Secciones
Síguenos en:
La tragedia histórica de Ituango, un pueblo condenado por el narcotráfico
Albergues en Ituango

En albergues en el casco urbano de Ituango se mantienen los desplazados.

Foto:

Cortesía Defensoría del Pueblo

La tragedia histórica de Ituango, un pueblo condenado por el narcotráfico

En albergues en el casco urbano de Ituango se mantienen los desplazados.

En una reunión, 28 líderes comunitarios decidieron que no habrá retorno, por el miedo.

Por medio de una llamada o un mensaje de Whatsapp, líder por líder de cada una de las veredas fue recibiendo el aviso de que tenía que salir, junto con su gente. El plazo era un día y el alcance para toda la población de 31 veredas de Ituango, un municipio ubicado en el Norte de Antioquia.

Varios de los campesinos aclaran que la causa de la salida de 4.099 personas no fueron enfrentamientos, porque no los hubo aquel 21 de julio, sino que la zozobra que generan los mensajes hizo que decidieran, en comunidad, salir de sus territorios, versión que fue corroborada por la Séptima División del Ejército.

Jenaro Graciano, líder campesino y presidente de la JAC de la vereda La Georgia, recuerda que se encontraba en el casco urbano del pueblo “haciendo unas vueltas” cuando el vicepresidente de dicha junta le contó sobre la advertencia.

(Le puede interesar: Así se vive la crisis de los migrantes en las calles de Necoclí)

“Me llamaron que qué hacían, le dije al vicepresidente 'hermano, reúna a la comunidad para ver qué decisión tomar allá, pero que sea una decisión colectiva'. Hubo asamblea y entre todos tomamos la determinación”, le dijo a EL TIEMPO.

Pero no fue el propio 21 de julio cuando comenzaron a desplazarse las primeras comunidades, que tomaron la decisión. Apenas este miércoles, la primera tanda de los 200 campesinos de su vereda cumplieron ocho días en el casco urbano, mientras que la segunda parte completa cinco.

Una esperanza en no tener que hacer parte de este histórico éxodo de desplazados los hizo permanecer más tiempo allí en La Georgia, a 55 minutos del pueblo en moto y a hora y media en escalera o carro.

Ahora, la necesidad es volver porque temen la muerte de sus animales y el dejar sola su tierra, aunque no están seguros de las condiciones de seguridad en un municipio en el que el narcotráfico, la disputa territorial de los grupos armados y, según líderes, el abandono estatal y la guerra, no se han ido.

(Lea también: Ituango: helicóptero de Policía se accidentó durante misión en el municipio)

“La gente que está en estos momentos desplazada en el casco urbano de Ituango no se vino por voluntad propia, se vino por amenazas por parte de los actores armados ilegales que se disputan el territorio y que en estos momentos tienen a los campesinos entre la espada y la pared. Uno se pone que no sabe a quién hacerle caso. Mientras los unos dicen desplácese, los otros dicen que no se vaya”, dijo.

En ello concordó Isabel Zuleta, vocera del Movimiento Ríos Vivos, quien expuso que la disputa territorial se está dando por razones de tipo económico y de control del territorio.

“Es una zona donde históricamente ha sido la ruta del narcotráfico, de siembra de cultivos de uso ilícito, pero sobre todo de transporte del narcotráfico con la salida al mar, e ingreso de armas hacia la zona centro del país. Además hay una zona minera, multinacionales que están llegando al territorio, hay una gran titulación minera en Ituango, Briceño y en toda la zona del cañón del Río Cauca y hacia el departamento de Córdoba”, detalló la lideresa.

Por eso, el desplazamiento, los asesinatos de líderes, masacres y homicidios tienen historia allí.

(Le recomendamos: EPM busca adquirir acciones de la Gobernación de Antioquia en Hidroituango)

Aunque es la primera vez que Graciano es víctima, recuerda que en los 90 hubo graves desplazamientos en el municipio. Por 16 años trabajó como promotor rural de vacunación, momento en el que le tocó conocer "palmo a palmo" las 125 veredas que tiene Ituango, porque se las recorrió promoviendo la vacunación.

Los primeros desplazamientos fueron de los que viven en la zona Parque Natural Paramillo, que es la zona de Sacorre y Riosucio, según rememora. Después ocurrió en otras zonas la época del 2000, en todo el sector de Santalucía, Quebrada del Medio y los aledaños.

Abandono del Estado

Era 2018 ya el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo había lanzado una advertencia sobre la situación de Ituango, en un año en el que asesinaron en el país a 164 líderes sociales.

Antioquia fue, en su momento, el segundo departamento donde más casos ocurrieron, luego del Cauca y a su vez, Ituango uno de los 15 municipios con mayores niveles de homicidios, dentro de los departamentos más críticos. Solo esa vez se dieron cuatro hechos ocurrieron en Cáceres e Ituango (Antioquia).

Aunque para los campesinos no ha habido paz, las autoridades defienden que desde ese año, las cosas en el municipio han cambiado de manera positiva.

El brigadier general Juvenal Díaz Mateus, comandante de la Séptima División del Ejército, expuso que las cifras de asesinatos y en general de seguridad han mejorado en el municipio. 

“Las condiciones de Ituango no son fáciles, pero no son las peores condiciones que hemos tenido. Hay que recordar cuando a cada 2 kilómetros estaban las disidencias y el Clan del golfo tomando en las cantinas en el 2018”, manifestó y agregó que en dicho año y el anterior las autoridades tenían combates a un kilómetro del casco urbano.

También agregó que el municipio pasó de tener 1.700 hectáreas de cultivos de coca a entre 60 y 70, que espera tener erradicadas por completo en diciembre.

Pero para las personas de la zona en este territorio, por años, ha habido un enorme abandono por parte del Estado. Por ejemplo en lo que tiene que ver con el mejoramiento de las vías, infraestructura, escuelas y oportunidades de estudio para los jóvenes.

“Si ellos tuvieran la oportunidad de estudiar, de hacer sus carreras universitarias, no se irían para la guerra. Son gente campesina, como uno, que no tuvieron opción sino irse para allá”, dijo Graciano.

Proceso de paz

Pastor Alape, exintegrante de las Farc, opinó que tanto campesinos como quienes en su momento fueron combatientes de esa guerrilla esperaban un gran cambio luego de firmado el Acuerdo de Paz, pero la situación desde el 2016 no ha sido precisamente el cese de la guerra.

“Aspirábamos que al dejar nosotros las armas y el territorio, el Estado iba a llegar de manera integral y no, volvió a hacer lo mismo. La presencia armada del uniforme, que no resuelve nada. La paz implica transformar todo, las viejas costumbres. Es un tema de política pública, entrar de manera interinstitucional”, le dijo a este medio.

Mientras tanto, se pensaba que la guerra cesaría en Ituango o, al menos, que podrían vivir tranquilos en el campo. “Tuvimos una esperanza cuando llegaron esos acuerdos, de que por fin nos iban a dejar vivir tranquilos en nuestros campos y antes esto, como decimos nosotros, fue peor el remedio que la enfermedad”, dijo el líder social.

“Si el Gobierno Nacional hubiera cumplido con esos acuerdos, o los campesinos, no estuviéramos revictimizados por este conflicto que no es de nosotros”, remató.

Para Isabel Zuleta, se requiere que la Fiscalía actúe y judicialice a los actores que están generando el desplazamiento, un delito de lesa humanidad, para que se den garantías de no repetición.

¿Hay seguridad?

El comandante de la Séptima División del Ejército señaló que en la mayoría de las veredas hay tropas, aunque admitió que no se puede instalar hombres en cada una de ellas. Aún así, aseguró que sí hay seguridad para el retorno, debido también a las unidades que se mueven entre las veredas.

“Ese cuento de que la seguridad no está hay que verificarlo. Hay otras causas subyacentes, vamos a verificarlas, pero entendemos la dimensión de la tragedia de las personas que están acá, eso no lo podemos minimizar”, dijo.


MELISSA ÁLVAREZ CORREA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MEDELLÍN

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.