Los ‘empleados perrunos’ que causan ternura en edificio de la Alcaldía

Los ‘empleados perrunos’ que causan ternura en edificio de la Alcaldía

Un macho de 4 años y una hembra de 8 llegaron desde febrero al CAM; después de ser maltratados.

Los ‘empleados perrunos’ de la Alcaldía de Medellín

Atanasio y Macarena son todos unos reyes en el edificio de la Administración Municipal.

Foto:

Esneyder Gutiérrez

Por: MELISSA ÁLVAREZ CORREA
16 de marzo 2020 , 06:00 a.m.

Al medio día, en las oficinas del piso 12 del Centro Administrativo Municipal (CAM), se viven momentos de zozobra. Puede ser que justo cuando se dispongan a almorzar en las mesas de la terraza, un raponero se llevé su coca con comida, y sus pequeñas patas peluditas corran por los lisos pisos para no ser alcanzados.

Se trata de una especie de ‘Ola criminal’ que crearon los dos empleados ‘perrunos’ de la Alcaldía de Medellín: Atanasio y Macarena, que en una semana, se robaron dos almuerzos de sus compañeros humanos del piso 12. Más allá de sentirse realmente inseguros, la escena causa verdadera ternura y gracias entre ellos.

“Hace unos días, un compañero dejó sobre las mesas de allá (las señala) una coca que tenía arroz, pollo y papas. Atanasio la traía en la boca y cuando nos dimos cuenta, salió corriendo con ella. Después la dejó tirada y se fue con el pollo en la boca”, cuenta, en medio de sonrisas, una de las funcionarias de ese piso.

Pero ellos siguen allí, como todos unos anfitriones de ese piso, donde queda el despacho del alcalde de Medellín, Daniel Quintero, y de la gestora social, Diana Osorio (su esposa), esta última, su ama. En su oficina hay dos camas para los dos perritos, además de sus cobijas. Los demás colaboradores del piso los tratan como unos verdaderos reyes. Al entrar a ese piso, se pueden ver los platos plateados, donde dividen la comida del agua.

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Atanasio y Macarena recorren espacios del edificio de la Alcaldía.

Foto:

Esneyder Gutiérrez

Una de las zonas verdes de la terraza ha sido el escondite perfecto para el collar de Atanasio. Él mismo lo entierra, por eso, sus compañeros ya se acostumbraron a verlo sin este. Justo al lado de la entrada a este lugar, los dos perritos tienen otras camas, donde pueden descansar de noche cuando todos sus compañeros también lo hacen, quedando al cuidado del servicio de vigilancia del piso.

Lejos de las calles

Los dos caninos no son hermanos, pero tienen mucho en común. Aparte de que sus nombres son atractivos turísticos de la capital antioqueña resultados de un concurso por redes sociales, ambos son criollos, fueron rehabilitados en el Centro de Bienestar Animal La Perla,y comparten el cariño de todo un edificio.

Pero otra coincidencia desafortunada los une: sufrieron el abandono o maltrato. Macarena fue atropellada por un vehículo y llegó en septiembre pasado a La Perla. Los veterinarios le encontraron múltiples fracturas en la pelvis y empezaron de inmediato su tratamiento.

Atanasio, por su parte, llegó al Centro de Bienestar Animal en noviembre de 2018, tras recibir dos heridas con arma blanca. De acuerdo con la Alcaldía, los profesionales identificaron que este macho tenía problemas de comportamiento y debieron tratar una dificultad en su torrente sanguíneo.

Yo vivía sola con mi mamá, entonces no había mucha opción de tener mascotas, por eso siempre tuve como el sueño. De hecho, mi primera mascota me la regaló Daniel y ahora la segunda también

Los dos, también, se conocieron con su ama en enero de este año y allí comenzó su historia juntos. “Yo vivía sola con mi mamá, entonces no había mucha opción de tener mascotas, por eso siempre tuve como el sueño. De hecho, mi primera mascota me la regaló Daniel y ahora la segunda también, porque es debido a la Administración, continuamos con la práctica de adoptar a dos animalitos”, declaró Diana Osorio.

Así, esta pareja de perrunos se encuentra en su nuevo hogar desde el pasado 7 de febrero y ya se han convertido en unas verdaderas estrellas en el edificio. A su llegada por las oficinas del piso segundo y tercero, los empleados oficiales se paralizan para saludarlos.

-¿Esa es Macarena? Hola Macarena. Cómo estás, dame una pata. A ti también te saludo, Atanasio, no seas envidioso. -Dijo una de las empleadas

Y es que el macho, aunque menor, es más sociable que la hembra y de inmediato, en vista de las caricias que le dan a su coequipero, espera recibir más atención.

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Como si llegara un famoso, los funcionarios se maravillan con la presencia de los dos peluditos.

Foto:

Esneyder Gutiérrez

Al ser soltados de su correa, Atanasio parece tener mucha propiedad. Camina y corre por los corredores, ante la mirada atónita de los presentes, a los que les causa gracia “la visita”. Macarena, por su parte, tiene que ser cargada para subir escalas (por su fractura); y es más tímida y seria, pero no menos apreciada por los funcionarios, algunos de ellos, incluso, ya tienen en sus puestos de trabajo galletas para ofrecerle a los perrunos.

Los que parecen no estar muy felices son los perros de los servicios de seguridad. A la entrada del CAM, la batalla entre los ladridos de ambos parece ensordecer a los presentes, pero también se despiertan algunas risas por el cotidiano pleito. Al volver del recorrido por los pisos, Atanasio parece estar muy sediento, y bebe agua de su plato y del de Macarena. Entre nos, quienes nos los conocen dicen que es Macarena quien se adueña de la comida de su compañero.

Osorio, gestora social de Medellín, señaló que todos los empleados son responsables de su cuidado, incluso ellos se rotan cada fin de semana para compartir con ellos y cuidarlos en sus casas. Además, hizo un llamado a los amantes de las mascotas para que adopten, y no compren.

Y es que en La Perla hay 1.079 animales que buscan una familia, de los cuales 40 por ciento llega con signos de violencia humana o heridos en accidente de tránsito, 40 por ciento con enfermedades y el 20 por ciento restante por reproducción no deseada. La Alcaldía indicó que estos animalitos se entregan esterilizados, vacunados y desparasitados, con microchip y exámenes clínicos actualizados.

Su compañero Gardel

Desde el mismo día que Macarena y Atanasio, en el Concejo de Medellín hay un corporado peludito: Gardel, un pincher que usa silla de ruedas y es sometido a hidroterapia para recuperar su movilidad. El artífice de esta adopción fue el concejal Juan Ramón Jiménez Lara, médico veterinario de la Universidad de Antioquia que ha trabajado por el bienestar de los animales por más de 12 años.

El perrito, de 6 años, fue hallado en noviembre pasado en el barrio Buenos Aires (comuna 9, en el oriente de Medellín) y también, al igual que sus compañeros de la Alcaldía, fue atendido en La Perla.

Tras firmar el compromiso de adopción (el mismo que firma cualquier ciudadano al hacer el proceso), los concejales hicieron un llamado a la ciudadanía para que adopten perros y gatos sin hogar. Asimismo, invitaron al respeto por todos los seres sintientes y ratificaron su compromiso con el cuidado y bienestar animal.

Atanasio, Gardel y Macarena

Algunos concejales de la ciudad, junto a Gardel, Macarena, y Atanasio, y la gestora social de Medellín, Diana Osorio.

Foto:

Cortesía Alcaldía de Medellín

MELISSA ÁLVAREZ CORREA
Redactora de ADN - EL TIEMPO

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