‘Autónoma, creativa y sensacional’, así es la crónica latinoamericana

‘Autónoma, creativa y sensacional’, así es la crónica latinoamericana

‘Narradores del caos’ completa la antología dedicada al género de la crónica de Carlos Mario Correa.

Carlos Mario Correa Soto

El libro tuvo su lanzamiento a principios del mes de diciembre. Hoy se consigue en la editorial de la Universidad Eafit.

Foto:

Jaiver Nieto/EL TIEMPO

23 de diciembre 2017 , 08:00 a.m.

Arriesgado y apasionado por el oficio de relatar historias y enseñar sobre literatura y periodismo, Carlos Mario Correa Soto realizó el lanzamiento de su nuevo libro, Narradores del caos, un texto que describe los retos de los denominados ‘Nuevos cronistas de Indias’.

Durante cinco años, el coordinador del área de Periodismo de la universidad Eafit, revisó 16 textos de antologías de crónica latinoamericana y llegó a conclusiones de fondo sobre el género en cuestión.

Temáticas que aborden historias sobre los territorios abandonados por el Estado (en especial sobre el campo colombiano) y que documenten el drama vivido por las víctimas del conflicto armado son el desafío de quienes comienzan en el arte de narrar “un cuento que es verdad”, como calificaba Gabriel García Márquez a esta clase de escritos

El género de la crónica para el periodismo ¿por qué es tan importante?

Carlos Mario Soto: la crónica, más que un género, es una narrativa que se remoza, se rejuvenece. Siempre que un autor curioso, talentoso y creativo esté dispuesto a trabajarla.

Entonces en el periodismo, como expresión más que como información, la crónica siempre es una alternativa a la información pero también es un complemento informativo. Visualiza los temas y los seres humanos de una manera más notable, más sensible y obviamente más estética y creativa. La crónica es memoria y va más allá del periodismo que se pierde con el paso de las horas.

‘Narradores del caos’. ¿Qué contiene y por qué considera que es importante para las nuevas generaciones?

C. M. S: se divide en tres partes. La primera se llama ‘Una crónica de la crónica’ y es un recorrido por los temas más recurrentes desde el 2000 al 2017. Hago un inventario de 12 de ellos con sus matices (...) Las formas de apropiación o de acercamiento a la realidad y a la documentación y al testimonio que tienen los cronistas, es decir, los estilos de reportaje o de reportería.

Todos ellos son militantes del periodismo de inmersión: seguimiento de personas, infiltrado, ‘Gonzo’ (que es mucho más extremo). Hay mucho diario de campo en la crónica latinoamericana, es decir que la vivencia del periodista en el proceso de reportería también se cuenta como parte de la crónica.

Yo digo que la crónica latinoamericana contemporánea es el género periodístico más autónomo del continente. Está menos influenciado de las entrevistas, las noticias y la opinión.

En este libro concluyo que no hay una diferencia entre reportaje y crónica como se sigue dando en nuestras redacciones. Hay una estética narrativa que se llama la crónica y el reportaje es el contenido de la crónica, es decir, la información y las vivencias del reportero.

Ya en la segunda parte, aparecen 12 entrevistas a cronistas latinoamericanos, notables en su estilo, reconocidos algunos (como Juan Villoro) y no tantno (como Mónica Baró).

La última es un catálogo de ‘Nuevos cronistas de Indias’ y un directorio de sitios web de la crónica en Internet. Me parece importante para estudiantes de comunicación y ciencias humanas.

Yo digo que la crónica latinoamericana contemporánea es el género periodístico más autónomo del continente.

Respecto a las temáticas, ¿cuáles considera se deberían narrar por medio de este género periodístico?, ¿cuáles no?

C. M. S: este libro habla de, por lo menos, 12 temas recurrentes de la crónica latinoamericana en el que justamente el caos es el principal: las violencias, las extravagancias, lo extraordinario, la supervivencia, la pobreza en todas sus manifestaciones, los deportes extremos, el fútbol y el boxeo. 

Pero la crónica latinoamericana ha abusado mucho de estos temas. Ha insistido mucho en el drama de los pobres y el desasosiego latinoamericano. Debería narrarse más sobre el éxito humano, el emprendimiento, el mundo científico. Debería narrarse más el drama de las víctimas que reclaman tierras, derechos y que están desamparadas.

Hace falta crónica ecológica, de salud, y un tema que está pendiente en la crónica colombiana y es el acercamiento a los poderosos y los corruptos. Se les ha dejado a un lado y ellos mismos han hecho sus propias crónicas, de manera sesgada. Falta que los cronistas hagan eso. Más relatos de ese tipo, sobre el poder. Deberían surgir no solo nuevos temas sino enfoques nuevos y superar los clichés.

En la época de la inmediatez y el Internet, ¿cómo hacerle un espacio a la crónica?

C. M. S: la latinoamericana es muy textual, con características de forma y contenido. Sin embargo, ha encontrado un espacio importante en Internet para publicarse.
Este libro, en la tercera parte, trae un catálogo de revistas y sitios en Internet (y son más de 100) que constantemente están renovándose.

La crónica mantiene un estatuto textual, cercano al cuento, con estructura parecida a géneros literarios. La crónica textual necesita el complemento de lo visual: fotografía, video, sonoro (como podcast) y la interactividad para mantenerse vigente. Los autores tienen el reto de experimentar en estas plataformas.


MARÍA CAMILA SALAZAR RUIZ
Para EL TIEMPO
camsal@eltiempo.com
​@Camsal20
MEDELLÍN 

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.