Ingeniera colombiana lucha por empleo en una Francia bajo pandemia

Ingeniera colombiana lucha por empleo en una Francia bajo pandemia

Testimonios de quienes afrontan pandemia en Europa y en EE. UU. Allí, respiro por primeras vacunas.

De nuevo, los controles volvieron a ser estrictos en Europa.

De nuevo, los controles volvieron a ser estrictos en Europa.

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EFE

Por: Redacción Suroccidente EL TIEMPO
Cali
30 de enero 2021 , 10:17 a. m.

Todo el planeta va en un segundo round de la pelea contra el coronavirus.
Ha sido una batalla que, además, de confinamiento, millones de enfemos y muertes, ha motivado la unión de países y en Colombia, de esfuerzos para contrarrestar los contagios que siguen aumentando en un paso acelerado.

Hay vallecaucanos, como Javier Vallejo y Tibisay Estupiñán, que son sobrevivientes, pero lejos de sus familias y en suelos de otros paíse, como Estados Unidos y la República Checa. 

Ambos tuvieron la temida enfermedad, pero la superaron en un casi un año que ha sido crítico, como el mundo no lo había vivido en muchas décadas atrás.

Sin embargo, la pandemia sigue y hay países, como en Italia, donde las medidas se prolongarán hasta el segundo semestre de este año, medidas que allí y en otros rincones del globo terráqueo se tomaron mucho antes que en Cali y en Colombia, como el toque de queda o cuarentenas en zonas rojas. Así lo cuenta la periodista bonaverense Edna Patricia Sánchez. 

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En estos países, hubo medidas en un comienzo de la pandemia, luego vino la reactivación económica, pero el virus siguió avanzando y otras vez, hay negocios cerrados y colegios con clases a distancia.

Pero como lo reconocen Tibisay y la caleña Carolina Trujillo, la vacuna devolvería la esperanza al mundo. De hecho, la comunicadora Trujillo ya se puso la vacuna. En los próximos días le aplicarán segunda dosis. En Colombia se adquirieron 40 millones y la llegada a Cali sería en marzo próximo.  

El caleño que venció tres veces el temido coronavirus.

El caleño que venció tres veces el temido coronavirus.

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Javier Vallejo

El caleño que venció tres veces el temido coronavirus

Javier Vallejo es un sobreviviente. Hace 13 años venció un cáncer y ahora este caleño que reside en West Palm Beach,  Estado de Florida, en Estados Unidos, ha superado la dura prueba del coronavirus.

Pero superó la enfermedad tres veces en un año de pesadilla, como él lo describe. Su historia comenzó en marzo de 2020, cuando su suegro con quien vivía junto a su esposa y la hija de ella en West Palm Beach, resultó positivo de covid-19. Vallejo y su esposa se hicieron la prueba y al dar positivo también se aislaron. En esta cuarentena sufrieron la muerte dfel suegro.

El momento que lo cambió todo, ocurrió ya hace un año. Luis Polancoa, como se llamaba su suegro, viajó en enero del 2020 a la capital del mundo y se regresó en marzo. Un viaje que se pretendía durara más, tuvo que ser interrumpido a causa de la llegada del coronavirus.

“Luis se vino para acá porque sintió que estaba más seguro, pero a los días de haber llegado de su viaje, empezó con una tos. Lo llevamos a la clínica y el 11 de abril, falleció”, explica Javier.

Luis Polanco, oriundo de San Agustín (Huila), aunque continuamente viajaba a Nueva York a visitar a sus hijas, y a Jamundí (Valle), donde tenía su casa, era con su hija y su yerno en West Palm Beach, con quien pasaba la mayor parte del tiempo.

La noticia fue un golpe muy fuerte no solo para Viviana, su hija, sino para Javier, ya que desde hace año y medio convivían todos juntos. Se les anunció el fallecimiento cuando se recuperaban de la enfermedad, ya que también resultaron contagiados. Fue en el aislamiento en su propia casa, donde recibieron la llamada de la clínica, diciéndoles que Luis había muerto.

En esos momentos tan duros, fue la cuñada de Javier, quien los ayudó cuidando a la hija de Viviana y dándoles la comida y la medicación.

“Ella estaba en la sala y nunca tuvimos contacto físico y lo que hacía era dejarnos la comida y las medicinas en la puerta del cuarto”, cuenta Javier.

Los Vallejo, lo que deseaban era que la pesadilla terminara lo más pronto y pasados unos días, se volvieron a practicar un segundo test. Viviana salió negativo, sin embargo, Javier volvió a dar positivo.

Mientras que la mujer ya pudo compartir nuevamente con su hermana e hija, el ‘viacrucis’ para Javier continuaba. Tuvo que aislarse en un cuarto completamente sólo, esperando a recuperarse.

Con el paso de los días, empezó a sentirse mejor. Ya no tenía los síntomas y volvió a practicarse la prueba, sin embargo, para su sorpresa, salió positivo una vez más.

Javier hace 13 años había sobrevivido a un cáncer y habiendo dado tres veces positivo en covid-19, se estaba imaginando lo peor. Temía que esa enfermedad de alguna forma tuviera incidencia con el virus. Fueron días terribles.

El 8 de mayo, el colombiano se realizó la prueba por cuarta vez. Dos días después le fueron entregados los resultados: el examen finalmente dio negativo. Por fin los esposos pudieron abrazarse y consolarse por todo lo que ocurrió en su casa.

Hoy, casi un año después de todo lo que vivieron, Javier y su familia siguen adelante con sus vidas. La pesadilla terminó, pero los malos recuerdos están de todo lo que causó el virus en su hogar.

Carolina Trujillo vive en Estados Unidos hace 25 años. Estudió en la Universidad Autónoma, en Cali.

Carolina Trujillo vive en Estados Unidos hace 25 años. Estudió en la Universidad Autónoma, en Cali.

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Carolina Trujillo

‘Yo me vacuné en EE. UU. y brilla una luz’

“Soy caleña. Mi nombre es Carolina Trujillo y soy directora de Relaciones Comunitarias de Essex Media Group y del periódico La Voz, en Massachusetts (Estados Unidos).

Ya me pusieron la primera de dos dosis de la vacuna. Tuve sentimientos encontrados.

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Estoy feliz porque siento que hay una luz de esperanza al final del túnel. Sin embargo, tengo una condición médica por mi corazón. Entonces, tengo cierta angustia de saber cómo va a reaccionar mi cuerpo.

Mi vida como profesional no varió mucho, cuando la pandemia se inició.

Todos nos fuimos a las casas. Fue un momento bastante agobiante.

Yo manejo un medio hispano y la comunidad latina no tenía mucha información, había un bombardeo de información por todo lado, desde la Casa Blanca, había mensajes que no eran consistentes. Fue bastante angustiante.

Trabajé desde la casa dos semanas. Afortunadamente trabajo en un sitio donde tengo una oficina grande y no comparto con nadie.

Podía estar aislada del resto de la gente, pero ellos siguieron trabajando desde las casas.

Pasamos de reuniones cara a cara a plataformas digitales. Esas plataformas me parecen tan impersonales. Fue un cambio drástico, del calor humano a mirar a las personas por una pantalla.

Pero rápidamente me acostumbré a lo que tenía que adaptarme.

Tengo un hijo de 19 años que decidió inicialmente quedarse en casa un semestre y en la mitad de la pandemia regresó a la universidad.

El 40 por ciento regresó y él hizo parte de ese porcentaje, viviendo en el campus, donde se sometió a todas las restricciones protocolarias para mantener a los estudiantes saludables.

Afortunadamente no hubo ningún incidente en el edificio donde se estaba hospedando. Hubo cuatro incidentes, cuatro casos aislados de jóvenes que estaban hospedados en dormitorios fuera del campus universitario y rápidamente fueron neutralizados y se tomaron las medidas de prevención.

En la parte personal creo que esos fueron los momentos de más angustia. Inicialmente me negué a que mi hijo volviera a la universidad, él quiere ser médico y está estudiando biología en este momento y tenía laboratorios que solo podían tomarse con clases presenciales.

Tenía que regresar y afrontar esa realidad. No lo pudimos ver por más cuatro meses, porque una vez llegó al campus no pudo regresar y lo vimos a finales de noviembre para Acción de Gracias.

En este semestre me dijo que estudiará desde la casa y eso es un peso grandísimo que se me quita de encima.

Yo tenía la esperanza de visitar a toda familia en Colombia. No pude. Cancelé dos veces, tenía pasajes para febrero y cancelé.

Yo tenía la esperanza de visitar a toda familia en Colombia. No pude. Cancelé dos veces, tenía pasajes para febrero y cancelé

Cambié pasajes para agosto y cancelé por segunda vez.

Cancelé también pasajes para Puerto Rico por vacaciones.

Nunca me imaginé que pasando seis meses estuviéramos en esta emergencia mundial.

Ha sido un año de mucha introspección, reflexión, de volver al centro de lo que es importante, me ha ayudado a acercarme más a mi hijo, a mi esposo, a las personas que a diario nos brindan su apoyo". 

La colombiana Edna Patricia Sánchez muestra parte del Vaticano, en Roma. Foto: Edna Patricia Sánchez

La colombiana Edna Patricia Sánchez muestra parte del Vaticano, en Roma.

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Edna Patricia Sánchez

‘En Italia, multas son altas por salir a calle’

“La vida en Italia está cada vez más complicada. Soy Edna Patricia Sánchez, oriunda de Buenaventura y vivo desde hace más de 4 años en Trieste, a orillas del mar Adriático.

Aquí, los casos están aumentando muy rápidamente al igual que los muertos. Por ahora se mantienen abiertos escuelas y colegios, pero en una región cerca de Nápoles, el gobernador dio la orden de cerrar colegios hasta el 30 de octubre. Volvimos a limitaciones, según cada región, pero están pensando dejar los fines de semana como zona roja y prohibir desplazamientos entre regiones.

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Las multas son altas: de 400 a 1.000 euros (más de $ 4 millones), si se está en las calles. Solo se sale a trabajar. Todo está cerrado a excepción de supermercados y farmacias; bares y restaurantes solo por domicilios”. 

Tibisay Estupiñán aspira que a todo mejore con la vacuna y no repetir el virus. Foto: Tibisay

Tibisay Estupiñán aspira a que todo mejore con la vacuna y no repetir el virus.

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Tibisay Estupiñán

‘En Praga hay visita sorpresa a pacientes’

“Mi nombre es Tibisay Estupiñan nací en Buenaventura y por cosas de la vida y el destino terminé viviendo en Praga en los últimos cuatro años.

Como en todos los rincones del mundo, aquí en la República Checa también el covid nos tomó por sorpresa. La primera ola fue ‘surfeada’por el Gobierno y el Ministerio de Salud con total destreza y acierto.

A mí me dio covid durante ese período y la atención fue inmejorable, todo funcionó virtual o por vía telefónica y a través de la red de monitoreo. Llamaban para ver si estaba en casa y podían visitarte por sorpresa, como parte del monitoreo. En estos momentos estamos en una cuarentena semiestricta; establecimientos de primera necesidad están abiertos y desde las 9 p. m. hay toque de queda”. 

Luisa F. Celis, en uno de los paisajes de Lyon, cuyo nombre en español es León de Francia.

Luisa F. Celis, en uno de los paisajes de Lyon, cuyo nombre en español es León de Francia.

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Luisa F. Celis

‘La vida se volvió a paralizar en Francia’

“Mi nombre es Luisa Fernanda Celis. Vivo en Lyon hace más de cinco años. Aquí se pensó que el covid iba a ser algo pasajero. Entre febrero y mayo de 2020 hubo exigencia de uso de máscaras. No se sabía si este sería un parámetro para contener el virus.

Vivo en Lyon hace más de 5 años. Cuando comenzó el covid-19 estaba en la etapa final de mi master y en la etapa inicial de mi práctica de último año de master 2 en ingeniería. Creo que como la mayoría aquí pensó y con el escepticismo francés que el covid iba a ser algo pasajero. Entre febrero y mayo de 2020 hubo exigencia de uso de máscaras ya que el Gobierno Francés no tenía el stock necesario para toda la población (lo que indicaban los noticieros), escudándose en que no sabían si este sería un parámetro importante para contener el virus.

Debido al confinamiento yo paré mi trabajo de estudiante y mi práctica fue anulada. Gracias a que el Gobierno Francés tiene un sistema social muy bueno, las personas que contábamos con contratos de trabajo teníamos el derecho de algo que aquí llama el Chomage Partiel, el gobierno te pagaba entre el 80 y 84 % de tu salario mientras duraba el confinamiento absoluto.

Por lo contrario, mi práctica era un contrato de estudiante, los beneficios de esta fueron anulados y no tuve acceso a la indemnización de práctica y estaba en riesgo mi validación de mi master. Verdaderamente fui afortunada, ya que en Francia muchos estudiantes extranjeros que no trabajan al mismo tiempo que estudian, se vieron en graves dificultades por lo que escuché y observé.

En ese mismo tiempo una gran comunidad colombiana en París realizó recolectas para las personas y familias que dependían de los trabajos en negro o los trabajos como babysitting, aseadores, pintores, electricistas que no poseen contratos fijos, lo que en Colombia podríamos llamar empleo informal, debido a que la Cancillería y el Gobierno de Colombia no ofrecieron ningún tipo de ayuda.

A partir de mayo comencé de nuevo con mi trabajo de estudiante y logré un acuerdo con mi universidad y mi empresa de práctica para terminar mi tesis de maestría sin ninguna remuneración monetaria.

La vida después del confinamiento fue normal, colegios abiertos bares y restaurantes, ya con una exigencia de uso de máscaras obligatorias en las grandes metrópolis, distanciamiento social, lavado de manos, el uso mínimo de servicios públicos, y el trabajo desde casa. Principalmente la ciudad de Lyon organizó muchas vías para la utilización de bicicletas y fue uno de los mejores avances que se vieron después del confinamiento.

Después de las vacaciones de verano llegó el temor de la segunda ola, los franceses permitieron el desplazamiento por toda Francia y la Unión Europea estuvo abierta en circulación normal. Después de comenzar a percibir en septiembre que los casos de covid estaban aumentando, empezaron restricciones tales como el confinamiento con un certificado, el cual nos permitía salir solo para trabajar, ir a las escuelas, hacer compras y hacer deporte durante una hora. O como el que tenemos actualmente “Couvre-feu” que es algo como el toque de queda de 18h -6h. Los bares, restaurantes, cinemas, teatros y estaciones de esquí están cerrados actualmente.

En mi experiencia después del verano, logré terminar mi tesis de maestría y comencé a realizar el cambio de visa estudiante a una en búsqueda de empleo. En Francia tienes la posibilidad de buscar empleo durante un año después de la realización de Master lo que ellos llaman un BAC+5. En este momento continúo en la búsqueda ccomo ingeniera y profesional, sigo con mi trabajo estudiante para vivir. En general, el panorama no es muy alentador para la búsqueda de trabajo pero igual seguimos hasta poder encontrar algo mejor.

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