Incertidumbre aún ronda a los venteros de la calle Boyacá, en Medellín

Incertidumbre aún ronda a los venteros de la calle Boyacá, en Medellín

Alcaldía informó posible intervención por la venta excesiva de pornografía, piratería, entre otros.

Calle Boyacá, Medellín

En la calle Boyacá se encuentran vendedores de todo tipo de productos.

Foto:

Jaiver Nieto / EL TIEMPO

Por: Carlos Mario Cano R.
28 de agosto 2018 , 07:30 a.m.

En 25 años de trabajo en la calle Boyacá, en el sector aledaño al parque Berrío, en cuyo costado oriental se levanta el templo de La Candelaria, era la primera vez que Lucho veía a tanta policía junta.

La calle amaneció rodeada por el Esmad, apostado hasta la avenida Colombia. Ningún vendedor tuvo tiempo de reaccionar ni de decir nada.

“Lo del martes pasado fue delicado. Estos muros eran negros, llenos de esos policías que tienen escudos”, recordó Lucho quien lleva por nombre de pila Orlando Castaño.

Es un hombre que, además de laminar y cambiar pilas de reloj, cuenta la historia de esta calle con base en el número de permisos que le han dado las autoridades, invocando a los venteros que murieron y los lugares que ya no existen en el sector como el Bar Pilsen, el Almacén Valher, el Banco Agrario y dos librerías.

Lucho también rememora a ‘Rasputín’, el primer vendedor de películas porno que llegó a esa calle. El colonizador de la zona que -por más de una década- fue el centro de venta de películas pornográficas en Medellín, un lugar que ofrecía la paradoja de piernas abiertas y penes erguidos justo a la salida de Nuestra Señora de la Candelaria, una de las iglesias más antiguas de la ciudad.

Luego del operativo de Espacio Público y de la Policía, los cerca de 30 vendedores de películas obscenas y piratas de la zona tuvieron que cerrar sus negocios ambulantes. Pero, al día siguiente, en la tarde, cuando les permitieron el acceso a los vendedores, el porno fue reemplazado por gaferos, perfumeros y vendedores de venenos para cucarachas y roedores: en la calle, cada centímetro de espacio es oro.

“Como nos sacaron a todos yo pensé que era definitivo y que iban a desbaratar esta calle. Ahí sí nos tocaba irnos porque ¿quién trabaja en medio de las piedras?”, dijo José Álvaro Pérez, vendedor de controles remotos.

También conocido como el ‘Evangélico’, Pérez llegó hace 12 años con dos controles para la venta y, sin saber mucho del negocio, hoy tiene a la venta un surtido de cerca de 800 que, con los años, también aprendió a reparar.

Como nos sacaron a todos yo pensé que era definitivo y que iban a desbaratar esta calle. Ahí sí nos tocaba irnos porque ¿quién trabaja en medio de las piedras?

Guillermo Giraldo, presidente de la Unión General de Trabajadores Informales (UGTI), agremiación de los vendedores ambulantes y callejeros de Medellín, dijo que la Administración Municipal estuvo informando desde hacía mucho tiempo sobre una posible intervención del sector por la venta excesiva de pornografía, piratería y otras indisciplinas sociales.

“A los venteros se les dio la oportunidad, antes de tomar medidas represivas, de que vendieran artículos legales. Algunos que han cambiado la tipología se han acercado a la Agremiación y hemos hablado de ellos con la Alcaldía. Se ve un buen ánimo de que se puedan organizar”, agregó el presidente de la Agremiación.

Retos frente al comercio informal
Calle Boyacá, Medellín

En la calle Boyacá se encuentran vendedores de todo tipo de productos.

Foto:

Jaiver Nieto / EL TIEMPO

José y ‘Lucho’ recuerdan que los compañeros que vendían películas porno tuvieron su bonanza, tiempos en los que llegaron a vender entre 400.000 y 500.000 pesos por día. Ahora, con películas vendiéndose a 1.000 y 2.000 pesos y el porno en internet, el negocio fue poniéndose cuesta arriba.

“A mí me tocó ver a más de uno pedir prestado el pasaje porque no les alcanzaba”, subrayó José, quien es reconocido por ser el vendedor mejor vestido de la calle Boyacá: a diario va a su trabajo con camisa, pantalón y zapatos.

Después del operativo de la Policía y Espacio Público, en la calle Boyacá instalaron dos contenedores que sirven de bodega para herramientas de obra pública.

Estos contenedores ocupan la mitad de la calle y obligaron a que los vendedores, que antes se extendían entre las carreras Palacé y Junín, se ubicaran solo en la mitad del espacio.

A mí me tocó ver a más de uno pedir prestado el pasaje porque no les alcanzaba

Wilson Bedoya, vendedor de relojes y de cadenas, dice que la situación es muy dura para los que se quedaron sin trabajo. Sin embargo, consideró que el operativo le trajo más seguridad a la zona. “Yo siento que está más segura y el espacio más organizado: por aquí casi no se veía la policía”, señaló este ventero que lleva más de 20 años en el lugar y que tuvo que recortar la mesa donde tenía los relojes porque sus dimensiones excedían las permitidas por Espacio Público.

Desde marzo del año pasado Medellín vive un proceso de transformación urbana de su Centro que incluye inversiones en infraestructura física por 270.000 millones de pesos y que implican que, en este momento, haya más de 53 obras en diferentes puntos de la Comuna 10.

Bolívar, Junín, La Playa y la misma calle Boyacá, entre las carreras Carabobo y Tenerife, están siendo intervenidas. Además, 40 parques del Centro, entre ellos el Parque del Periodista y el Parque Berrío, también harán parte de la transformación.

Sobre estas obras y su relación con el comercio, la concejala Aura Marleny Arcila mencionó, en la sesión del pasado 18 de junio, que las obras priorizan al peatón. Sin embargo, llamó la atención sobre cómo estas renovaciones pueden atraer a más vendedores informales.

“Hay que hacer un sano equilibrio entre los vendedores ambulantes y el comercio formal y tratar que con esta renovación no se repita la misma complejidad del caos y del problema que tenemos con las ventas informales: que no se replique en las zonas nuevas o que se incremente. Hay que pensar en una estrategia seria y organizada que piense en todos los grupos poblacionales”, afirmó Arcila.

‘Dicen que la van volver peatonal’

Guillermo Giraldo, líder de la Unión General de Trabajadores Informales (UGTI), agremiación de los vendedores ambulantes y callejeros de Medellín, explicó que la Alcaldía ha socializado con los comerciantes formales e informales el comienzo de las obras, evidenciando estar abierta al diálogo.

“En nuestra agremiación tenemos 300 personas ubicadas en Junín, Colombia y Boyacá, esperamos que no les coarten su derecho al trabajo: en la calle no está la gente porque quiere, son personas que trabajan de día para comer en la noche”, concluye el líder de los venteros informales.

Ana Cathalina Ochoa, directora de Planeación Municipal, estuvo en el Concejo de Medellín en la sesión del 18 de junio pasado. Allí, en el recinto, sostuvo que la Alcaldía acompañó con capacitaciones el año pasado a 364 comerciantes informales y que la meta para este año es hacerlo con 200.

Las cifras fueron cuestionadas por la concejala María Paulina Aguinaga, quien evidenció que la Administración Municipal solo logró formalizar, en los años 2016 y 2017, a 80 venteros informales.

El problema, como lo mostró la semana pasada la intervención de la calle Boyacá no solo implica la formalización sino también los mercados ilegales y las problemáticas sociales que se encuentran entre las personas que se la rebuscan en el Centro.

Mientras el relojero Wilson Bedoya pide que les den un módulo estable, José, el vendedor de controles remotos, dice que siente incertidumbre por lo que sigue.
“De pronto nos desubican cuando rompan del todo esta calle, porque dicen que la van a volver peatonal y que las obras empezarían en enero”, concluye.

Carlos Mario Cano Restrepo
Para EL TIEMPO@carlosmariocano

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.