Relleno El Guacal, un problema que parece no tener un final

Relleno El Guacal, un problema que parece no tener un final

Consejo de Estado emitió un fallo en el que anuló la  licencia ambiental al Centro Industrial Sur

Relleno El Guacal

El vaso norte llegó al límite de su capacidad al recibir 2 millones de toneladas de residuos en octubre de 2015. Desde entonces se suspendieron actividades.

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Guillermo Ossa. EL TIEMPO

22 de septiembre 2018 , 07:00 a.m.

Tres meses después de que el Consejo de Estado ratificara el cierre del relleno sanitario de El Guacal, en jurisdicción de Heliconia, aún no hay luces sobre el futuro de esta infraestructura sanitaria.

El 20 de octubre del 2004, la empresa de aseo Evas Enviambientales solicitó ante Corantioquia la expedición de una licencia ambiental para ejecutar el proyecto Centro Industrial del Sur en el lote conocido como El Guacal, en la vereda Monteadentro, del municipio de Heliconia. El objetivo era poner en funcionamiento un sitio para el tratamiento y disposición final de residuos sólidos del valle de Aburrá y de municipios aledaños.

Pese a que la autoridad ambiental le había concedido la licencia a Empresas Varias de Medellín en el año 2003, esta admitió la solicitud de la segunda entidad argumentando, como indica el fallo de nulidad y restablecimiento emitido por el Consejo de Estado el pasado 21 de junio, que Empresas Varias (Emvarias) en distintas oportunidades manifestó “su intención de no llevar a cabo el proyecto ‘Centro integrado de Recursos Sólidos El Guacal’, por tanto no es propietaria del predio y porque a su juicio este es inviable financieramente para la empresa”.

El Guacal

La planta de lixiviados debe seguir operando por 30 años como parte del proceso de clausura y posclausura de El Guacal.

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Guillermo Ossa. EL TIEMPO

La licencia fue otorgada por Corantioquia a Evas en el 2005 y desde entonces empezó la adecuación para iniciar el funcionamiento del centro industrial compuesto por tres unidades de negocio: los vasos norte y centro que fueron adecuados para la disposición final de los residuos, la unidad de celdas de seguridad destinada a la disposición y entierro de los residuos peligrosos como escombros y llantas, y una tercera unidad en la que se lleva a cabo un proceso de compostaje con residuos orgánicos, la cual se encuentra activa en la actualidad bajo la responsabilidad de una compañía particular.

Entonces, Emvarias se opuso reclamando que la autoridad ambiental hubiera aprobado dos licencias en un mismo lote y con el mismo objetivo. Sin embargo, en una primera instancia, el Tribunal Administrativo de Antioquia negó las pretensiones de la demanda. Por eso la empresa del Municipio de Medellín recurrió a una apelación que fue respondida por el Concejo de Estado mediante el fallo mencionado, donde fue revocada toda la licencia. Evas aceptó la decisión.

Pese a que la sentencia de la última instancia en el Contencioso es apenas de junio pasado la recolección y disposición final de residuos ya había sido suspendida por orden de Corantioquia en el 2015 porque el vaso norte terminó su vida útil al llegar a las 2 millones de toneladas de basura, su máxima capacidad de almacenaje.

No entendemos por qué el Consejo de Estado anuló toda la licencia si la que estaba en conflicto era la licencia de la disposición final . Las demás cumplen con toda la normativa

Es por eso que, como explica Sandra Osorio, jefe de oficina territorial de Aburrá Sur de Corantioquia, el cumplimiento del fallo no altera ninguno de los servicios.
“El Consejo de Estado, dentro del fallo, nos hace la salvedad a nosotros como autoridad ambiental para que no se altere la prestación de servicio público de aseo”, añadió la jefe de oficina territorial.

Osorio también manifestó que no hay un cierre definitivo de actividades porque la vigencia total de la licencia es de 54 años divididos en dos fases: la primera, destinada para operación iba a durar 24 años en un principio. La segunda etapa es la de clausura y posclausura para la cual se requieren 30 años de desarrollo.

Por tal razón la planta de lixiviados continúa funcionando con normalidad, pues los residuos sólidos depositados en el vaso norte siguen generando líquidos contaminados que pueden perjudicar los ecosistemas cercanos al relleno y que requieren el tratamiento adecuado para su disposición final.

Luz Marina Aristizábal, jefe de proyectos de Evas, explicó que el sostenimiento de dicha planta se debe a la operación del área de compostaje, pues

Problemas ambientales

Hace un poco más de cuatro años el centro industrial generó una serie de problemas debido a unas fallas de operación en la planta de lixiviados. Los líquidos contaminaron las quebradas cercanas afectando a las comunidades.

En cabeza del exconcejal Carlos Mario Uribe y del concejal Bernardo Alejandro Guerra se creó una comisión de seguimiento a los procesos de El Guacal. Aunque los vasos se encuentran fuera de operación y a que existe un impedimento para que el lote siga recibiendo residuos, el objetivo de dicha comisión es el de impedir la reapertura de sus funciones.

Según el concejal Guerra, “El Guacal produjo una serie de problemas ambientales y sociales que deben ser reparados por las entidades competentes. Esos impactos apenas están siendo evaluados, lo que hay que estudiar es cómo se mitigan”, dijo.

Ante esto Aristizábal aseguró que las fallas fueron reparadas en su momento y que no existe ningún tipo de consecuencias que afecten a la población. “Al contrario, la comunidad de Heliconia se ha visto enormemente afectada por el cierre del Relleno porque representaba una fuente generadora de empleos. Teníamos 200 empleados, ahora solo contamos con cinco”, añadió.

Corantioquia se encargó de interponer, según la misma Aristizábal, tres multas, de las cuales, dos se encuentran en procesos preliminares y una fue demandada por parte de Evas por violación del debido proceso resultando, en primera instancia, favorable para la empresa de aseo.

Actualidad

La otra arista del problema, que falta resolver es el litigio con Interaseo, la firma contratada por Evas Enviambientales para la operación de El Guacal en el 2008 y que la demandó hace tres años, una vez suspendida la operación, en octubre de 2015, por un monto de 23.000 millones de pesos por incumplimiento, debido a que no consiguió la licencia.

Evas, por su parte, considera que Interaseo no cumplió con los diseños de la licencia a final del vaso, lo cual era su responsabilidad y por ello hoy no se puede seguir con normalidad la etapa de clausura, según explicó Aristizábal, líder de proyectos de la firma.

Carolina Ruiz
Para EL TIEMPO 
ruicar@eltiempo.com @carorure

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