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Cali

Noche de velitas en el cementerio, tradición que da culto a la vida

Los niños dejan de ver el cementerio como un lugar “miedoso” esa noche.

Los niños dejan de ver el cementerio como un lugar “miedoso” esa noche.

Foto:Luisa Bolaños / ADN

Miles de personas se reunen el 7 de diciembre en Cali para acompañar a sus seres queridos.

Mario Baos
Al entrar al cementerio Metropolitano del Norte, la noche del 7 de diciembre, se pueden escuchar melodías salseras alrededor de las tumbas o hasta alguna canción ‘ranchera’, y es como si la música reuniera a vivos y a difuntos para compartir un momento especial: La tradicional Noche de las Velitas.
No existe el miedo por aquello de entrar a un cementerio cuando el cielo se ha tornado oscuro. Ríos de gente recorren los caminos del Camposanto, como si estuvieran en su propia casa, y los acompaña la nostalgia.
Unos dejan ver sus lágrimas, pero otros enseñan su sonrisa porque les emociona el encuentro con ese ser querido y que puedan estar allí para disfrutarlo en familia.
“Nosotros venimos cada año porque aquí están enterrados mi primo y mi papá. La casa sin ellos está vacía, entonces los visitamos, convertimos esto en nuestro hogar por una noche y prendemos las velitas junto a ellos. Eso nos hace sentir que todavía están con nosotros y les decimos a ellos que no los hemos olvidado”, cuenta el visitante Jhonier Ayala.
Los caleños tienen ideas creativas para embellecer las tumbas y prenden su alumbrado con faroles.

Los caleños tienen ideas creativas para embellecer las tumbas y prenden su alumbrado con faroles.

Foto:Ernesto Guzmán / EFE

Entre las luces los niños se divierten, escriben cartas, hacen dibujos y ponen flores sobre el pasto que cobija a sus seres queridos. Mientras, los adultos cantan, rezan, acomodan los faroles en los que se posan las velas, se sientan alrededor a conversar o a comer, y hasta brindan con ron, aguardiente o vino.
“Cuando vamos a prender las velitas en la tumba de mi abuela traemos un bafle y ponemos las canciones que a ella le gustaban, como las del Grupo Niche, pero hay un momento en el que rezamos, como ella lo hacía, porque este día también es dedicado a la virgencita. Mi abuela nos enseñó eso porque ella rezaba mucho”, recuerda Jair Gómez, otro visitante.
Centenares de personas caminan por las tumbas esa noche

Centenares de personas caminan por las tumbas esa noche

Foto:Luisa Bolaños / ADN

Según Monseñor Juan Carlos Cárdenas, “que los cristianos vengan a encender las velas alrededor de sus seres queridos es, sobretodo, un canto a la vida, no es un culto a la muerte. Es entender que esa luz simboliza la fe y la esperanza; que con la muerte no se acaba la historia de las personas sino que estamos llamados a entrar en la eternidad”.
Ese canto a la vida también lo hacen las familias que tienen sus raíces en los rincones más escondidos del Pacífico colombiano que, aunque también prenden sus velitas, tienen prácticas culturales distintas y con un gran significado emocional y espiritual.
Las personas van al cementerio cada año a orar por sus difuntos

Las personas van al cementerio cada año a orar por sus difuntos

Foto:Santiago Saldarriaga / El Tiempo

Ellos van dejando que las velas se consuman, se toman de las manos para rodear la tumba de su familiar y unen sus voces para cantar los tradicionales y bellos ‘alabaos’.
Para otras familias, la noche se convierte en el momento perfecto para engalanar las tumbas con arreglos florales, que ofrecen los vendedores afuera del cementerio. Al ingresar al Camposanto llevan agua, limpian las lápidas y bañan las flores para que estas queden frescas.
Los vendedores se preparan para las visitas multitudinarias porque “sabemos que se venden bastantes arreglos y hasta nos hacen encargos especiales”, cuentan algunos de ellos.
La Noche de las Velitas transforma al cementerio en una pequeña ciudad habitada por ciudadanos que no se ven, pero sí se sienten, en la que los turistas son los vivos y, en estos últimos días, el mensaje que se comparte en el Camposanto es que “vivamos con actitud de esperanza, creyendo que Cristo ha nacido para nuestra salvación y ese es el sentido de la Navidad: Creer que todo puede superarse, que el mal nunca estará por encima del bien y que el odio nunca estará por encima del perdón”, recalcó Monseñor Cárdenas.
LUISA BOLAÑOS
ADN - Cali
Mario Baos
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