Venezolanos en Cali, un drama que encuentra solución en 'el rebusque'

Venezolanos en Cali, un drama que encuentra solución en 'el rebusque'

Muchos viven gracias a las ventas informales. Gobernación activó plan de atención a migrantes.

En Cali investigan qué generó el accidente, si exceso de velocidad o imprudencia.

Cali por ser una de las ciudades más grandes del suroccidente, es paso obligado para los inmigrantes que cruzan el país buscando llegar a Ecuador, Perú o Chile.

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EL TIEMPO

12 de febrero 2018 , 03:17 p.m.

En el Boulevard del Río Cali, sitio que congrega en las tardes a cientos de caleños que buscan disfrutar la brisa de los Farallones, no es ajeno escuchar voces que con acento particular que dicen: “empanadas y arepas venezolanas, compre, ricas las delicias venezolanas”.

Son los cientos de inmigrantes del vecino país que llegaron a Colombia buscando nuevas oportunidades huyendo de la crisis social que afronta actualmente venezuela.

“Nos tocó salir porque ‘hay que echarle bola’ (salir adelante). En mi país ya no se soporta la dificultad, comprar un cartón de huevos puede costar lo que nos ganamos en un salario mínimo y no es justo. Cali nos ha abierto los brazos como la estatua de Cristo Rey”, cuenda Alejandra Graffe, de 30 años mientras sostiene su nevera de icopor.

Nos tocó salir porque ‘hay que echarle bola’ (salir adelante). En mi país ya no se soporta la dificultad

Y es que en casi todos los sitios turísticos de Cali, algunas personas de la comunidad venezolana salen a trabajar en ‘el rebusque’, único método que tienen para enviar dinero a sus familiares que se quedaron.

En Cali, además de su ‘empuje’, la mayoría de venezolanos son reconocidos por llevar la bandera de su país en una gorra, sudadera, o en la camisa de su Selección Nacional. Muchos afirman que a pesar de estar explorando nuevos “modelos de vida”, nunca olvidan de donde vinieron.

Es el caso de Augusto Subero, quien paga 15.000 pesos para dormir en una pieza del centro de la ciudad con su esposa Mónica.

“Nos han recibido bien lo único que falta es que nos den una visa de trabajo para establecernos legalmente en este país, pues nos dicen que vale más de 1’500.000 pesos, una cifra muy alta”, dice.

Sin embargo algunos han optado por los caminos de la delincuencia. Según La Fiscalía entre el primero de enero de 2017 y el cinco de febrero de 2018, han sido capturados en flagrancia 1869 venezolanos de los cuales 19 fueron en Cali. Siete por hurto, dos por delitos sexuales, uno por fabricación, tráfico y porte de armas, uno por homicidio y uno más por otros delitos.

Otro drama de resiliencia es el de Jorge Escobar, un joven de 20 años que no pudo terminar su carrera de periodismo en el estado de Valencia, centro - norte de Venezuela, donde por sus labores de investigación fue blanco de persecuciones.

“Trabajaba en el área investigativa de La Agencia Carabobeña de Noticias, donde nos censuraban por decir palabras como ‘saqueo’ o hablar mal contra el Gobierno. Una vez en un reportaje nos amenazaron y hostigaron nuestra labor”, cuenta Escobar.
Hijo de padres colombianos nacidos en Florida, Valle, que habían salido al vecino país en la década de los 80, recordó cómo fueron los momentos en cada cubrimiento.

En Cali hay muchas oportunidades. Aquí he encontrado amigos que nunca pude ver en Venezuela haciendo tránsito para emigrar hacia el sur del continente

“Entre periodistas nos tratábamos de cuidar de la Guardia Nacional Bolivariana (Gnb) pues ellos no respetaban a nadie y disparaban con balas de plomo. Usábamos un trapo rojo y uno verde para comunicarnos. El rojo significaba peligro y no nos podíamos mover, mientras que el verde era una buena señal para correr. A pesar de que tenía sueldo como periodista eso solo me alcanzaba para el bus y algo de comer”, cuenta.

Su padre, murió víctima de un cáncer durante el periodo que gobernaba Hugo Chávez, y en la época de Nicolás Maduro tuvieron que vender el carro y la casa para regresar con su mamá y su hermanita al municipio de Florida.

“En Cali hay muchas oportunidades. Aquí he encontrado amigos que nunca pude ver en Venezuela haciendo tránsito para emigrar hacia el sur del continente”, relata Jorge.

Cali por ser una de las ciudades más grandes del suroccidente, es paso obligado para los inmigrantes que cruzan el país buscando llegar a Ecuador, Perú o Chile.

Son notorias las familias venezonalanas que se agolpan en la Terminal de Transportes de la capital del Valle buscando conseguir un pasaje que los lleve directamente a su destino o simplemente refugiándose de la noche en la calle.
Sin embargo, cuando las protestas se han hecho sobre la vía Panamericana, la única que comunica con el sur del país, los venezolanos quedan varados y se agolpan con sus maletas y colchonetas en el piso de la terminal.

“De Valencia, centro de Venezuela, a San Cristobal son 12 horas por tierra, luego de ahí al Táchira son tres horas o más dependiendo si no hay derrumbes. Luego se llega a un lugar conocido como ‘Alcabala de Peracal’, donde la Gnb te revisa cada maleta y se puede quedar con lo que les guste, de ahí al puente internacional Simón Bolívar hay sólo 15 minutos que se convierten en tres horas por las enormes filas”, relata Jorge.

El joven añadió que tan solo pisar tierra colombiana le dio alivio.

“La Gnb ni un buenas tardes nos dijo, pero cuando llegamos aquí y nos sellaron el pasaporte nos dijeron: “Bienvenidos a Colombia, disfrute su estadía” y uno se siente con mucha paz”, relata.

Según cuenta, de Cúcuta a Cali son 25 horas en bus, haciendo una parada en Bogotá. Quienes desean seguir hacia el interior del continente se pueden echar cinco días más hasta Chile y tres días hasta Perú.

En la red social Facebook las personas del vecino país han creado el grupo ‘Venezolanos en Cali, Colombia’ donde hay 23.271 miembros.

Por su parte el Gobierno del Valle del Cauca mantiene activado un plan de atención para venezolanos y colombianos con familia venezolana que han llegado a Cali y al resto del departamento, en medio de la crisis de ese país y de acuerdo con lo establecido por el Gobierno nacional a través de la Cancillería y Migración Colombia.

Según la secretaria de Seguridad departamental, Noralba García, se realizó una reunión del Consejo Departamental del Migrante para trabajar en la identificación y registro de los colombianos retornados y venezolanos provenientes del país vecino que han llegado recientemente al departamento.

El plan activado por el Gobierno Departamental ha permitido realizar jornadas de orientación laboral y documentación para estos ciudadanos retornados quienes en su mayoría son vallecaucanos, pero su familia ha nacido en Venezuela.

MARIO BAOS
CORRESPONSAL EL TIEMPO
CALI 

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