Secciones
Síguenos en:
'Resistir en barricada es amargo: no sabes si vas a volver a casa'
Balas quedan de disparos. Desde el jueves, la población habla de una camioneta.

Balas quedan de disparos. Desde el jueves, la población habla de una camioneta.

Foto:

Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO

'Resistir en barricada es amargo: no sabes si vas a volver a casa'

Daniel García es de primera línea en protestas en la Loma de la Cruz y el puente de los Mil Días.

"No quiero dejar sin oportunidades a mi hijo y verlo a la cara cuando me diga que su sueño es irse del país porque aquí no pudo desarrollarse como profesional", asegura Daniel García. 

Desde el 28 de abril, en distintos extremos de Cali, como en otros sitios del país, salieron a la calle y lograron el retiro del proyecto de reforma tributaria y la salida de un ministro. 

En Puerto Resistencia (antes Puerto Rellena), Paso del Comercio (vía a Palmira), Sameco (a Yumbo), Juanchito (a Candelaria), carrera 100 calle Quinta (a Jamundí), Portada al Mar, Siloé y puente de los Mil Días están las mayores barricadas y tropeles.

Las autoridades hablan de civiles armados. Manifestantes responden que usan escudos y piedras.

(Lea también: Cali: sustos y detonaciones ante Esmad en vía al mar y Siloé).

Confrontaciones

"Cuando estamos en el punto de resistencia, hay una tensión en el ambiente muy grande. Todos estamos alerta esperando para ver por dónde van a salir al ataque. Resistir en barricada a veces es amargo, uno no se sabe si se va a volver a casa", comenta Daniel García, de 36 años, quien no niega el miedo de recibir un impacto y perder la vida como les sucedió al estudiante Yeison Angulo, el primero de mayo, y al artista Nicolás Guerrero, el 2 de mayo, en Paso del Comercio; a los futbolistas Kevin Agudelo y Harold Rodríguez y a José Emilson Ambuila, en Siloé, el 3 de mayo.

(Lea además: Hampa tiene montados retenes en vías de Cali, Valle y en el Cauca)

Cuando estamos en el punto de resistencia, hay una tensión en el ambiente muy grande. Todos estamos alerta esperando para ver por dónde van a salir al ataque

Sus mejores escudos no son armaduras forjadas con antelación. Por el contrario: se protegen con las señales viales y algunas láminas, esperando que estas detengan los posibles impactos que se avecinen. 

Según la ONG Temblores, desde el inicio de las protestas han muerto 40 personas en acciones de la Fuerza Pública en Colombia. Solo en Cali se reportan más de 500 lesionados, entre ellos 177 policías.

Las jornadas diurnas son agitadas porque la Policía tiene la orden de despejar las vías. Los manifestantes se van y vienen cuando hay uso de gases lacrimógenos. 

Asegura que su motivación para estar en 'primera línea', como se conoce a quienes están en ese lugar de choque, es su hijo, de 4 años, porque quiere que crezca en un país con más oportunidades e igualdad. 

(Lea también: Bomberos, entre tropiezos y hasta acusaciones de llevar armas). 

Las manos de mi madre

Los vecinos del sector acompañan con algo de comida, bebidas y hasta insumos médicos o remedios caseros por alguna herida. Pero las que no fallan son muchas madres que llegan con el miedo de no ver a sus hijos e hijas vivos.

De pronto, suena Mercedes Sosa con las Manos de mi madre, así:  "Las manos que trajeron la lámpara a mi cuarto / Tapándome la espalda en el invierno cruel /
Que cuando estuve triste mis lágrimas secaron / Que cuando estuve enfermo acariciaronme".

Natalia Orozco, periodista, realizadora de cine y fundadora de Cine para Sanar, escribe: "Me dijeron que fuera con casco y chaleco antibalas aquí a los puntos de resistencia, donde lo que vi fue madres llorando hijos asesinados y jóvenes que descubren dignidad en la lucha por sus derechos. Adelante muchach@s! Pacífica y sostenidamente!".

Según el relato de García, los uniformados son quienes detonan el conflicto. Los manifestantes no ceden ni se van "porque sería abandonar todo un día de estar parados entre sol y agua apoyando el paro". 

(Puede interesarle: Muere por covid 'Zarco de Galilea' de la radio y televisión en Cali).

Cuando el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) y el Grupo de Operaciones Especiales (Goes) sueltan el primer gas lacrimógeno, los manifestantes se van formando. Los médicos se alistan y los vecinos se retiran.

Una misión es devolver, por medio de una patada, el pequeño cilindro de gas.

Cuando los ojos empiezan a picar, la garganta y fosas nasales arden, retroceden un poco. En su mochila no podría faltar agua con bicarbonato o leche. De todos modos, no es sencillo escapar a la tos, el ahogo y una posible ceguera temporal por ese elemento que impacta las membranas mucosas de los ojos, la nariz, la boca y los pulmones.

En algunos puntos de concentración, las autoridades nos han disparado con armas de fuego

"El Esmad se enfoca en la multitud y las personas que estamos en las concentraciones. En varios puntos han estado disparando con armas de fuego y la noche es donde han aprovechado para infiltrarse", sostiene Daniel García. 

Los líderes del paro reconocen que no ha sido sencillo controlar que algunas personas monten 'peajes' en no pocas calles o que se dediquen al robo en medio de la confusión que ha golpeado al centro y a distintas avenidas de Cali. 

(Lea también: El MIO reanudó su marcha desde el norte hasta el centro de Cali). 

"Llegamos al punto donde ellos se ubican y los rodeamos, por medio de nuestra presencia y voz hacemos que devuelvan lo que han robado", dice. 

Cuando las confrontaciones terminan, el grupo de manifestantes vuelve a reunirse y elevan una oración en nombre de los heridos y quienes han fallecido. Luego, García regresa a su casa y agradece estar abrazando a su hijo. 

Pero no pocos manifestantes han decidido, por ahora, no regresar a sus viviendas por temor a llevarles el riesgo de un seguimiento oficial a sus familias. En video, una joven asegura que llegaron policías a preguntar e intimidar a su gente porque ella ha buscado ayuda alimenticia y logística para los manifestantes.

Puntos de cese

Alfredo Mondragón, a la derecha, contó detalles de su detención por unas horas en el paro.

Foto:

Redes sociales

Alfredo Mondragón, del Sena y activista social, uno de los líderes de las protestas, comenta que buscan lograr que el Gobierno Nacional escuche sus peticiones. "Estuve detenido. Me pisaron la cabeza, me golpearon. Se sigue a pesar de esa violencia gubernamental".  

(Puede interesarle: Oraciones por la estudiante de filosofía y escritora indígena). 

Con respecto a los señalamientos de los manifestantes, García asegura que ellos no son vándalos y que están integrados por personas trabajadores, personal de salud, emprendedores, obreros y la "gente de a pie". 

Concluye que quieren ser escuchados y poder tener una vida digna en Colombia. "No más sangre, no más gente desaparecida, no más abuso de la Fuerza Armada. Esperamos que nuestros hijos puedan vivir un mejor país por el que luchamos". 

CALI

Lea más noticias de Colombia

(Lea también: Comisiones de paz del Congreso llaman a la tranquilidad en Cali).

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.