Envían a la cárcel a los 2 capturados por masacre en Llano Verde, Cali

Envían a la cárcel a los 2 capturados por masacre en Llano Verde, Cali

No aceptaron cargos. Duro relato de cómo los adolescentes fueron perseguidos y asesinados. 

Escena dolorosa del sepelio de los cinco menores, masacrados el 11 de agosto, en LLano Verde.

Escena dolorosa del sepelio de los cinco menores, masacrados el 11 de agosto, en LLano Verde.

Foto:

Juan Pablo Rueda. EL TIEMPO

Por: Carolina Bohórquez
31 de agosto 2020 , 12:00 a. m.

Tras más de seis horas de audiencia de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento en el Palacio de Justicia de Cali, el Juzgado 25 Penal Municipal de control de garantías ordenó enviar a la cárcel a las dos personas capturadas por el crimen de cinco menores en el barrio Llano Verde, en el oriente de la capital vallecaucana. 

(En contexto:Reconstrucción paso a paso de masacre de Llano Verde, según Fiscalía)

Ambos detenidos, Yefferson Marcial Angulo y Juan Carlos Loaiza, presuntos responsables del hecho, no aceptaron cargos por homicidio agravado en concurso homogéneo sucesivo con tráfico de armas, también agravado.

En la audiencia, la Fiscalía determinó que cuatro de los cinco menores asesinados recibieron disparos en la cabeza y solo uno fue masacrado con arma cortopunzante. 

El juez 25 Penal Municipal de control de garantías dijo que no le competía decidir si eran culpables o inocentes, pero afirmó que todo apunta a que estos detenidos estuvieron en el sitio donde se registró la masacre y que habrían sido coautores. Ambos capturados señalaron a Gabriel Alejandro Bejarano, quien está prófugo, como la persona que habría disparado contra los adolescentes. 

Por ello, resolvió imponer medida de aseguramiento intramural a los capturados. Sin embargo, el juez dijo que era una medida provisional y que, si los abogados logran demostrar su inocencia, recuperarían su libertad. Al conocer la decisión del juez, Angulo y Loaiza dijeron que no se pronunciaban sobre la medida. 

Según la Fiscalía, para mostrar en la audiencia los argumentos que condujeron a la medida de aseguramiento hubo entrevistas claves a un menor de la zona y un trabajador que sustituyó a su padrastro en el cañaduzal que dio descripciones que coincidían, presuntamente, con ambos detenidos. La Fiscalía detalló cómo, presuntamente, habían cercado y atrapado a las víctimas. 

El fiscal del caso dijo que los crímenes de estos cinco adolescentes habrían ocurrido entre las 12:30 del día y la 1:30 de la tarde de ese 11 de agosto. En ese lapso, los habrían perseguido hasta cercarlos y reunirlos en un sitio para matarlos. 

Además, los menores tenían unos cuchillos, como lo informó la Fiscalía y lo manifestó el juez 25 de control de garantías, que habrían sido para cortar caña. 

Los crímenes habrían ocurrido entre las 12:30 del día y la 1:30 de la tarde de ese 11 de agosto. En ese lapso, los habrían perseguido hasta cercarlos y reunirlos en un sitio para matarlos

Uno de los dos detenidos, Juan Carlos Loaiza, como lo señaló el fiscal en la audiencia, estaba en un turno de vigilancia y el otro, Yefferson Angulo trabajaba como maquinista u operador de maquinaria pesada en una empresa aparte.  

Según uno de los abogados defensores de los detenidos, ambos renunciaron a guardar silencio por supuestas amenazas de Gabriel Alejandro Bejarano que está siendo buscado por la Policía

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Masacre en Llano Verde, Cali

Los dos detenidos, Juan Carlos Loaiza (izquierda) y Yefferson Marcial Angulo, en el inicio de la audiencia virtual.

Foto:

Archivo particular

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Sobre las 10:30 de la mañana de este sábado se dio inicio a la audiencia.

El fiscal señaló en ese momento que los capturados "mataron a los menores en predio de la finca Las Flores", en el oriente de la ciudad.

Desde ya la Fiscalía, con recolección de acervo probatorio, que en suma dan cuenta de que los capturados, y el tercero que no ha sido capturado, cometieron los homicidios y acordaron cercarlos en el cultivo de caña de azúcar

"Los pusieron en un mismo sitio. Los someten y los obligan a tomar la posición de indefensión con los rostros mirando hacia el suelo, luego huyen de los hechos dejando atrás a los cinco menores asesinados", señaló la Fiscalía.

Este sábado, a las 10:34 de la mañana se presentaron los dos capturados Juan Carlos Loaiza y Yéfferson Marcial Angulo.

Luis Alberto Morales, sustituto del abogado Fernando Marroquín, se presentó como defensor de Juan Carlos Loaiza.

El fiscal en la audiencia presentó a los capturados: Angulo tiene 32 años y nació en Magüí Payán, en Nariño. Loaiza tiene 25 años y distintos tatuajes en su cuerpo.

De acuerdo con el Fiscal, durante la audiencia de imputación de cargos, la masacre ocurrió en la hacienda Las Flores.

El fiscal anotó que los capturados con Gabriel Alejandro Bejarano (quien no estaba en el sitio de su residencia por tener casa por cárcel, cuando la Policía y Fiscalía fueron a capturarlo) interceptó a uno de los menores y los otros dos detenidos a los demás adolescentes. Los habrían cercado "y con los brazos arriba los pusieron en situación de indefensión con los rostros hacia el suelo".

Durante su exposición, el fiscal del caso afirmó que los detenidos habrían sido coautores de la masacre de estos adolescentes, señalados del delito de homicidio agravado en concurso homogéneo sucesivo con tráfico de armas. 

Momentos de la audiencia cuando ya habían avanzado tres horas.

Yefferson Marcial Angulo, durante la audiencia, cuando se ordenó el receso en la tarde.

Foto:

Fiscalía

El fiscal explicó, además, que las penas en este caso oscilarían entre 44 y 60 años, que es el máximo tiempo. Manifestó que la ley misma indica que no puede haber rebaja de penas, porque las víctimas en estos crímenes fueron menores de edad.

En la audiencia, los dos indiciados Loaiza y Angulo sostuvieron en un inicio que no entendieron la imputación de cargos, expuesta por el fiscal. Angulo alcanzó a decir que no había asesinado a nadie, pero el juez le advirtió que en esta etapa de la audiencia, los capturados no hablan aún.

El defensor de Loaiza dijo que para hacer más comprensible se hizo necesario interrumpir la audiencia para explicarles a los "muchachos la situación".

El juez 25 de control de garantías indicó que la audiencia en la mañana del sábado se interrumpió brevemente para hacer esta explicación a ambos capturados.

El juez agregó que el fiscal dijo claramente que ninguno de ellos tendrá derecho a rebaja de penas y reiteró la razón de que las víctimas eran menores de edad. No obstante, anotó que en caso de ser condenados, podrían tener una rebaja de la pena por trabajo en el centro carcelario a donde los envíen o por años de estudio.

La audiencia se retomó a las 11:27 de la mañana de este sábado por parte del juez 25 de control de garantías. 

Al mediodía, el juez les dijo que tienen derechos de no autoincriminarse. "Ustedes tienen derecho a conocer por qué fueron capturados y puestos a disposición a través de conexión virtual". 

El juez 25 expresó que hecha la imputación de cargos por homicidio agravado en concurso homogéneo sucesivo con tráfico de armas, les preguntó a los detenidos si los aceptaban. 

Angulo respondió en ese instante: "Señor juez, no acepto cargos, que sigan investigando a la persona que realmente lo hizo". 

Loaiza tampoco los aceptó. 

Testimonios de dos testigos claves

A las 11:48 de la mañana de este sábado, el juez 25 pasó a la solicitud de la Fiscalía de que a los capturados les impusieran medida de aseguramiento. 

La Fiscalía señaló que uno de los cuerpos hallados en el cañaduzal tenía una "herida abdominal", así como "herida occipital masiférica lado derecho". Vestía pantaloneta azul y sandalias. 

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El fiscal dijo que a otros tres jóvenes les dispararon en la cabeza, en la región occipital.

El quinto menor asesinado fue el único, cuya muerte fue causada con "arma blanca" en el cuello.

A las 12:15 del día del 29 de agosto, el fiscal del caso dijo que hay un testimonio que permitió dar luces sobre la investigación. Dijo ser hijastro de un trabajador de una empresa de vigilancia contratista, sustituyó a su padrastro ese 11 de agosto. Este ciudadano fue convocado a rendir entrevista, el 26 de agosto. Dijo que Juan Carlos Loaiza prestaba servicios de vigilancia a esa compañía. Este testigo sostuvo también que Angulo manejaba una máquina retroexcavadora para otra empresa.

"¿Está en la capacidad de reconocer a esas personas?", le preguntaron al testigo ese 26 de agosto, según la historia que relató el fiscal en la audiencia. "Sí , pero solo a Juan Carlos y a Yefferson. Al 'Mono' no lo he vuelto a ver", siguió narrando el fiscal en la audiencia al leer el testimonio del testigo.

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El testimonio que presentó la Fiscalía también dio descripción física de los dos capturados y de Gabriel Alejandro Bejarano, a quien le decían 'Mono', pero sobre todo, de los dos primeros.

El fiscal agregó que este testimonio permitió establecer el acervo probatorio. 

En ese acervo de la Fiscalía se indicó que el testigo escuchó a personas por radio, ese 11 de agosto, día de la masacre: "Ya lo atrapé, téngalo ahí, ya voy subiendo" y otro dijo: "Estoy persiguiendo a otro". "Eran tres voces masculinas".  

El testimonio también arrojó que ese día escuchó decir: "La cosa está caliente, que habían cogido a unos pelados, unos vigilantes en moto y que tenían armas".  

"Esa voz es la misma voz masculina de: 'Ya lo atrapé'" sería la misma voz masculina de una persona que hizo turnos de vigilancia en el cañaduzal, según el relato del fiscal en la misma audiencia que continuaba a las 12:37 del día de este 29 de agosto. 

"Habían encontrado unos muertos, entonces yo le dije que, de pronto, fueron los vigilantes", también es parte del testimonio clave que habría conducido a la captura de Juan Carlos Loaiza y Yefferson Marcial Angulo. 

Ambos detenidos, a la espera de la decisión del juez.

Ambos detenidos, a la espera de la decisión del juez.

Foto:

Fiscalía

A su vez, el fiscal dijo que las autoridades entrevistaron a un menor que también dio testimonio y que coincidiría con lo dicho por el trabajador.

En estas entrevistas a estos testigos también se recopiló, de acuerdo con el fiscal, que Juan Carlos Loaiza se movilizaba en una motocicleta, pero después del crimen cambió el vehículo.

"Jefferson es maquinista y Gabriel Alejandro no está, pero hay que referirse (...) pernoctaba en esos sectores y lo veían de parrillero en la motocicleta que conducía el señor Juan Carlos Loaiza", continuó el fiscal en su relato. 

El fiscal, dentro de los argumentos para haber imputado cargos contra los dos detenidos y para solicitar medida de aseguramiento, explicó también que los presuntos vinculados en la masacre tenían radios Motorola con un canal de frecuencia, es la única frecuencia y "los únicos que manejaban esas radios eran vigilantes". 

La Fiscalía también hizo interrogatorio a los dos detenidos

El fiscal dijo que previo a la audiencia hubo un interrogatorio a Juan Carlos Loaiza, en el cual, el detenido contó: "Yo llegué a laborar. me quité el casco, yo escuché al rato que llegó el 'Mono' Alejandro, él se cambia la ropa, tipo  7.30,  8 30 llega el patrón. Según el fiscal, Loaiza le dijo a Alejandro Bejarano que al mediodía se iba a almorzar, que salió en la moto, que si le traía el almuerzo ese 11 de agosto, día de la masacre". 

El relato del fiscal siguió con el testimonio de Juan Carlos Loaiza: "Yo llegué a eso de la 1:10,  le modulé al 'Mono',  como no lo vi en el primer punto, le modulé por la radio (...) me quito el maletín y lo dejo donde siempre (...) Alejandro, el 'Mono' me modula a la entrada al cañal, seguidamente manifiesta yo cogí mi moto. Yefferson estaba en la guardia. Alejandro estaba escondido, me señala, yo llegué, apagué la moto. ¿Qué pasó allá? Vienen unos chinos (...) yo me monto  en una montañita para mirar quiénes eran los que venían, miraron al cañal. Yefferson dice: 'Muchachos, ¿qué hacen?  Alejandro le modulé: 'Aquí tenemos los pelados, mucho cuidado que por acá estaban robando mucho'. En ese momento les iba a decir, pero le pregunté a un peladito que cuántos años tenía y en ese momento, Alejandro salió con la cara tapada y dijo: 'Todos al suelo', que no lo miraran a la cara, cuando Alejandro detonó a uno de ellos en la cabeza. Yo dije: 'Dios mío'. Yo escucho dos impactos más. Yefferson dijo: '¿Qué hizo ese man?'".

¿Qué pasó allá? Vienen unos chinos (...) yo me monto en una montañita para mirar quiénes eran los que venían

También se refirió al testimonio a Yefferson Angulo, quien también culpó a Alejandro Bejarano.  

De acuerdo con el relato del fiscal en la audiencia, Bejarano dejó en un sitio los cuerpos. 

El fiscal dijo que Loaiza y Angulo: "Ellos dos estaban en el sitio, ellos dos participaron. Hubo una participación en este hecho criminal de tres personas: Alejandro Bejarano, Yefferson Angulo y Juan Carlos Loaiza". También dijo que habían recogido cuchillos en el cañaduzal. 

""Quién modulaba por radio? Juan Carlos Loaiza. ¿Quien modulaba?  Alejandro Bejarano. Ellos estuvieron presentes, dadas las circunstancias", dijo el fiscal, al señalar que hicieron la ejecución de "cinco niños", porque no superaron los 16 años. 

"Ellos tenían ubicados" a los menores, dijo el fiscal. "Cómo ellos estuvieron de acuerdo para encerrarlos y ejecutarlos (...) Ellos siempre, obviamente, negaron haber estado en el lugar de los hechos (...) ¿Qué hacía el maquinista si tenía que estar en su lugar de trabajo?", continuó el fiscal. "Es una conducta absolutamente grave". 

El presidente Iván Duque, durante su visita a Cali el viernes 28 de agosto para anunciar las dos capturas.

El presidente Iván Duque, durante su visita a Cali, el viernes 28 de agosto para anunciar las dos capturas.

Foto:

Archivo particular

El fiscal dijo que si bien Loaiza no tiene antecedentes penales, habría mostrado en redes sociales su fascinación por las armas. 

Agregó que una de las versiones era que los perpetradores eran de grupos armados ilegales. Sin embargo, en su intervención, el fiscal no ahondó en esta hipótesis. 

El fiscal sostuvo que al momento de las capturas en los allanamientos de viviendas dentro del operativo: "Encontramos que el señor Yefferson Marcial Angulo Quiñónez se tiró a la calle y lo capturan dos o tres cuadras después".

En el caso de la captura de Juan Carlos Loaiza, según el fiscal, se estaría escapando de la captura por una ventana, hecho que también generó más motivos para que el ente acusador formulara la imputación de cargos. 

"Desde luego se va a solicitar para estos ciudadanos, una medida de aseguramiento intramural", dijo el fiscal.


La audiencia tuvo un receso a la 1:43 de la tarde de este 29 de agosto para retomarla y así escuchar a los abogados, el defensor de los detenidos, y al de las víctimas en esta masacre que sacudió a todo el país. 

Tras retomar la audiencia, a las 2:53 de la tarde, habló el procurador en la misma, Henry Alberto Díaz. "El ser humano no es una cosa, es un fin en sí mismo", expresó. Dijo que una de las importantes manifestaciones es el tema de la libertad.

Señaló que hay tres presupuestos en este tema, uno objetivo sobre la naturaleza del delito.

El delito imputado implica pena de más de 40 años, dijo el procurador. 

Explicó que el presupuesto razonable de autoría o participación sería el segundo presupuesto y el tercero tiene que ver con los fines de la protección, verdad y justicia. 

"En efecto, la declaración de dos testigos y los de los interrogatorios se puede establecer que estas dos personas no solamente se encontraban en el lugar de los hechos, se prestaron para la ejecución de los cinco niños con un arma de fuego; si no hubiesen prestado esa colaboración, si no hubiesen perseguido, su perpetrador material, no hubiera podido accionar el arma de fuego en esas múltiples oportunidades para consumar el hecho", manifestó el procurador Díaz. Dijo que el hecho de perseguirlos, reunirlos en un solo sitio facilitó ese crimen.

"Es un aporte esencial en el que no solo es autor el que acciona un arma de fuego, sino todo aquel que presta una ayuda para facilitar la consumación del delito", sostuvo el procurador Díaz. "Se utilizaron en la consumación del delito, armas de fuego y armas blancas". 

Esto significa que el procurador Díaz respalda a la Fiscalía y señaló que habría demostrado que los dos detenidos participaron en el asesinato, pero Alejandro Bejarano sería la persona que habría disparado. El procurador coincidió en que que hubiera medida de aseguramiento con privación de la libertad. 

Sin embargo, no hay claridad de quién mató al menor que fue degollado. Ese menor fue identificado por su padre como Álvaro José Caicedo. El padre, con el mismo nombre de su hijo, dijo que vio una herida en el cuello del adolescente y golpes. Él fue una de las primeras personas que al final de la tarde del 11 de agosto entraron al cañaduzal y hallaron los cuerpos. 

Recordó que toda esta investigación se llevó a cabo con 54 personas de la Fiscalía y de la Policía, utilizando drones. 

Hablan abogados de las víctimas y defensores de los dos capturados 

A su turno, el abogado Jhonathan Velásquez, que también representa a las víctimas y que repudió la masacre, resaltó que los dos detenidos inculparan a Alejandro Bejarano, teniendo en cuenta que no está capturado y que tenía casa por cárcel. En dos oportunidades, Bejarano no estaba en su residencia, como lo dijo el fiscal, al comienzo de la audiencia. La primera, cuando estuvo en el cañaduzal, el día de la masacre y la segunda, en esta semana, cuando las autoridades fueron a capturarlo en la vivienda donde residía. 

Velásquez también cuestionó que si ellos no asesinaron a los menores, ¿por qué participaron en su persecución? ¿Por qué se quedaron callados después de los asesinatos? ¿Por qué siguieron con sus vidas? Destacó, además, que Loaiza y Angulo intentaron eludir a la justicia en su propósito de capturarlos. Este abogado pidió medida de aseguramiento para los detenidos. 

El abogado Élmer Montaña, como representante de las víctimas, entre ellas, Álvaro José Caicedo, dijo que comparte plenamente la argumentación de la Fiscalía para que se imponga la medida de aseguramiento en detención preventiva en centro carcelario. 

Montaña dijo que los capturados reconocieron que participaron, "que emboscaron para retener a los niños, que los pusieron en situación de indefensión y de la manera más brutal los asesinaron". Solicitó que se dé cuenta a toda la opinión pública de la verdad de lo ocurrido al mediodía de ese martes 11 de agosto. "¿Por qué estas personas tomaron la decisión de asesinar a estos niños? ¿O si estaban cumpliendo órdenes de otros? ¿Por qué llegaron hasta allí?", preguntó Montaña.  

El abogado anotó en la audiencia,  a las 3:35 de la tarde de este 29 de agosto, que la Fiscalía debe establecer a quién pertenece la empresa para la cual trabajaban los tres presuntos implicados. Dijo también que se requieren pruebas de mayor calado para la etapa del juicio oral próximo, luego de que estos detenidos no aceptaron los cargos. 

Cuando llegó el turno del abogado Luis Alberto Morales, defensor de Juan Carlos Loaiza, este dijo que en primer lugar está de acuerdo con el abogado Montaña en cuanto a que haya verdad y que no solo este caso se quede como un fenómeno de show y justicia mediática, en el que se ejercen señalamientos. "Aquí tenemos que hablar de presunción de inocencia y el debido proceso", aseveró. Dijo que no se ha probado una coparticipación. "No está probado", repitió. 

Morales dijo que no se ha aclarado ni probado que Loaiza se hubiera puesto de acuerdo con Bejarano, ausente en la audiencia, en la consecución de los cinco crímenes ni que hubiera accionado el arma. Mencionó que en la investigación, las autoridades habrían hallado un arma de fuego, pero dijo que la Fiscalía no ha demostrado que sea la misma con la cual se perpetraron estos asesinatos. 

"Este muchacho -Loaiza- está colaborando. Se está esclareciendo la investigación. Necesitamos que se esclarezca este hecho y muchos más. Necesitamos que capturen a este señor Gabriel Alejandro Bejarano", dijo Morales. 

"En este país se miran el delito y la pena, pero muy poco las causas", afirmó Morales y dijo que si capturan a Bejarano deberían practicarle exámenes psiquiátricos y determinar su procedencia, si ha estado implicado en la guerra.  

Morales recalcó que a su cliente no le han demostrado que haya disparado el arma ni que haya concertado con Bejarano esa persecución y ejecución con tiros de gracia a cuatro de los adolescentes. 

No obstante, Morales dijo que no solicitó que la justicia se abstuviera de la medida de aseguramiento, pero destacó que su cliente tiene arraigo laboral. 

Esta fue la noche del 11 de agosto, cuando la Policía inspeccionó el lugar y corroboró que en el cañaduzal estaban los cinco cuerpos de los menores asesinados.

Esta fue la noche del 11 de agosto, cuando la Policía inspeccionó el lugar y corroboró que en el cañaduzal estaban los cinco cuerpos de los menores asesinados.

Foto:

Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO

El abogado de Yefferson Angulo, Luis Francisco Pisco, dijo que tampoco hay pruebas en contra de su defendido de que haya querido matar a estos menores, todos afrodescendientes en este cañaduzal que colinda con Llano Verde. 

Pisco sostuvo que su defendido no tiene antecedentes y que es maquinista por lo que no tendría relación con las labores de vigilancia en el cañaduzal donde se encontraron los cuerpos de los cinco menores. 

Este abogado rechazó el señalamiento de la Fiscalía de que su defendido habría tratado de huir. Dijo que estaba en su casa al momento de la captura, a la medianoche del 27 de agosto y que aunque salió corriendo, argumentó que hay otras causas para que una persona huya. Señaló que Angulo tendría miedo a Bejarano al que Loaiza y él atribuyen los asesinatos. 

Contrario al abogado Morales, el abogado Pisco pidió que no se impusiera medida de aseguramiento intramural contra Yefferson Angulo. 

La audiencia finalizó a las 5:09 de la tarde del sábado 29 de agosto. Duró más de seis horas. 

El fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, señaló el viernes que la masacre se registró, porque tres hombres ya tenían en la mira a los cinco menores que solían frecuentar el cañaduzal para comer caña y bañarse en una laguna de estos terrenos, donde termina el oriente de Cali.

A las familias de los cinco adolescentes asesinados en un cañaduzal todavía les quedan preguntas, a pesar de la captura de dos sospechosos. El viernes 28 de agosto, allegados de las víctimas clamaron justicia frente a la sede de la Fiscalía en Cali.

CAROLINA BOHÓRQUEZ
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CALI

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