno está fomentando el crecimiento de estas pequeñas empresas en zonas rurales desatendidas con incentivos fiscales, una mayor disponibilidad de créditos, formación empresarial y apoyo técnico, como el desarrollo de sitios web de comercio electrónico.

Al preservar y promover las habilidades tradicionales, proyectos como el de Ma Xiaoxiao se han convertido en una fuente de optimismo para muchos aldeanos pobres y sus familias, reactivando la economía local en zonas remotas de China.


Shen Qing y Kim Taylor,
Yicai Global (China)

*Este artículo se publica como parte de 7,7 Mil Millones, una iniciativa internacional y colaborativa que reúne a 15 medios de comunicación de todo el mundo para centrarse en soluciones en favor de la inclusión social, económica y ciudadana.

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Empodera tu conocimiento

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.