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Secretaría de la No-Violencia de Medellín firmará pacto con la JEP
Juan Carlos Upegui, secretario de la No Violencia en Medellín

Juan Carlos Upegui, secretario de la No Violencia en Medellín.

Foto:

Cortesía Alcaldía de Medellín

Secretaría de la No-Violencia de Medellín firmará pacto con la JEP

Juan Carlos Upegui, secretario de la No Violencia en Medellín.

Con este se busca desarrollar procesos de restauración del daño de los implicados en el conflicto. 

Tras nueve meses de la creación de una secretaría en la que recae directamente la implementación de los Acuerdos de Paz en Medellín, la Alcaldía firmará un convenio con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que le apunta a trabajar con víctimas y victimarios del conflicto en la restauración del daño.

Juan Carlos Upegui, secretario de la No-Violencia en Medellín, explicó que esta firma, que será este lunes 26 de julio con presencia de una delegación de la JEP, también implica el acompañamiento en todos los procesos de investigación que va a desarrollar la Jurisdicción en Medellín.

En entrevista con EL TIEMPO, Upegui señaló de qué se trata este pacto, además de contar sobre el balance de las protestas en la ciudad y de los programas de su despacho.

¿De qué se trata este compromiso con la JEP?

El proceso se va a realizar más desde la subsecretaría de Justicia Restaurativa, que lo que busca es precisamente apoyar a las víctimas, a los comparecientes y en general a la comunidad a desarrollar procesos de restauración del daño.

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Esto implica no solo los actos de reconocimiento de responsabilidad, de pedir perdón, sino que los comparecientes puedan trabajar en los territorios más golpeados por el conflicto en la ciudad, para que a través de obras, específicamente los TOAR (trabajos, obras y actividades con contenido reparador), que son mecanismos que tiene la JEP.

Nosotros lo que vamos a hacer es brindar todas las garantías para que en la ciudad de Medellín todos esos procesos restaurativos puedan desarrollarse con absoluto éxito e inclusive, los primeros pilotos en Colombia van a ser algunos desarrollados en Medellín.

¿Qué se haría con los comparecientes?

Limpiar las calles, sembrar árboles, construir infraestructura, actividades con contenido simbólico, todas estas actividades con contenido reparador es lo que vamos a desarrollar en Medellín y eso apenas va a empezar a pasar en Colombia.

¿Por qué este pacto precisamente para Medellín?

Como el alcalde lo ha dicho e incluso Max Yuri Gil, de la Comisión de la Verdad, la paz de Colombia pasa por Antioquia y Medellín. La ciudad ha sido el epicentro del conflicto en Colombia. El 20 por ciento de las víctimas del país son de Antioquia, pero no solo eso, cuando uno mira de los 1.200 líderes asesinados después de la firma de los Acuerdos de paz, Antioquia tristemente lidera la cifra de victimizaciones.

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Aquí se juntaron todas las dinámicas del conflicto: paramilitarismo, guerrillas, crímenes de Estado. Lo que se busca es que la ciudad, que ha tenido unas dinámicas muy fuertes en torno al conflicto armado, lidere la construcción de esta agenda de justicia restaurativa.

¿Cómo es el balance de las manifestaciones en Medellín?

En Medellín la mayoría de las protestas han sido pacíficas. Nosotros quisimos no estigmatizar la protesta, sabíamos que muchos ciudadanos estaban ejerciendo su derecho, pero por eso hicimos un acompañamiento territorial con alrededor de 200 funcionarios de toda la Alcaldía de Medellín, con el objetivo de brindar garantías, apoyar al Ministerio Público y de mediar cuando era posible.

Aquí no ha habido muertos por protestas ni desaparecidos, que creo que en medio del estallido social que ha habido en Colombia y entendiendo que Medellín es una ciudad muy compleja en orden público, pues aquí actúan el 42 por ciento de los grupos armados organizados del país, fácilmente pudimos haber sido de las ciudades donde más hubo actos de violencia. Teníamos las condiciones y una historia de paramilitarismo, en el cual las ciudades se arman o ejercen control territorial para brindar seguridad, entonces hubiera sido muy fácil que Medellín se prendiera y estallara.

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Estamos trabajando en un nuevo decreto sobre el cual organizar la institucionalidad, el acompañamiento y que la sociedad civil pueda participar en la coordinación y el seguimiento de las movilizaciones.

¿En qué va a cambiar este decreto el abordaje de las protestas?

Uno de los mayores reclamos que nos hacen es que las decisiones que se toman en el PMU no tienen una veeduría de la sociedad civil.

El decreto crea un mecanismo, que es una Mesa de coordinación o seguimiento para que la institucionalidad y la sociedad civil puedan estar en constante comunicación con el PMU, entendiendo qué decisiones se están tomando, por qué interviene la fuerza pública o se toman algunas decisiones, cómo buscar a las personas detenidas o los heridos durante las protestas. Se expedirá en el transcurso de estas próximas semanas.

El 20 de julio hicimos un piloto de esa comisión y fue muy exitoso porque las organizaciones sintieron que la información estaba fluyendo y había transparencia. Medellín ha sido ejemplo porque no ha habido pérdidas de vidas en nuestro gobierno, producto de manifestaciones.

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Cientos de personas se tomaron las calles de Medellín este 20 de julio.

Foto:

Jaiver Nieto. EL TIEMPO

Pero hubo rechazo de la sociedad de las declaraciones del alcalde de que no había desaparecidos, mientras la secretaria de Inclusión reveló hasta cifras...

Bajo estándares internacionales, hay desaparición cuando existe denuncia penal. El alcalde lo que dijo es que no tenemos ninguna denuncia por desaparición forzada, no la tenemos ahora ni la teníamos cuando lo dijo, en ninguna autoridad de investigación judicial en las protestas. Muchas veces hacen reportes en redes sociales, a través de WhatsApp o con organizaciones de DD. HH que tienen datos incompletos.

¿Qué balance hace de la gestión de su secretaría luego de nueve meses?

Muchísimos aprendizajes, varios procesos que no existían se están construyendo, eso es una gran noticia. Sobre todo la articulación con el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y garantías de no repetición. El municipio no tenía una dependencia que trabajara de la mano con la JEP, con la Comisión de la Verdad, con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas.

Pocas ciudades están haciendo este trabajo tan cercano con el sistema y podemos decir que en Medellín se está implementando los acuerdos de paz bajo el liderazgo de la Secretaría de la No violencia, que creo que representa un hito muy interesante a cinco años de haberse firmado.

Estamos trabajando muy fuertemente en crear estrategias para esa cultura de paz en de Medellín, que a pesar de que hemos venido transformando esa cultura de la violencia, todavía tenemos muchos retos en muchos barrios donde vemos hechos víctimizantes, todavía muchos jóvenes que por falta de futuro ven en las organizaciones criminales o combos una opción de vida. Lo estamos haciendo a través de las Escuelas de la No violencia y el trabajo con 'Parceros'.

Las escuelas que comenzaron actividades están ubicadas en las comunas 7 - Robledo, 5 - Castilla, 3 - Manrique, 2 - Santa Cruz y 13 - San Javier.

Foto:

Cortesía Alcaldía de Medellín

¿Cuál es la apuesta con las Escuelas de la No-Violencia?

Son un referente de educación popular y comunitaria precisamente porque buscan ir a los barrios de los territorios donde menos oferta institucional hay, donde mayor riesgo de violencia en el territorio hay. El objetivo que teníamos también era fortalecer esos procesos de construcción de paz de las organizaciones sociales, entonces a través de la Universidad de Antioquia hicimos la convocatoria.

Tenemos unas escuelas que a través del cine, la danza, la gastronomía, el circo, la fotografía, van a formar en memoria, verdad, prácticas restaurativas, en tramitación pacífica de conflictos a niños entre los 2 y los 16 años, que es quizá el trabajo estructural para crear esa cultura de paz. Ahí es donde tenemos más que trabajar, en los jóvenes y los niños.


MELISSA ÁLVAREZ CORREA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MEDELLÍN

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