Terminó la prolongada agonía de librería América

Terminó la prolongada agonía de librería América

Desde octubre del año pasado su dueño decidió que era el momento de cerrar.

Librería América

El deterioro del sector fue uno de los factores que aceleraron el cierre de la librería.

Foto:

Jaiver Nieto / EL TIEMPO

Por: Miguel Osorio Montoya
17 de marzo 2018 , 11:00 a.m.

Ricardo Navarro entra al sótano con algo de solemnidad, como un Don Quijote bajando a la cueva de Montesinos. Las estanterías, organizadas en varias direcciones, parecen formar un infinito laberinto borgiano. Huele a papel viejo, a humedad. Algunos estantes están a medio llenar: “Ya hemos devuelto muchos libros”, dice Ricardo. El espacio es amplio; apenas está iluminado por unos bombillos que emiten una luz tímida. Ricardo agarra una edición de La vida breve, de Juan Carlos Onetti, mientras cuenta que la Librería América cerrará sus puertas después de 74 años de servicio.

La librería fue fundada por Jaime Navarro, el abuelo de Ricardo, en 1944. Fernando Navarro, hijo de Jaime y padre de Ricardo, está al frente del negocio desde los años 80. “Yo tuve tres librerías: dos Américas y una que se llamaba Don Quijote, pero las cerré porque ya el negocio no daba”, dice Fernando.

La América que todavía queda en pie, enclavada en el desorden del Pasaje Boyacá, se mantuvo con tenacidad durante años difíciles. Afuera, en el pasaje, la venta de libros piratas le hace una competencia voraz, desleal. Las mesas de los venteros, atiborradas de veneno para ratas y pornografía, impiden que los ciudadanos se desplacen con facilidad.

Estamos haciendo la liquidación, devolviendo libros. La idea es cerrar lo más pronto posible, entre abril y mayo

Pero la librería se perdió la pelea el pasado octubre, cuando Fernando decidió que era hora de cerrar las puertas: “Estamos haciendo la liquidación, devolviendo libros. La idea es cerrar lo más pronto posible, entre abril y mayo”, dice, con voz acoquinada.
Fernando duda cuando se le pregunta el porqué del cierre. A ello responde con varias hipótesis: el precio de los libros, el deterioro del Centro de la ciudad, la piratería, la falta de lectura.

En Medellín, según la encuesta de Percepción Ciudadana de ‘Medellín Cómo Vamos’, sólo un 15 por ciento de los mayores de 18 años leyó por lo menos un libro en el 2015. El Centro, además, dejó de ser un lugar de tertulia y esparcimiento, como sucedía hace muchos años.

Librería América

La registradora será desenclavada del lugar en que estuvo por décadas.

Foto:

Jaiver Nieto / EL TIEMPo 


Darío Úsuga, un librero de vieja data que trabajó en la librería Continental y que hoy tiene su librería en el Centro Comercial del Libro y la Cultura (Pasaje La Bastilla), cree que la lectura ha bajado. “Acá, hace tiempo, venían profesores y eran ansiosos por ver qué de nuevo había. Todavía vienen, pero ya no es igual”. Úsuga, como Fernando, cree que la piratería ha golpeado de frente a las librerías tradicionales.

En el pasaje La Bastilla, a unas cuadras de la América, se reunían a principio del siglo pasado los intelectuales de la ciudad. Era común ver por allí, entre charlas animadas, a personajes como Tomás Carrasquilla y Porfirio Barba Jacob.

El periodista Ernesto González, en una crónica de mediados del siglo pasado, compilada en el libro La ciudad y los cronistas, lamenta que, durante su ausencia, ese sector sufrió un cambio dramático:


“¿Cuánto duró La Bastilla del viejo Medellín, con su vieja casa propia, su especial ambiente, su andén de ladrillo rojo y sus pesadas puertas de madera, cuando dejé de verla y frecuentarla después de 10 años de amable cotidianidad, para irme a Bogotá a ingresar a la redacción de El Espectador”.

Hay pocos lectores, la gente no tiene capacidad económica tampoco para comprar libros

El periodista, de inmediato, trata de responderse, como para aliviar la pena por esa infausta pérdida: “No lo sé. Mi villa Bienamada, la de los juveniles sueños y la dulce aventura vital, ambiciosa y romántica, tomó de repente un ritmo de progreso y transformación que nunca igualó ciudad alguna de Colombia”.


Esta zona del Centro, en general, ya no es el refugio de poetas e intelectuales que conoció el cronista. El comercio callejero, la piratería y el desorden se apoderaron de los pasajes La Bastilla y Boyacá.

Para Fernando, las ventas comenzaron a bajar considerablemente hace unos 15 años: “Hay pocos lectores, la gente no tiene capacidad económica tampoco para comprar libros”, se lamenta. Además, reconoce que las ventas ambulantes han crecido en el Pasaje desde hace unos 10 o 12 años. “La calle quedó tapada. Si uno viene cargando algo, no hay por donde entrar. A la gente, a pesar de que la estación del Metro está allí, le da pereza venir por acá”.

Fernando cree que en Colombia hace falta mucha cultura. Entre él y su hijo se alternan para contar una anécdota: una vez, los ladrones se metieron a la librería y lograron llevarse una caja fuerte pesadísima.

“Eso entre cuatro personas no era capaz uno de cargarlo”, dice Ricardo. De igual manera, lograron llevarse la caja con la plata. “¡Pero, oiga bien, no se llevaron ningún libro!”, dice Fernando, todavía incrédulo.

La librería ya no tiene letrero. En el sótano, que se va vaciando cada día más, no hay un Aleph por descubrir, como en aquel cuento de Borges. Con el inevitable destino fatal por delante, la estirpe de los Navarro espera que la librería América tenga una segunda oportunidad sobre la tierra.

MIGUEL OSORIO MONYOYA
Para EL TIEMPO
@MiguelOsorioMon
Medellín

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Empodera tu conocimiento

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.