Carros incinerados con cadáveres, práctica siniestra en el Cauca

Carros incinerados con cadáveres, práctica siniestra en el Cauca

Autoridades indígenas temen que sea un mensaje de grupos armados al servicio de narcotráfico. 

Este es el carro hallado cerca de Caloto.

Este es el carro hallado cerca de Caloto, municipio del norte del Cauca.

Foto:

Archivo particular

Por: Cali y Popayán
23 de diciembre 2019 , 07:35 a.m.

Mientras las autoridades buscaban identificar el cuerpo de la persona que fue hallada en un carro completamente incinerado en el norte del Cauca, la Secretaría de Gobierno del departamento señaló que la disidencia de Farc ‘Dagoberto Ramos’ estaría detrás del asesinato de dos técnicos que desaparecieron el 7 de diciembre pasado, en el nororiente de esta misma región y que fueron encontrados en una fosa común.

Ni siquiera se había determinado si el cadáver en el vehículo al que desconocidos le prendieron fuego cerca de Caloto era el de un hombre o el de una mujer.

El líder indígena Eduin Mauricio Capaz, coordinador del área de Derechos Humanos en la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), explicó que el hallazgo ocurrió alrededor de las 9 de la mañana de este domingo, en la vereda El Nilo.


El macabro hecho recordó lo ocurrido a la líder indígena Crstina Bautista y a cuatro guardias nativos en octubre pasado, a cinco minutos del resguardo Tacueyó, en Toribío, en el también norte caucano. Luego de ser asesinados, el carro fue incinerado por desconocidos. El vehículo donde se trasladaba la líder Bautista seguía incinerado y a pocos metros de la carretera, cerca de Tacueyó. 

El carro quedó completamente destruido.

El carro quedó completamente destruido.

Foto:

Archivo particular

Así mismo, el primero de septiembre de este año, Karina García, excandidata a la Alcaldía de Suárez, en Cauca, y cinco personas más que la acompañaban fueron asesinadas. Además, hombres armados que perpetraron el crimen calcinaron los cuerpos de la política y de cuatro personas. Por ello, ante estos casos de vehículos incinerados, las autoridades indígenas de la Acin, además del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) se preguntan si estos homicidios y quemar los carros sería una práctica criminal relacionada con grupos al servicio del narcotráfico en el norte del Cauca.  

Autoridades como la Policía y la Fiscalía también investigan grupos al margen de la ley que trafican no solo droga, sino armamentos.

"Todo indicaría que es un mensaje de los violentos para que se genere más miedo y zozobra entre la población", señalaron algunos indígenas. 

Entre tanto, en la Secretaría de Gobierno departamental indicaron que la disidencia ‘Dagoberto Ramos’ tiene presencia en la zona de Páez-Belalcázar, donde fueron vistos por última vez los técnicos Óscar Eduardo Fajardo Muelas y Daniel Quiñónez Orobio. Desaparecieron en el Día de las Velitas, cuando acudieron a esa localidad para desarrollar el proyecto ‘Acceso universal sostenible’, de zonas digitales, impulsado por el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).

Fajardo era natural de Morales, en Cauca. Era el encargado de mostrar informes a los responsables de la interventoría de estos trabajos. Tenía a su cargo la ampliación de las redes en el corregimiento Ríochiquito, zona rural de Páez-Belalcázar. En el caso de Quiñónez era ingeniero industrial y oriundo de Cali. Ambos técnicos trabajaban para la empresa Inred SAS.

Los cuerpos fueron trasladados a la sede del Instituto Nacional de Medicina Legal de Neiva, en Huila, donde la necropsia permitió la identificación de los ciudadanos.

Según información aportada por sus allegados, estos técnicos se movilizaban en motocicleta por la vía que comunica la vereda El Carmen con Riochiquito, en Páez. Sus cuerpos fueron descubiertos el sábado por la comunidad en la vereda El Naranjal, que también pertenece a Páez.

“Daniel nos indicó que viajaba al Cauca. No sabemos cómo era su agenda de trabajo. Al parecer, luego iba a Inzá y a Páez-Belálcazar”, dijeron allegados de este caleño.

Días antes del descubierto de la fosa común, las autoridades identificaron los cadáveres de dos comerciantes de Huila, en las riberas del río Páez.

Se trata de Juan Carlos Murcia y Álvaro Lozada Murcia, quienes se dedicaban a la venta de estanterías para la decoración de cocinas. Estos cuerpos estaban cerca del resguardo Tálaga.

En el momento de la verificación de los cadáveres se conoció que las víctimas recibieron impactos de arma de fuego.

El pasado lunes, habitantes del resguardo Tóez reportaron el hallazgo de otro cadáver adentro de un vehículo en una de las vías hacia este caserío. La víctima fue identificada como José Juan Carlos Burbano. Tenía 34 años y residía en el resguardo Cohetando.

El viernes, autoridades indígenas realizaron un consejo de seguridad en el resguardo Avirama, debido a la presencia de hombres armados en esta zona.

“Se hace un llamado a los organismos defensores de los derechos humanos y comunidad internacional estar más atentos a estos sucesos. Además se hace una aclaración de que el tema de implementación de más Fuerza Pública no ha dado garantía de protección. Contrario se ha incrementado la ola de violencia”, recalcaron indígenas de Avirama.

CALI Y POPAYÁN

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