Barbacoas, la ‘calle del pecado’que permanece en el corazón del Centro

Barbacoas, la ‘calle del pecado’que permanece en el corazón del Centro

Años atrás y aún con vestigios de ello, el sector era conocido como el Bronx de Medellín.

Calle Barbacoas

Una chica Trans camina por la calle Barbacoas ofreciendo sus servicios sexuales.

Foto:

Cortesía Juan Fernando Ospina

Por: Mariana Posada Moreno
22 de marzo 2020 , 10:32 p.m.

En Medellín existe una calle llamada Barbacoas. Allí, en esa calle de naturaleza quebradiza, se encuentran las Trans de la ciudad o, por lo menos, ese es el pensamiento generalizado en el imaginario de los paisas. Como ellas, la calle ha sido señalada, segregada y violentada. A esto se le suman las complejidades sociales de seguridad, microtráfico y migración.

Años atrás y aún con vestigios de ello, el sector era conocido como el Bronx de la capital antioqueña.

Es evidente la complejidad de las dinámicas, habitantes y vivencias de quienes viven y sobreviven allí. En este sector, conocido como zona roja de la ciudad, es cotidiano ver en las puertas de los inquilinatos y en las esquinas a las mujeres Trans que se dedican a la prostitución. Algunas viven y trabajan allí, otras solo trabajan.

Lo que es cierto es que muchas han podido salir adelante por lo que les ofrece esa calle y por quienes llegan a solicitar sus servicios.

Debajo del pavimento de esta vía, que no es tan transitada por los vehículos como las otras calles del centro de Medellín, fluye la quebrada ‘La loca’.

Y, como si se tratase de algo planeado con sumo detalle, la calle de ‘las locas’ de Medellín, está justamente sobre esta quebrada.Además, esa quebrada también fluye por debajo de su vecina más majestuosa, la Catedral Metropolitana y el edificio de la Arquidiócesis de Medellín.

Para Teresita Rivera Ceballos, gestora cultural desde hace más de 20 años en este sector del centro de la ciudad, el lugar se mueve entre lo sagrado y lo profano.

Años atrás y aún con vestigios de ello, el sector era conocido como el Bronx de la capital antioqueña.

Ella narra que la agitación que se vive en Barbacoas comenzó cuando la antigua plaza de mercado El Pedrero se incendió -ella quedaba donde hoy es el Parque de las Luces, frente al Centro Administrativo La Alpujarra-.

Explica que todos los habitantes, comerciantes, bares, prostitutas y venteros se trasladaron hacia el norte, desplazando a las familias tradicionales que moraban en las casonas cercanas al Parque Bolívar.

“La gentrificación y la migración interna de la zona caliente de Medellín, que era Guayaquil, se corrió hasta aquí. Así es cómo se formó la vida que hoy se percibe en Barbacoas”, dice.

Esta calle es una transversal (diagonal) que conecta el tráfico desde la avenida Oriental, hasta la carrera Bolívar. Por sus habitantes y dinámicas se puede separar en tres sectores.

La gentrificación y la migración interna de la zona caliente de Medellín, que era Guayaquil, se corrió hasta aquí. Así es cómo se formó la vida que hoy se percibe en Barbacoas

El primero de ellos es la porción que comienza en la avenida Oriental y que se extiende hasta la parte posterior de la Catedral Metropolitana. Allí, comienza o termina, todos los años, la marcha del orgullo LGBTIQ de Medellín por un icónico lugar que se encuentra en el sitio llamado El Machete. La gestora afirma que “el sector podría llamarse como la zona rosa del LGBTIQ en el centro”.

Luego está el sector medio de la calle Barbacoas, este está entre la calle Venezuela y Bolivia. Es un sector muy pequeño, que queda justo detrás del edificio de la Arquidiócesis de Medellín. En esta porción hay moteles, inquilinatos en casas antiguas y algunas tiendas de abarrotes y licoreras.

En la esquina donde comienza esta porción es habitual ver a las chicas en cortas minifaldas, profundos escotes y tacones muy altos, ofreciendo sus cuerpos, sus servicios. Al finalizar este fragmento de la diagonal, se encuentra la casa donde ocurrió la masacre de los muchachos de la juventud comunista de la Unión Patriótica, en 1987.

Por último, está la tercera etapa que comienza en la carrera 50, Palacé. Esta es la parte de mayor furor de las transexuales y transgéneros que se dedican a la prostitución.

Calle Barbacoas Medellín

La calle ha sido estigmatizada, sin embargo allí viven muchas familias en los inquilinatos.

Foto:

Cortesía Jose Vecino

David Pérez, líder LGBTIQ en Medellín, plantea que, aunque Medellín “ha sido vanguardista, porque en medio del escenario tradicional ha realizado manifestaciones que sacuden el esquema del pensamiento generalizado más tradicional de Medellín, la población Trans de Medellín es la más vulnerada y violentada en la garantía de sus derechos”.

Lo que representa la T en de la población LGBTIQ, es el transvestismo que agrupa a quienes expresan su identidad de manera evidentemente contraria el sexo que les fue asignado al nacer. También están los y las transexuales y transgénero que son quienes no se identifican con su género socialmente asignado y hacen la transición hacia el género con el que el cual se identifican.

Según el Plan Estratégico de la Política Pública de LGTBI de Medellín 2018-2028, generalmente los círculos familiares les cierran las puertas a quienes se identifican como Trans.

Según datos de este plan, el 20,5 por ciento del total de la Población LGBTIQ de Medellín reconoció haber recibido agresiones verbales o físicas de familiares.

En cuanto a la población travesti, un 44,4 por ciento ha sido víctima de agresiones físicas y verbales. Así mismo la población transexual, donde el 36,5 por ciento declaró haber sido violentada por el primer grupo de apoyo humano: su familia.
Pérez expone que en el contexto paisa históricamente la población Trans ha sido la más vulnerada en sus derechos.

Menciona que en medio de este olvido no se les ha garantizado escenarios de seguridad, educación y oportunidades de futuro. “Al no tener educación, por ser desprotegidas de sus familias, hay unos trabajos a los que no pueden clasificar. Casi siempre terminan dedicándose a la prostitución, el hurto y la criminalidad”, agrega.

Al no tener educación, por ser desprotegidas de sus familias, hay unos trabajos a los que no pueden clasificar. Casi siempre terminan dedicándose a la prostitución, el hurto y la criminalidad

Es por esa falta de oportunidades que hoy muchas mujeres transgénero se ven obligadas a dedicarse a la prostitución y al microtráfico en aquella calle quebradiza del centro, en la ‘calle de las locas’ … en Barbacoas.

“Yo siento que, en Medellín, ser diverso es aceptado, dependiendo de tu estrato”, opina Pérez. Es por esto que las Trans que habitan allí son más vulnerables. Su cuerpo es un territorio en disputa y su calle también lo es.

Colombia Diversa es una organización de defensa de derechos humanos de las personas LGBT que opera en el país, desde 2004.

En su portal interactivo muestra que Antioquia, el Valle del Cauca y Bogotá son los lugares con los más altos indicadores de homicidios, violencias y abuso de esta población.

Según los datos recopilados por esa institución, desde el 2000, 299 personas de la población han sido víctimas de homicidio o feminicidio. Del total, el 49,85 por ciento se desconoce al presunto responsable del hecho violento.

El responsable que le sigue son las parejas o alguna persona con quien sostenía relación sexual o afectiva, que fueron los homicidas en el 15,13 por ciento de los casos.

Yo siento que, en Medellín, ser diverso es aceptado, dependiendo de tu estrato. Es por esto que las Trans que habitan allí son más vulnerables. Su cuerpo es un territorio en disputa

“Si se compara los homicidios entre un hombre gay y una mujer transgénero, que fueron asesinados por su orientación sexual o su identidad de género, la tipificación del homicidio cambia mucho, cambia el arma y la forma en la que ocurre”, explica Pérez.

Los homicidios con arma blanca son los más frecuentes. Cerca del 12 por ciento de ellos en Medellín son por violencia de género.

Dice el líder que esta violencia también responde a que no existen protocolos, no hay un acompañamiento claro. La oferta en el apoyo se da desde organizaciones o colectivos privados e independientes. Casa Diversa es uno de ellos y es el primer colectivo en ser reconocido, en el mundo, como grupo LGBTIQ víctima del conflicto armado.

Si se compara los homicidios entre un hombre gay y una mujer transgénero, que fueron asesinados por su orientación sexual o su identidad de género, la tipificación del homicidio cambia mucho

Eso les da una categoría especial porque reconoce que “por maricas nos mataron. Les da peso y están en proceso de restitución de sus derechos. Es un ejercicio interesante que está en la ciudad”, opina Pérez.

También hay una fundación que se llama Familiares y Amigos Unidos por la Diversidad (Fauds) que les brinda apoyo sicológico y sicosocial.

Desde lo oficial, existe el Centro para la Diversidad Sexual e Identidades de género, en inmediaciones de la calle Barbacoas. Allí, aunque hay procesos interesantes, dicen que no cuentan con suficientes recursos económicos y de personal.

MARIANA POSADA MORENO
Para EL TIEMPO @mariposada18
MEDELLÍN

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.