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Herederos de clanes del narcotráfico, detrás de los homicidios en Cali
Plan Fortaleza en Cali

El mes pasado, la Alcaldía de Cali implementó el Plan Fortaleza, una estrategia que busca acabar con la delincuencia en la ciudad.

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Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

Herederos de clanes del narcotráfico, detrás de los homicidios en Cali

La capital del Valle del Cauca encabeza la lista de las ciudades con más asesinatos en el país: 288.

En Cali, una capital con una tasa de 52,8 homicidios por cada 100.000 habitantes, la más alta del país, hay por lo menos ocho oficinas de cobro dedicadas a la práctica del sicariato y el narcotráfico; esto sería, según las autoridades, porque su interés no es el tráfico más allá de las fronteras, sino el mercado local y nacional.

No obstante, algunos de los integrantes de estas organizaciones siguen delinquiendo desde la cárcel, y otros corresponden a las nuevas generaciones de antiguos capos del norte del Valle del Cauca que se asentaron en la capital del departamento para expandir sus redes, vinculando a los menores de edad de las llamadas pandillas con el objetivo de mantener el control territorial en zonas vulnerables al expendio de drogas y al tráfico y porte ilegal de armas.

Solo el año pasado se efectuaron unas 40 asonadas contra la Fuerza Pública en el oriente y en la zona de ladera de la ciudad, sectores por los que transita la mayor parte del microtráfico en la capital del Valle.

Aunque la Policía y la Secretaría de Seguridad y Justicia municipal recalcan que en Cali no son frecuentes fines de semana violentos como el del pasado puente festivo, que arrojó 19 asesinatos, cada vez que ocurren estos hechos o, incluso, por puntuales masacres, las autoridades y la Alcaldía del municipio fijan sus ojos con más ahínco en los tentáculos de las redes de narcotraficantes porque, aseguran ellos, esta es una de las causas principales de la violencia en la ciudad.

Sin embargo, según el Observatorio Social de la Alcaldía, en Cali la gente muere asesinada más por la intolerancia y por las riñas callejeras que por las ‘vendettas’ de narcos. Para la exsecretaria de Seguridad y Justicia de la ciudad María Ximena Román, quien renunció el jueves, la cifra se elevó en el fin de semana, al parecer, por retaliaciones entre organizaciones criminales y reacomodamiento de grupos que buscan el control de tráfico de droga.

Hasta el 17 de marzo de este año, el Observatorio Social contabilizó 288 homicidios en la ciudad. Esto significaría una disminución en los asesinatos del 3,4 por ciento si se tiene en cuenta que en la misma época, en el 2017, se presentaron 298 casos.

No obstante, el alcalde Maurice Armitage señala que, aunque “Cali no ha bajado la guardia”, se reconoce que el narcotráfico es un problema que continúa atacando la ciudad y sería la causa de los crímenes del pasado puente festivo.

Durante los tres días del feriado del 7 de agosto del 2017, también se registró un comportamiento inusual: fueron cometidos 11 asesinatos. Sin embargo, no todos fueron atribuidos a posibles venganzas entre narcos, como se estarían relacionando algunos de los crímenes del puente de San José este año.

Aunque 'Cali no ha bajado la guardia', se reconoce que el narcotráfico es un problema que continúa atacando la ciudad y sería la causa de los crímenes del pasado puente festivo

No obstante, en agosto del 2017, dos crímenes, de los 1.234 registrados en Cali en todo el 2017, correspondieron a dos personas vinculadas a Juan Carlos Vacca, alias Dímax y quien fue integrante de la banda ‘los R15’ y capturado posteriormente en el 2015.

Los crímenes relacionados con el narcotráfico en Cali han sido varios en los últimos años. Una de las últimas masacres que resalta la Policía fue la ocurrida en el 2014 en un predio del sur de la ciudad, donde Julio César Paz Varela, alias J1, junto con otros siete hombres que tenían las manos amarradas, fueron asesinados con tiros de gracia.

Un año atrás, en noviembre del 2013, nueve personas fueron asesinadas y otras siete quedaron heridas luego de un ataque con sicarios ordenado por alias la Jota o Moreno en contra de alias TK.

‘Moreno’ había pasado a liderar la banda ‘los Totos’ en el barrio Doce de Octubre, en el suroriente de la ciudad, y a asumir el poder después de la detención de otros implicados en la masacre del bar de la 44.

Hoy, investigadores de la Sijín de la Policía afirman que las ‘vendettas’ son cada vez menos frecuentes y que las capturas para dar con miembros de oficinas de cobro no han cesado. De hecho, en noviembre del año pasado, Carlos Julio Sierra Varela, alias Avestruz, uno de los jefe de la oficina de cobro ‘el Ave’, en Cali, que tendría nexos con el ‘clan del Golfo’ y una disidencia de las Farc, fue capturado.

La Policía y la Alcaldía resaltan que, además, se cuenta con el Plan Fortaleza, creado hace un mes para combatir la criminalidad con la disposición de los más de 6.000 policías en esta capital y el apoyo del helicóptero Halcón, que patrulla las calles de la ciudad. Así mismo, según la Sijín, hay más de 500 hombres de la Fuerza Pública, contando con la Policía Militar, que cada día llevan a cabo recorridos por las zonas más peligrosas de Cali.

Según informó la Alcaldía, además de reducir la alta cifra de homicidios, este plan también busca fortalecer la seguridad en estaciones del sistema integrado de transporte y adelantar tomas en zonas afectadas por la delincuencia.

A su vez, Armitage reiteró que en la capital del Valle los homicidios de los últimos años vienen en una notable caída. Dice que en solo febrero de este año, cuando empezó el Plan Fortaleza, se logró uno de los más bajos índices de muertes violentas en la ciudad en los últimos 25 años. No obstante, aunque la misma Administración indica que hubo 79 personas asesinadas en febrero, el Observatorio Social, con datos de la Policía, la Fiscalía y Medicina Legal, arroja la cifra de 82.

“La reducción de homicidios es muy importante, y eso no indica que estamos dando donde es”, sostiene el alcalde Ermitage.

Entre tanto, las autoridades verifican si la libertad, la semana pasada, de Wálter Andrés Penagos, alias Capulina, y Carlos José Robayo Escobar, alias Guacamayo, dos señalados capos del narcotráfico en el Valle, tendría relación con los homicidios ocurridos el pasado puente festivo en Cali.

Según informó la Policía, en la región también habría herederos de los negocios ilícitos que manejaban Ómar García Varela, alias Capachivo, y Diego Montoya Sánchez, alias don Diego, quienes están presos en Estados Unidos.

Esos sucesores serían alias Robles, ‘Pipe Montoya’ –señalado como sobrino de ‘don Diego’– y ‘Cartier’. Estos capos ejercerían una disputa territorial en los municipios vallecaucanos de Cartago, Ansermanuevo, Ulloa, Toro y Obando.

El panorama en otras capitales

Medellín

En la capital antioqueña, según el informe del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc), entre el primero de enero y el 15 de marzo se registraron 115 homicidios en la ciudad, cifra que representa un incremento del 7,5 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado, cuando ocurrieron 107 casos. Agrega la Alcaldía de Medellín que el incremento de los homicidios sería debido principalmente a las disputas entre combos delincuenciales por el control territorial y a pugnas en el seno de estas organizaciones.

Del total de los asesinatos ocurridos este año, 46 están asociados a grupos criminales.

Bogotá

Entre enero y febrero de este año, en Bogotá habían asesinado a 169 personas, 16 menos que los casos registrados en el mismo lapso del 2017, cuando hubo 185 homicidios.

Según las autoridades, el año pasado los homicidios en la capital se redujeron en un 12,3 por ciento frente al 2016.

Para la Alcaldía Distrital, esto se debe al trabajo en equipo que se está adelantando en la ciudad entre la Policía Metropolitana, la Fiscalía, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia y la Brigada XIII del Ejército Nacional.

Bucaramanga

Según un informe de la Policía Nacional, entre el primero de enero y el 19 de marzo de este año se han registrado en Bucaramanga y su área metropolitana 35 homicidios, cuatro asesinatos menos que los ocurridos en ese mismo periodo en el 2017.

Carlos Murillo, director del Instituto de Medicina Legal de la ciudad, dijo que los homicidios están relacionados con casos de intolerancia y uso de sustancias psicotrópicas como el alcohol, y agregó que la situación es preocupante, pues este año, por mes, en el área metropolitana la cifra de muertes violentas supera las diez personas; en enero hubo 10 víctimas.

CAROLINA BOHÓRQUEZ
Corresponsal EL TIEMPO
Cali
En Twitter: @car49655116

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