Tradicional estadero de Santa Marta se convirtió en central de abasto

Tradicional estadero de Santa Marta se convirtió en central de abasto

Aunque los salseros regresaron, lo hicieron para hacer sus compras escuchando la música de siempre.

Estadero de salsa de Santa Marta

Ahora los bailarines de salsa se animan a tirar pases mientras hacen sus compras.

Foto:

Roger Urieles/EL TIEMPO

Por: Roger Urieles
20 de mayo 2020 , 11:01 a.m.

El estadero ‘Donde Totó’, uno de los sitios más emblemáticos para bailar y escuchar salsa en Santa Marta, reabrió sus puertas, pero con una actividad económica diferente que le permitiera funcionar y generar el sustento diario en medio de la pandemia a la familia de su propietario y el resto de trabajadores.

Moradores del sector se sorprendieron cuando a tempranas horas del día escucharon la tradicional música salsera que acostumbraba a sonar de jueves a domingo y que ponía a bailar a cientos de samarios y foráneos.

La impresión fue mayor cuando descubrieron que el tradicional estadero había sido convertido en un mercado campesino que ofrecía verduras, vegetales, frutas y otro tipo de alimentos.

Adaulfo Narváez Martinez, fundador y propietario de ‘Donde Totó’, asegura que la necesidad lo obligó a reinventarse y modificar temporalmente la razón social del negocio que este año se alistaba a celebrar su aniversario número 30 como sitio predilecto de los salseros en la capital del Magdalena.

“Los ahorros se acababan; no recibíamos soluciones del Gobierno y al no ver más opciones decidimos apostarle a una nueva alternativa aprovechando la buena ubicación del local y el cariño que nos tienen en Santa Marta”, expresó Adaulfo quien con la ayuda de su hijo y sus trabajadores implementó todo un centro de abasto.

Pero ‘Donde Totó’ no pierde su esencia. Los compradores, que son numerosos, mientras se abastecen, disfrutan escuchando la salsa que siempre ha distinguido este lugar. A algunos incluso se les escapa uno que otro pase en medio de la pista de baile que hoy fue reemplazada por un exhibidor lleno de alimentos para el hogar.

La nostalgia invade a Adaulfo y a su hijo Edwin Narváez. Ambos dicen que nunca imaginaron que el virus que por la televisión veían como golpeaba a China y otros países lejanos, mientras aquí se bailaba salsa, llegara en cuestión de semanas y les cambiara la vida.

(Le puede interesar: Repudio por asesinato de una anaconda a manos de campesinos del Meta)

“Éramos muy incrédulos, cuando se registraron los primeros enfermos en el país, también creímos que era cuestión de días que estaríamos cerrados, ahora ya no tenemos duda que esto es en serio y que no se sabe cuánto tiempo estaremos padeciendo por las consecuencias que está dejando el coronavirus en la salud y en la economía”, manifestó Edwin.

El dueño de la central de abasto Donde Totó, agrega que los ingresos que tiene ahora son mucho más bajos a los de hace dos meses, sin embargo, se siente satisfecho porque con lo que le deja su nuevo negocio, le alcanza para comer y ayudar a los empleados que por muchos años le han acompañado y ayudado en el posicionamiento del estadero de Salsa.

(Lea también: Expectativa en San Andrés por llegada de isleños atrapados en crucero)

“Fue necesario también abrir un servicio de restaurante y vender a domicilio. En lo personal estoy acostumbrado a trabajar, así que mientras el virus no afecte mi salud y la de mi hijo seguiremos en pie de lucha para ganar esta batalla que nos ha puesto la vida”, sostuvo Afaulfo.

Como sucedió en ‘Donde Totó’, un grupo amplio de propietarios de negocios en Santa Marta ha tenido que reinventarse para superar esta crisis. Unos más, definitivamente, tuvieron que cerrar y en estos momentos mantienen en venta muebles, productos y demás enceres de sus establecimientos.

(Le recomendamos: Indisciplinados hacen 'conejo' a comparendos por violar la cuarentena)

Mientras el virus no afecte mi salud y la de mi hijo seguiremos en pie de lucha para ganar esta batalla que nos ha puesto la vida

En el Centro Histórico de Santa Marta se estima que unos 40 restaurantes y discotecas dejaron de funcionar y los locales ya fueron entregados. Otros comerciantes siguen clamando ayuda del Gobierno para no dejar de existir.


Por Roger Urieles
Para EL TIEMPO Santa Marta
@rogeruv

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.