Raúl, el pereirano que murió lejos de casa

Raúl, el pereirano que murió lejos de casa

Fue el primer colombiano que murió por covid-19 en el extranjero. Vivía en España desde 2001.

Raúl, víctima de covid-19

Una de los fotografías de Raúl que conserva su familia.

Foto:

Archivo Particular

Por: William Moreno Hernández
23 de abril 2020 , 11:00 p.m.

Hijo de Manuel y Angélica, padre de Tatiana y hermano de Roosevelt. A Raúl Rivera Galindo su familia lo recuerda como un hombre alegre y de risa contagiosa. Sus amigos más cercanos lo llamaban ‘Chele’. Uno de ellos, Carlos Ocampo, recuerda que, con él, “todo era risas, fútbol, charla y momentos bellos”.

Raúl murió el pasado 23 de marzo a los 55 años. Su muerte copó la atención de los medios, especialmente en el departamento de Risaralda: 'Pereirano murió en España víctima del coronavirus'; 'El primer colombiano que muere en el extranjero por covid-19'.

En el barrio Alfonso López, en Pereira, donde creció y hoy vive su familia, no se hablaba de otra cosa: ‘Chele’ era una de las víctimas mortales del virus que apareció en China a finales de 2019 y que a hoy ha provocado más de 185 mil decesos en todo el mundo.

“Se lo llevó ese animal”, dice, con la voz entrecortada, su hermano Roosevelt José, médico y abogado que trabaja como coordinador de la Unidad Funcional de Ambulatorios y de Apoyo a la Atención en el Hospital Federico Lleras, en Ibagué. “Era mi único hermano, y ese dolor es irreparable”, añade.

A Raúl le apasionaba la computación. Con la esperanza de un futuro próspero para él y su familia, en 2001 decidió viajar a España, donde se radicó; persiguió el sueño de tantos colombianos y colombianas en el extranjero. Vivió también un tiempo en Francia. En Europa, cuenta su familia, encontró una mejor vida. “Admiré su berraquera para siempre salir adelante”, comenta su hermano Roosevelt.

Era mi único hermano, y ese dolor es irreparable

La de Raúl fue una muerte confusa. Vivía en el barrio Carpetana, en la calle Alcaudón, en Madrid. Llevaba varios años trabajando como independiente manejando software. Cuando sobrevino la emergencia por el nuevo coronavirus en España, se aisló en compañía de su hija Tatiana y su esposa Stella, con quien se casó hace apenas unos meses.

En medio de la cuarentena, empezó a sentirse mal; siempre descartaron coronavirus, pues, aseguran allegados, acató las medidas de prevención. Con el paso de los días, la salud de Raúl empeoró y ese lunes 23 de marzo, hacia las 6 de la tarde, su familia tuvo que llevarlo de urgencia a un centro médico.

Lo sacaron de su casa, inconsciente, en un carro, rumbo al Hospital Militar Gómez Ulla. Pero al llegar, cuenta su hermano, no recibió atención médica. El hospital estaba a reventar. Precisamente, un día antes, a manera de vaticinio, el epidemiólogo Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, había advertido ante los medios de comunicación que en varios puntos de España, ante la magnitud del contagio, podría haber un colapso sanitario.

Una hora después del ingreso, el organismo de Raúl dejó de responder. El latido de su corazón bombeante, luego de años de enfrentar complicaciones, finalmente se detuvo. “Paro cardiorrespiratorio”, determinaron los médicos en un primer momento.

Días después, Stella, su esposa, recibió una notificación: Raúl había muerto, en realidad, por covid-19. Estaba contagiado; probablemente era asintomático y los problemas cardíacos, según los médicos, pudieron haber agravado su caso. La noticia tomó por sorpresa a su familia y amigos en España y en Colombia. “Nunca supimos que tenía el virus”, asegura Roosevelt, quien explica, además, que a la fecha desconocen la línea de contagio de su hermano.

Lo que vino después fue inédito; la lamentable historia que se convirtió en regla para las familias golpeadas por la muerte en tiempos de coronavirus: por medidas de prevención, su cuerpo no pudo ser velado. Su esposa y su hija tuvieron que esperar cuatro días para recibir las cenizas; sus padres y su hermano, así como su familia y sus amigos, solo pudieron elevar su adiós desde la distancia.

Hoy las cenizas de Raúl, 'Chele', reposan en Madrid, pero la despedida, dice su hermano Roosevelt, permanecerá incompleta en tanto no puedan viajar a España. “Nos duele mucho lo que pasó, y nos hace falta cerrar este ciclo como se debe”, concluye.

WILLIAM MORENO HERNÁNDEZ
Redactor ELTIEMPO.COM
En Twitter: @williammoher

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.