Así es el tráfico de los medicamentos psiquiátricos

Así es el tráfico de los medicamentos psiquiátricos

Piden revisar el sistema de salud y el fraude con las fórmulas médicas en Medellín.

Mercado ilegal de medicamentos

Los clientes del mercado ilegal de medicamentos no solo son redes criminales, también lo son drogadictos o pacientes siquiátricos.

Foto:

Diego Caucayo / Archivo EL TIEMPO

Por: Jacobo Betancur Peláez
17 de febrero 2019 , 09:55 a.m.

Ramazan Gencay concertó una cita con una bella mujer por internet y, el 27 de diciembre pasado, veinte días después, su cadáver fue hallado en una quebrada al occidente de Medellín. Después de un par de bebidas, la mujer que lo acompañaba envenenó su vaso con una alta dosis de Lorazepam, un potente medicamento usado únicamente por siquiatras para casos muy específicos.

La dosis fue muy alta, y el cuerpo del profesor turcocanadiense no resistió. Al ser extranjero, todas las autoridades policiales encendieron las alarmas por su asesinato.

Luego de muchas pesquisas se estableció que su muerte fue causada por una red criminal especializada en robar a sus víctimas usando medicamentos siquiátricos, y fueron detenidas tres personas, un hombre y dos mujeres, el 31 de enero pasado.

No obstante, esta no es la primera vez que ocurre algo parecido. Según coinciden varias autoridades y expertos, el suceso es una muestra del mercado negro de sustancias controladas que cada vez cobra más fuerza en Medellín.

“En 2017 incautamos, en promedio, 70.000 pastillas de medicamentos siquiátricos, y en 2018 fueron 150.000. En promedio, recibimos 2 denuncias cada mes por esta modalidad de hurto, aunque hay un gran subregistro. Estamos en alerta máxima”, señala Raúl González Flechas, director de Fiscalías de Medellín.

Para muchos, este tipo de casos ponen varias preguntas sobre la mesa: ¿por qué un medicamento tan estrictamente regulado terminó en manos de una red criminal? ¿Qué métodos usan los traficantes para desangrar el sistema? ¿Por qué no funcionan los controles?

En 2017 incautamos, en promedio, 70.000 pastillas de medicamentos siquiátricos, y en 2018 fueron 150.000

Varios expertos en siquiatría precisan que el mercado ilegal de medicamentos regulados no sólo es usado por redes criminales. Las fallas del sistema de salud y el auge del consumo de drogas están íntimamente relacionadas con el asunto.

Para el siquiatra especialista en adicciones Ramón Acevedo, también concejal de Medellín, uno de los grandes agujeros por donde fluye la mercancía hacia ese mercado ilegal es producto de un defectuoso sistema de salud. Según explica, al interior de los consultorios se habla de una escena que ocurre con frecuencia.

Un paciente cualquiera llega a la farmacia y extiende al vendedor la fórmula que acaba de recibir de su médico. La receta: tres cajas de Lorazepam con la cantidad exacta para tomarse tres tabletas al día por un mes.

El vendedor mira el recetario azul y frunce el ceño. Le dice al paciente que solo tiene una y si quiere puede darle las demás en los próximos días o le devuelve su dinero. Para no ir otro lugar, el paciente acepta el trato. Antes de salir, deja en la farmacia el original de su fórmula médica y se queda con la copia, tal como la ley lo exige.

Según coinciden varias autoridades y expertos, el suceso es una muestra del mercado negro de sustancias controladas que cada vez cobra más fuerza en Medellín

¿Faltan controles?

Al salir el paciente, el vendedor verifica que detrás de los mostradores aún reposan intactas las otras dos cajas que hace segundos evadió vender. De esta forma, como por arte de magia, ha extraído del sistema un medicamento controlado, que después ser vendida en las calles con facilidad.

El origen de la demanda de este mercado negro es muy diverso. La constituyen desde pacientes siquiátricos con problemas con sus fórmulas, hasta redes criminales. Sin embargo, el mercado de drogas como la cocaína y otras sustancias estimulantes está estrechamente ligado.

Según datos del Observatorio de Drogas de Colombia, Medellín lidera en el país las cifras de consumo de drogas, sobre todo marihuana y sustancias inyectables. En estas últimas, la ponderación poblacional ascendía a 3.548 personas en 2017.

“Muchos de los muchachos que consumen, primero inician con la marihuana y después prueban el bazuco, la cocaína, tusi (cocaína rosada) y después la rueda. Hay una relación alta en las personas que inician el consumo de marihuana y van escalando hacia otras sustancias. Las ruedas permiten que tengan experiencias muy similares a los estados de embriaguez”, explica el concejal Acevedo.

Muchos de los muchachos que consumen, primero inician con la marihuana y después prueban el bazuco, la cocaína, tusi (cocaína rosada) y después la rueda

Las ruedas hacen parte de un conjunto de medicamentos denominados benzodiacepinas, un grupo de sustancias sintetizadas a mediados del siglo XX, cuyo efecto principal es deprimir el sistema nervioso central.

“En la medicina, las benzodiacepinas se usan principalmente como ansiolíticos y relajantes musculares. En la anestesia son muy utilizados como inductores anestésicos, por su gran potencial hipnótico y sedativo”, explica el siquiatra Jeffrey González, especialista en adicciones miembro de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

“Estas sustancias actúan en el receptor GABA (ubicado en el cerebro) , el mismo que estimula el alcohol y genera unos fenómenos que llamamos de tolerancia. Es decir, para sentir un mismo efecto se requiere cada vez más el consumo de esa sustancia. Además, también genera el fenómeno de craving, que es la ansiedad por consumirla todo el tiempo”, agrega el siquiatra González.

Según el experto, es este efecto sedativo y relajante el que aprovechan los consumidores de drogas para compensar el ‘embale’ de la cocaína, es decir, la aceleración y tensión descontroladas que aparece después del consumo y les impide dormir. En el caso de las redes criminales, aparte de ese efecto sedativo, las benzodiacepinas son apetecidas porque afectan la memoria a corto plazo, lo que impide a la víctima acordarse del robo.

A pesar de los estrictos controles de Secretaría Seccional de Salud de Antioquia, entidad encargada de regular la comercialización de estos medicamentos, estos pueden ser conseguidos por cualquiera. Desde algunas droguerías, hasta en las calles del centro de la ciudad.

“Hacer trampas en el sistema no es imposible. Nuestra auditoría consiste en hacer una verificación juiciosa y documentada sobre el recetario, pero nunca podría llegar al nivel de preguntarle al ciudadano si le entregaron los medicamentos completos. Los volúmenes de productos no permiten hacer eso”, explica Alberto Aristizábal, director de factores de riesgo de la Secretaría Seccional de Salud de Antioquia.

Según precisa el funcionario, el número de sanciones a establecimientos que venden medicamentos de control viene en aumento desde 2016. De las más de 4.400 farmacias en todo Antioquia, sólo 157 están autorizadas para manejar esas sustancias y el año pasado la secretaría impuso 15 sanciones.

No obstante, el funcionario explica que los ojos de la Seccional de Salud solo se posan en la cadena de comercialización, cuando la sustancia sale de allí, ya es responsabilidad de la Fiscalía y la Policía.

“Cuando tenemos indicios de ese tipo de prácticas, nuestra obligación es notificarles a otras autoridades”, señala Aristizábal.

“Lo que hemos detectado nosotros desde la Fiscalía es que hay una importación grande de este tipo de medicamentos a través de farmacias que quedan en ciudades fronterizas o en puertos”, afirma Gónzález, director de Fiscalías de Medellín, para quien deben endurecerse los controles en las zonas fronterizas, sobretodo de Ecuador y Venezuela.

Hace poco, encontraron farmacias en Cúcuta, Cartagena e Ipiales adquiriendo grandes cantidades de estos medicamentos que se distribuyen en el mercado negro al interior del país, precisa González.

Lo que hemos detectado nosotros desde la Fiscalía es que hay una importación grande de este tipo de medicamentos a través de farmacias que quedan en ciudades fronterizas o en puertos

Buscar soluciones a este fenómeno no es tarea fácil, primero porque el perfil de clientes de ese mercado no sólo se reduce a drogadictos y redes criminales, sino también pacientes defraudados por el sistema de salud.

En este sentido, el vocero de la Seccional de Salud, Aristizábal, explica que la entidad sólo cuenta con 20 profesionales para tareas de control, quienes ya trabajan a su máxima capacidad, haciendo más de 2.000 visitas al año. Además preguntar a cada paciente si los despachos son correctos sería administrativamente imposible, por lo que sólo pueden trabajar con quienes eleven quejas formales.

“Debemos apuntar a que haya un esquema de intervención no segmentada. Es decir, que entre el Invima, los entes territoriales, Fiscalía y Policía ataquemos conjuntamente esta problemática. Debe mejorarse el nivel de coordinación y empoderar al ciudadano para que denuncie”, propone Aristizábal.

No obstante, para expertos como el concejal y siquiatra Ramón Acevedo, el auge de este mercado va más allá de las acciones policiales, ya que está muy relacionado con las fallas del sistema de salud.

“Yo pienso que la Seccional de Salud debería tener un control mucho más estricto a las farmacias en donde de manera permanente, sobre todo en las EPS, les despachan menos medicamentos a los pacientes y después los facturan. Ahora que estamos buscando por donde se desangra al sistema de salud, esa es una manera”, denuncia el concejal.

JACOBO BETANCUR PELÁEZ
Para EL TIEMPO
Medellín
En Twitter: @JacoboBetancur

Descarga la app El Tiempo. Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias. Conócela acá

Empodera tu conocimiento

Logo Boletin

Estás a un clic de recibir a diario la mejor información en tu correo. ¡Inscríbete!

*Inscripción exitosa.

*Este no es un correo electrónico válido.

*Debe aceptar los Términos y condiciones.

Logo Boletines

¡Felicidades! Tu inscripción ha sido exitosa.

Ya puedes ver los últimos contenidos de EL TIEMPO en tu bandeja de entrada

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.