Comandante dice que los 'baby carteles' son la nueva amenaza de Cali

Comandante dice que los 'baby carteles' son la nueva amenaza de Cali

Brigadier general Manuel Vásquez dice que grandes carteles desaparecieron y hay mutación del delito.

El general Manuel Antonio Vásquez llegó a Cali. Antes estuvo en la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

El general Manuel Antonio Vásquez llegó a Cali. Antes estuvo en la Policía Metropolitana de Bucaramanga.

Foto:

Policía Nacional

Por: Cali
03 de febrero 2020 , 08:59 a.m.

El brigadier general Manuel Antonio Vásquez Prada, como nuevo comandante de la Policía de Cali y su área metropolitana con los municipios vecinos, aseguró que la mejor salida para enfrentarse al reto de combatir homicidios y hurtos, además de otros delitos, es mediante la combinación de un componente social con el operativo de la Fuerza Pública.

En este propósito, según el oficial que orgullosamente señaló es de arraigo campesino (nació en zona rural de Flandes, en Tolima) son cruciales las articulaciones con los demás organismos de las Fuerzas Militares y con los mismos gobernantes. Aseguró que son claves las relaciones con la gobernadora Clara Luz Roldán y el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, a quienes catalogó de aliados contra el delito, la inseguridad y la criminalidad.

Reiteró que buscará que los homicidios en Cali sigan bajando -el año pasado hubo 1.114 frente a 1.170 de 2018-.

Habló de que las redes del narcotráfico, orientadas a la distribución de drogas y al narcomenudeo, es uno de los desafíos en su gestión.

De esta cadena se desprende el sicariato y hasta la más reciente masacre ocurrida en zona rural de Jamundí, que hace parte de su jurisdicción. De hecho, le indicó a EL TIEMPO que la hipótesis de una supuesta caleta y una disputa en un cruce de disparos estarían entre las causas del asesinato del 16 de enero de esas cinco personas, cuyos cuerpos quedaron abandonados por sus victimarios en la montaña.

Sobre si llegarían más policías a Cali, el general Vásquez dijo que la clave no es la cantidad, sino la calidad en saber microgerenciar con los más de 5.500 uniformados disponibles.

¿Qué panorama en materia de orden público encuentra en Cali a su llegada?

No quiero anticiparme a ser un comandante triunfalista, pero sí optimista.

¿A qué se refiere con triunfalista?

No vengo con una bolita de cristal a decir que voy a cambiar todo, que voy a resolver el tema del homicidio, voy a resolver el tema del hurto, sino por el contrario, sí muy optimista de que a partir de la radiografía que estoy analizando y a partir de las políticas desde el Gobierno Nacional, de seguridad ciudadana y cruzándolas con el pensamiento de la gobernadora del Valle (Clara Luz Roldán) con del alcalde Cali (Jorge Iván Ospina) y la gran mayoría de los alcaldes del área metropolitana, veo que estamos pensando, hablando y caminando en una misma dirección

¿Cuál es esa dirección, general?

Vamos a ser coherentes. Es apostarles a unas soluciones y como yo lo he rotulado: Cali, en el camino a la tranquilidad y ese camino tenemos que recorrerlo todos. Si me van a dejar como comandante, como policía totalmente aislado no habría ninguna esperanza y ahí es donde encuentro el optimismo. Sé que el pensamiento de ellos nos compromete, nos vincula dentro de esa política pública que se ha planteado. El componente de la seguridad no va a estar suelto, sino que se va a integrar a dos grandes aspectos. Son: el de la prevención y el de la represión, pero hay problema  si lo miramos solo desde la represión y estamos fallando en la educación del menor, del niño, la niña y del adolescente. Por eso, tenemos que intervenirlo con la mayor contundencia y con alianzas. Hoy se está castigando al adulto e, inclusive, al adolescente, porque ya estamos castigando a adolescentes sicarios que son cabecillas de diferentes grupos delincuenciales y eso indica que si los están perfilando como cabecillas es porque el delincuente adulto está reconociendo ese liderazgo negativo de un joven que lo ha demostrado desde más niño.

Hoy se está castigando al adulto e, inclusive, al adolescente, porque ya estamos castigando a adolescentes sicarios que son cabecillas de diferentes grupos delincuenciales

¿Han hecho capturas de adolescentes cabecillas en Cali?

Sí. Alias ‘Tai’, de 16 años y él mismo reconoce que habría cometido varios homicidios. La captura fue la semana pasada en la comuna 13, hace tres años está siendo reconocido en un grupo delincuencial. No estamos educando al niño, a la niña y al adolescente, sino algunos de ellos están incursionando desde la juventud en la delincuencia. Son situaciones que no solo implican acciones de la Policía y eso requiere una articulación, que esa política que yo lidero desde la seguridad operativa se haga transversal a las demás carteras de Gobierno.

¿Cómo debería ser esa articulación con otros estamentos?

Aquí hay un tema de educación y se tiene que garantizar que no haya deserción escolar y que en algún momento los esfuerzos desde los gobiernos se lleven a jornadas más extendidas. Ese joven está encontrando afuera expectativas de querer tener poder, armas y una novia y esa expectativa esta totalmente apartada del desarrollo de unos jóvenes que tenemos que garantizar. Hay un componente muy representativo de jóvenes que estamos perdiendo por esa ambición, porque para ellos, la educación y el conocimiento dejó de ser una prioridad. Vamos siendo transversales desde lo preventivo si no nos integramos, si no hacemos que la estrategia de seguridad de la Policía, a través de unas estrategias operacionales y trabajo preventivo que se anticipe, si no miramos desde la integralidad. Si no salvamos una juventud para evitar que llegue a la delincuencia, al consumo y criminalidad, mirando desde lo social no solo desde lo operacional. Esta es una situación que hay mirar más y no solo desde Cali, si sigue igual, estamos estigmatizándola y se puede contener un desarrollo del que no se puede privar esta ciudad tan bella y atractiva para el mundo. No es decir que hay homicidios porque el que llegue a aquí pensará que lo van a asesinar. Si se mira así no se hace desde todo un contexto y unas causas y una fenomenología.

¿Cuáles son esas causas de un fenómeno como la violencia?

La principal, el narcotráfico. Pero estamos mirando desde el consumo y no desde esas redes con capacidad de abastecerse. Nos estamos enfrentando a la cuarta generación y la primera y segunda, eran los grandes carteles que quisieron imponer una 'narcodemocracia', a través del terrorismo y la corrupción.

¿Hoy siguen carteles del narcotráfico en Cali?

Los carteles de esa generación ya desaparecieron.

¿Pero, entonces, el narcotráfico cómo se ha organizado?

Esos carteles buscaban hacerse socios para tener capacidad de distribuir en el mundo, para Europa, para Norteamérica. Eran carteles que tenían grupos armados para imponer, para apoderarse de tierras, de empresas desde lo ilícito. Tuvieron el propósito de la 'narcodemocracia'. Hay otras generaciones. Tenemos unos grupos que no están tan interesados en asociarse, sino en proveer al mejor postor sustancias internacionalmente para sostener ese poder y se fijan en unos grupos armados para respaldarse, para disminuir cualquier disputa, deslealtad entre criminales, pero esos grupos armados no tienen ninguna ideología. Hay una mutación del delito.

¿Cómo ha mutado el delito en torno a la droga?

No son carteles, son por decirlo, baby carteles. Pero hoy no es el jíbaro, es una red que mutó del narcotráfico al microtráfico y del microtráfico a las redes del narcomenudeo para distribución en pequeñas cantidades. Pero el problema del consumo no es solo de Cali o de Colombia. Claro que no voy a maquillar realidades. Quiero defender a los buenos vallecaucanos y a los buenos caleños. Soy un hombre de arraigo campesino; soy el nuevo valleaucano y el caleño que  llegó con propósitos.

¿Cuáles, General?

El primero es no dejar estigmatizar la ciudad y derrumbar ese poder de los criminales. No les vamos a dar esa figuración con estrategias de toda la Policía en coordinación con la Fuerza Aérea, el Ejército y ligado con políticas de gobernantes.

Usted dijo que en Cali no hay esos viejos carteles de los narcos. ¿Pero qué pasa con el de Sinaloa, de México?

No tienen un brazo de su organización aquí en Cali. Diferente es que necesiten verificar qué es lo que van a comprar, para mirar la calidad y los niveles de pureza (de la droga).

Quiero defender a los buenos vallecaucanos y a los buenos caleños. Soy un hombre de arraigo campesino; soy el nuevo valleaucano y el caleño que llegó con propósitos.


¿Qué más causa la violencia?

En este tema de narcotráfico están extintos narcotraficantes, los extraditados purgando penas, los herederos que buscan apoderarse de propiedades que no se han extinguido y vienen estas acciones. Hay también situaciones por caletas. Es así que el tema se relacionaría, preliminarmente, con el homicidio colectivo de Jamundí en la frontera con el Cauca.


¿Esa masacre tuvo que ver con una caleta?

Encontramos en menos de 100 metros dos escenas. Dos cuerpos y en otra 3, donde estaban los tres miramos que desde aquí de la vía a una parte alta había una excavación y había concreto removido. Había herramientas de trabajo, guantes y que en vehículos traían unas maletas. ¿Para qué las traían? Entonces estaban detrás de una caleta. Unos iban por ella y ambos grupos se encontraron. Había una excavación muy profunda y todo indicaría que iban por un dinero.

¿Las víctimas pertenecían a un grupo delictivo?

No eran de una trayectoria criminal.

Entonces, el otro grupo que se les habría cruzado son disidentes y los asesinaron?

La investigación tendrá que determinar y avanzar.

¿Qué pasa con el sicariato en Cali?

Se desprende también de esa cultura mafiosa. Hay unos intereses criminales, el que falla en entregar un dinero por sustancias, abastecedores, distribuidores o hay un problema al desconocer un poder ilícito y se dan esas disputas

De los homicidios en Cali, ¿cuántos corresponden a sicariato en un año?

.Un alto porcentaje, entre el 60 y el 65 por ciento, pero también está la intolerancia en los homicidios,  pues se están presentando en el interior de las viviendas.

¿La medida de restricción del parrillero hombre influye en controlar el sicariato?

Si no se impone el parrillero se facilita el sicariato de hombre.

Hay hacinamiento en cárceles y esto se refleja en las estaciones de Policía con detenidos a la espera de traslados...

Pese a que el Inpec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario) tiene gran voluntad de recibir detenidos y nos recibe a diario, las estrategias operacionales se hacen tan efectivas. Aquí nos estamos moviendo y los policías no estamos dormidos. Hemos superado las 400 capturas en lo que va del mes.

Cali es una de las ciudades del país con una de las tasas más bajas de policías. ¿Este año llegarán más uniformados?

Es probable que lleguen, pero obedece a un cronograma de administración, de acuerdo con la necesidades que tenga la Policía.

¿Cali necesita más policías?

Hoy no puedo justificar en que para avanzar en el cumplimiento de políticas hacen falta policías.Tengo que administrar muy bien el servicio de la Policía, a través de la microgerencia.

CALI

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.