Buriticá y la comuna 13 se unieron en un solo ritmo

Buriticá y la comuna 13 se unieron en un solo ritmo

La música y el grafiti acercaron a los jóvenes de estos dos territorios afectados por el conflicto.

Buriticá y la comuna 13 se unieron en un solo ritmo

Integrantes del grupo Son Batá, de la comuna 13 de Medellín, enseñaron a jóvenes de Buriticá los ritmos básicos de percusión y a pintar grafitis.

Foto:

Jáiver Nieto / EL TIEMPO

Por: Carolina Ruiz
30 de agosto 2018 , 10:44 p.m.

La comuna 13 de Medellín y el municipio de Buriticá, en el occidente de Antioquia, tienen algo en común: son dos territorios afectados por el conflicto entre guerrilleros, paramilitares y el Estado; sufren con el tráfico de estupefacientes y han sido testigos de operaciones militares.

Esa similitud de violencia y alucinógenos fue la que propició el pasado 22 de agosto un encuentro de esperanza y nuevas alternativas entre los jóvenes buritiqueños y los de la comuna 13.

Hasta esa población, distante 93 kilómetros de la 13, con 6.600 habitantes, aproximadamente, dedicados en su mayoría a la explotación del oro y, con ella, a la minería ilegal, viajó la corporación artística y cultural Son Batá, surgida hace más de 10 años en el corazón de la comuna.

Sprint, Nene, Aguado y Mek se reunieron con 60 estudiantes de la Institución Educativa Santa Gema. Divididos en dos grupos, recibieron talleres de percusión y grafiti. Los primeros estuvieron en el parque principal de la población con canecas y baquetas mientras Aguado les enseñaba dos ritmos básicos del éxito de gran acogida 'Estamos melos'.

Esto es más que una intervención del espacio, es un ejercicio de transformación

El segundo grupo acompañó a Mek hasta una calle cercana en la que una gran pared blanca los esperaba para ser intervenida con aerosoles. En ella quedaron dibujados elementos representativos alrededor del nombre del municipio. Un ave con visos morados y amarillos, pintada con agilidad por Jaime Álvarez, o, como es conocido por sus compañeros de Son Batá, Mek, enmarcó el grafiti que hace que los transeúntes se detengan por un momento a mirar la creación.

Mek contó que se sintió identificado con la situación del municipio y recordó la época cruda del comienzo de la década del 2000 en la comuna 13 y la forma en la que los jóvenes hicieron frente a la violencia a través del arte.

“Lo más bonito de esta experiencia es ver que los muchachos quieren hacer cosas diferentes, que se interesan en pintar y en tocar. Esto es más que una intervención del espacio, es un ejercicio de transformación”, dijo el grafitero.

La dinámica de esta experiencia de acercamiento entre grupos de muchachos, aparentemente con hábitos diferentes, está enmarcada en el Plan Buriticá. Esta es una iniciativa de la Administración Municipal, la empresa Jaime Arteaga y Asociados y la entidad minera Continental Gold.

El Plan Buriticá, que surgió a comienzos del 2017, es una estrategia de diálogo que acoge a distintas instituciones en torno al mejoramiento y el desarrollo de proyectos sociales del municipio, acompañados por las comunidades y los líderes sociales que lo habitan.

Para Francisco Montoya, coordinador del plan, encuentros como este propician espacios de esperanza y nuevas alternativas para los jóvenes buritiqueños.

Aunque, como cuenta Montoya, la operación Creta no tuvo la misma magnitud ni generó una marcada vulneración de derechos como ocurrió con la recordada operación Orión, que tuvo lugar en la comuna de San Javier durante el 2002, la comunidad buritiqueña continúa recordando ese hecho.

“Todavía nos hablan de la operación. Cuando nos sentamos a hablar, es tema recurrente para todos. Aunque de alguna manera logró recuperar a Buriticá, hubo un impacto emocional en la gente”, recuerda Montoya.

Después de esa intervención militar, en el pueblo nació un colectivo de más de 90 personas, Mentes Activas, que, al igual que Son Batá, realiza en la comunidad actividades de recreación y música urbana, dos de sus principales ejes.

La jornada terminó con un concierto en la plaza principal a cargo de Son Batá, que puso a bailar a los asistentes con la esperada canción: Estamos melos.

Los estudiantes de Buriticá se unieron con la banda de percusión formada para la ocasión. Ellos dijeron que quieren mostrarle a Colombia cómo es Buriticá, desde otras perspectivas, y sacarlo adelante, no desde la minería, sino desde la música. En coro todos gritaron por la vida agitando pañuelos de colores.

CAROLINA RUIZ
Redacción Medellín

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.