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Colombiano adoptado en Holanda volvió y estaría estafando extranjeros
Adoptado en Holanda

De Telegraaf publicó un informe advirtiendo sobre la forma de actuar del colombiano adoptado en Holanda.

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Captura de video De Telegraaf

Colombiano adoptado en Holanda volvió y estaría estafando extranjeros

Son 305 personas las que conforman un grupo en Facebook que evidencia su modus operandi.

Cansados de contar la historia y que las autoridades no hagan nada, se encuentran los extranjeros que denunciaron el modus operandi de Diego Fernando Patiño (en su pasaporte con apellidos Van Straalen), un hombre de origen colombiano, adoptado en Holanda y que, hoy en día, manifiestan ellos, se dedica a estafar a extranjeros a través de tours y donaciones en Medellín que nunca llegan a su destino.

Incluso, una comunidad de unas 305 personas día a día expone las estafas y amenazas que hace el mencionado hombre, de 38 años, a través de un grupo de Facebook en el que las personas están cansadas de exponer sus actos, sin obtener resultados.

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EL TIEMPO tuvo acceso a pantallazos de conversaciones, al grupo cerrado y al testimonio de al menos cinco personas del extranjero, que han hecho incluso, reportes a la Embajada de Holanda, para que el caso sea atendido.

Aunque son años de malas pasadas para los turistas, las alarmas se prendieron cuando De Telegraaf, el periódico más grande de Holanda hizo una publicación del hombre, destacando su labor para otorgar donaciones a población vulnerable durante la pandemia, por lo que con ello lograría captar recursos del extranjero.

“Por la pandemia él no pudo trabajar y estafar turistas, entonces él estaba buscando otro negocio y empezó algo de una fundación informal pidiendo donaciones en los grupos de extranjeros, diciendo que no confíe en las fundaciones oficiales, ni en el gobierno porque el dinero desaparece. Mostraba videos ayudando personas y lo que realmente hizo fue regalar bolsas de agua”, narró uno de los afectados.

Luego de ello, y con la publicación en video de este importante diario, diversos afectados escribieron cartas al medio de comunicación para que no le siguieran “dando plataforma a un estafador”.

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“Ellos quitaron este video de él, cuando él lo supo, y se dio cuenta de que alguien en Holanda hizo una investigación y ha salido en las noticias como estafador en Holanda. Tuvo una rabia enorme y comenzó a decir que las fundaciones son corruptas”, manifestó otro de los testigos de la situación.

Pero, de acuerdo con los afectados que denunciaron el comportamiento del hombre a este medio, el prontuario sería amplio.

Otro de los hechos que se presentó estuvo relacionado con una gran fiesta que realizó en la capital antioqueña, tras de la cual se fue del país debiendo dinero a los DJ, el local y las modelos.

“Es alguien enfermo y un peligro para los turistas porque él los lleva al Bronx (de Medellín), cuando está con ellos los estafa, los lleva cuando está borracho o con drogas y los deja solos en lugares oscuros, trata de hacer negocios con personas y se sale con la plata, promete a todo el mundo y no cumple. El problema es que los turistas no pueden denunciar porque ellos no entienden el español, la policía no hace nada, entonces es muy difícil”, denunció otro ciudadano.

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Mostrar lo crudo de las comunas de Medellín es su supuesta propuesta valor, según confirmó otra de sus víctimas, que afirmó que normalmente, Patiño promete tours y luego los cancela sin reembolso, o durante el recorrido no hará las cosas que prometió, lo que daña este sector económico.

“Cuando el cliente pregunta, se enoja y se pone violento. No tiene licencia para ser guía turístico, no tiene RUT ni empresa, no paga impuestos. Lleva turistas en medio de la noche a lugares peligrosos en el centro donde la gente vende heroína y les vende cocaína a los turistas”, indicó la víctima, que al igual que los anteriores, pidió reservar su identidad por miedo a la persecución por parte del hombre.

“Me preocupa que le dé mala reputación al turismo en Medellín porque trata mal a los turistas. Estamos buscando mejorar la imagen de Colombia, porque mucha gente todavía piensa que Colombia es peligrosa. Pero con gente como él es difícil”, agregó.

Mónica Regalado (Patiño es su apellido de soltera), tía biológica del hombre, le narró a este diario que, en un principio, se mostró dispuesta a reconectar a su sobrino con la familia en el año 2016, cuando se puso en contacto con una de sus hermanas. De su historia no sabían que estuviese en Holanda, no tenían información desde que la abuela, a un año de nacido, lo dio en adopción en el ICBF.

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“Cuando yo hablaba con Diego le di muchas respuestas, pedía el certificado de nacimiento de él, así como otras pruebas, Decía, por ejemplo, que quería el ADN. Yo se lo ofrecí, le dije, yo te pago todo y si quieres ir a Colombia, yo te ayudo, para que vayas y empieces tu investigación. Pero, dijo que no necesitaba dinero de nosotros”, indicó la mujer.

Es alguien enfermo y un peligro para los turistas porque él los lleva al Bronx (de Medellín), cuando está con ellos los estafa

En su momento, le indicó a Regalado que era inversionista y ejecutivo en Marketing, empresario y promotor de grandes eventos con DJS, pero fue descubriendo sus engaños.

La duda se despertó cuando Diego le preguntó en qué podía invertir cuatro millones de euros, cuando arribara a la capital antioqueña. “Si era inversionista, ¿cómo no iba a saber en qué invertir en Medellín? Era muy sospechosa su forma de actuar”, agregó.

Dos años después, en 2018, anunció su llegada al país luego de su paso por Islas Canarias, por lo que Regalado le contó que uno de sus sobrinos trabajaba en un reconocido restaurante del Parque Lleras, zona rosa de Medellín.

A los tres días de llegar a la ciudad, comenzó a conocer esta zona, puesto que los hermanos de Regalado, que trabajan en la industria del turismo, lo llevaban a diferentes bares, restaurantes y le mostraban la ciudad.

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Sus familiares y hasta el restaurante fueron sus víctimas, según confirmó la mujer, pues allí presuntamente estafó a 60 personas en una fiesta de fin de año.

“Él fue donde mi sobrino, se compró una boleta para la fiesta y él agarró esa boleta y vendió 60 en WhatsApp. Hizo un zaperoco allá y, sin embargo, les acomodaron allá a todas esas personas. Él exigió trago para todo el mundo y se lo dieron, le dieron comida para que no hubiera un escándalo. Encima de eso, les tocó llamar a la Policía porque se les hizo una cuenta como de dos millones de pesos, porque quién iba a pagar eso. Y él se enojó, al otro día todavía fue y pidió que le devolvieran su plata, porque el servicio fue muy malo”, detalló la tía, quien agregó que para ese tiempo, vivía con un hermano y la madre biológica, sobre la cual presuntamente ejerció violencia física.

De acuerdo con la familiar, de manera extraoficial las autoridades le han explicado que su modus operandi hace que sus actos no sean castigables por la ley, o sea, no es una cosa grave y eso no le da cárcel.

Por la pandemia él no pudo trabajar y estafar turistas, entonces él estaba buscando otro negocio y empezó algo de una fundación informal pidiendo donaciones

“Estafar sí da cárcel, pero ese tipo de estafa cuando las personas le están dando voluntariamente el dinero, cuando es contratado, eso ya no es estafa. Pone a los turistas en peligro, pone en peligro la vida de ellos porque los lleva a ollas de drogas y los amenaza, pero no hay cómo comprobarlo. No hay nada en el WhatsApp, no hay nada escrito, o sea, Diego sabe cómo hacer las cosas para que no lo arresten”, explicó la mujer.

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Antecedentes internacionales

De acuerdo con la misma investigación que han hecho sus familiares y víctimas, sí existen antecedentes policiales en otros países de actividades delictivas. En Islas Canarias, al parecer, se dedicaba a la mendicidad y acosaba a los turistas, proponiéndoles negocios e imponiéndose con violencia si se negaban.

De otro lado, en Holanda estafó decenas de personas por un valor total de unos 10.000 euros, motivo por el que fue denunciado ante las autoridades, momento en el que se trasladó a Islas Canarias, donde “estuvo un tiempo y estafó a más gente y luego cuando él se enteró de que tenía que pagar ese dinero, por el que lo estaban buscando, se fue para Holanda y en el aeropuerto se entregó, lo metieron a la cárcel e hizo un trato de que iba a pagar ese dinero. Le dieron libertad condicional y salió del país”, concluyó la tía biológica.

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EL TIEMPO consultó en la base de datos abierta de la Policía Nacional y el colombiano no contaba con antecedentes judiciales.

Reporteros de este diario, además, intentaron buscar a Patiño para que cuente su versión sobre las denuncias, pero esto no fue posible, pues actualmente nadie sabe cómo contactarlo ni cual es su paradero. 

MEDELLÍN

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