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‘Cuando aumenten pacientes, haremos falta intensivistas’
Cuidados intensivos

unidad de cuidados intensivos UCI

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Archivo EL TIEMPO

‘Cuando aumenten pacientes, haremos falta intensivistas’

Presidente de la AMCI, explica los retos del sistema hospitalario frente la pandemia del Covid-19.

En uno de los escenarios más probables, a mediados de este mes, el sistema hospitalario colombiano comenzaría a sentir la presión por el aumento de pacientes críticos con coronavirus.

Así lo anticipa José Luis Accini Mendoza, presidente de la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo, la organización que agremia a los médicos especialistas que estarán en la primera línea en la lucha contra el virus.

En su calidad de representante de su gremio, Accini es uno de los expertos que asesora al Gobierno Nacional en la búsqueda de estrategias para mitigar los impactos de la pandemia.

En diálogo con EL TIEMPO, este médico internista intensivista explica qué estrategias tendrán que implementar los hospitales para optimizar al máximo su capacidad y cuáles son sus principales preocupaciones.

Desde la perspectiva de su especialidad ¿cuál es su análisis de lo que viene pasando?

Desde la perspectiva de su especialidad ¿cuál es su análisis de lo que viene pasando?
El punto de partida de cualquier reflexión es que estamos avocados a una pandemia. Países con una infraestructura hospitalaria mucho más robusta, con una organización mucho más sólida y eficiente han estado realmente en serios problemas para enfrentar el tema. Aunque Colombia tiene debilidades y vulnerabilidades, tenemos la inteligencia, el talento y la disposición para buscar robustecer la capacidad de respuesta hospitalaria, que va más allá de una cama.

¿Más allá de una cama? ¿A qué se refiere con esto?

Yo le podría dar el dato de cuántas son las camas con las que se piensa responder ante la demanda que, en algún momento, va a ser fuerte en Colombia, seguramente desde mediados de este mes, hasta mayo o junio.

Pero el tema no se reduce a eso. También se requiere de un talento humano formado, especializado, que esté al frente de la toma de decisiones.

Una de nuestras principales preocupaciones, en la que estamos trabajando en equipo con el Gobierno Nacional, es cómo vamos a lograr que mucha gente pueda adquirir los conocimientos y habilidades que se necesitan para el manejo de los ventiladores y todos los dispositivos que hacen parte de una cama de cuidados intensivos.

¿Cómo se está preparando el país para eso?

Junto con el Ministerio de Salud, se está haciendo un gran esfuerzo buscando cómo nos vamos a organizar para mejorar un poco más la eficiencia, la optimización y la racionalización de recursos. Para eso el primer paso será generar modelos de atención centralizados.

¿Y eso en qué consiste?

Te voy a poner dos ejemplos. Digamos que en un hospital yo tengo 10 camas. El día de hoy mis 10 camas están ocupadas con pacientes no covid; es decir, tengo una ocupación del 100 por ciento y no puedo sacar esos pacientes de ahí.

¿Qué podemos hacer para solucionar eso? Desde el hospital buscamos un área de hospitalización en donde podamos habilitar camas de cuidados intensivos solo para atender a pacientes con Covid.

Es decir, ahí no vamos a meter pacientes que tengan un tumor cerebral, un problema renal, de próstata o que estén esperando una cirugía. Solo covid.

Ese sería un caso. Por otro lado, por ejemplo, puede haber instituciones más afortunadas que tengan cuatro unidades de cuidados intensivos.

En ese caso, partiendo de que el volumen de pacientes quirúrgicos podría disminuir, porque el trauma viene cayendo desde la entrada en vigencia de las medidas de aislamiento, se podrían redistribuir las camas de esas unidades y crear una UCI dedicada al tema del covid. Eso se llama centralización.

Hay un plan de entrenamiento para que el personal médico pueda aprender de ventilación mecánica o de los cuidados de enfermería de un paciente crítico

¿Y cuáles son las ventajas de eso?

Principalmente que podemos tener todo el recurso especializado en un área.
Esto significa que los equipos de protección personal y la tecnología se van a poder racionalizar.

En Colombia todavía no hemos entendido que esos elementos no los podemos estar malgastando.

Por ejemplo, una mascarilla N95 está diseñada para protegernos, no solo de las gotículas, sino también del aerosol que se desprende de la vía área cuando un paciente tose o estornuda y deja el virus en medio de una neblina.

En algunos lugares uno puede observar, por ejemplo, a muchos profesionales que están con una N95 en una cafetería o transitando con ella en otros sectores del hospital en donde no se producen esos aerosoles.

Esa es una gran preocupación y por eso consideramos que el modelo centralizado podría ser el que nos permita optimizar y racionalizar los recursos.

JACOBO BETANCUR
Para EL TIEMPO

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