El artista pastuso que quiere llegar a las 'grandes ligas' del cine

El artista pastuso que quiere llegar a las 'grandes ligas' del cine

La ópera prima de Juan Pablo Ortiz estuvo preclasificada para representar a Colombia en los Óscar.

Cine

En la producción de la película de Juan Pablo Ortiz (en el centro) participaron 22 personas, 19 de ellas son oriundas de Nariño.

Foto:

Archivo particular

Por: Pasto
26 de noviembre 2020 , 09:32 a. m.

Ese estudiante inquieto que se escapaba de clases para ir a ver cine a uno de los teatros en su natal Pasto, acarició ahora la ilusión de obtener nada más y nada menos que el codiciado premio Óscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas.

Eso ocurrió cuando la edad de Juan Pablo Ortiz transcurría entre los 13 y 17 años y estudiaba en el Colegio Javeriano, lo hacía porque pensaba con su compañero de aventuras que si había un lugar donde los profesores y sus padres no los buscarían; serían los teatros o salas de cine.

Había nacido en 1981 en la capital de Nariño, donde adelantó sus estudios de primaria y secundaria. Luego, se trasladó a Bogotá, donde estudió producción y dirección de cine en el Politécnico Grancolombiano. Con posterioridad viajó a Chile para realizar un énfasis en fotografía fija y en movimiento, y luego hizo una maestría en escritura para cine en la Universidad Autónoma de Barcelona, España.

"Empezamos a ir mucho a cine, allí nos refugiamos y -claro- desde octavo hasta el grado once nos vimos una gran cantidad de cine comercial….vimos muchas películas", recuerda Juan Pablo de esas "escapadas" del colegio, como tampoco puede olvidar que desde el momento cuando se graduó como bachiller siempre hizo el intento de estudiar cine, hasta el punto que se presentó en tres ocasiones a la Universidad Nacional, puesto que era el único centro de educación superior en el país que ofrecía la carrera, pero no alcanzó el cupo que de hecho era bastante limitado, por lo que decidió seguir la profesión de abogado, "pero mi familia no estaba muy de acuerdo, quería que yo estudiara cine". Sin embargo, no tardó en encontrarle una salida a su orientación profesional cuando supo que el Politécnico Grancolombiano, en Bogotá, había abierto la carrera tan anhelada y se logró matricular.

(Puede leer: 'Se trataba de sobrevivir, de un caso de vida o muerte')

Después de vivir casi 14 años en Bogotá regresó a Pasto en el 2010 y ya en Nariño hizo algunos trabajos relacionados con procesos de producción audiovisual con el pueblo indígena Awá, con comunidades afro en la frontera marítima Colombo Ecuatoriana y comunidades campesinas del Decio, en Samaniego.

Aunque su carrera se divide en dos áreas cinematográficas: documental y cine experimental, con el transcurrir de los años en sus trabajos ha logrado combinar las dos para alcanzar una mejor producción y asegura que "cada vez voy conceptualmente dándome cuenta de mi obra y del verdadero rumbo que quiero tomar".

Al que muchos lo conocen como "Tuchi" (su seudónimo artístico) bautizó su producción como 'Desobediencia o cómo entrenar gallos de pelea', cuyo guión lo empezó en el 2017, teniendo en su mente esas escenas de dolor y zozobra por la violencia que vivió y la que le contaron las comunidades en sus recorridos por Nariño, pero como referentes siempre tuvo a los victimarios.

No solo busca el conflicto

"Es una película que no solo busca el conflicto con el público y con sus razones, sino también hacia mí, trataba que esos personajes que yo estaba creando no respondieran a mis intereses sino a los del mundo en general", explica acerca del contenido de su producción con una duración de 83 minutos.

El mensaje que el joven cineasta quiere dejar al público que observa su película no es uno sino dos.

El primero sale del subtitulo 'cómo entrenar gallos de pelea', cuando lo relaciona con los gallos que están manejados o entrenados por sus dueños que son en definitiva quienes ganan, lo mismo cree que sucede con los ejércitos en los que atrás permanecen los "poderosos" que les otorgan una doctrina y beneficios, "pero después hacen combatir a sus hombres que son hermanos, pero el que gana es el poderoso que estaba atrás".

(Le recomendamos: Sigue la pelea: The Weeknd acusa de corruptos a los premios Grammy)

El segundo mensaje que quiere proyectar es más complejo de entender y conflictivo a la vez, lo resume cuando dice que "los victimarios pudieron tener un pasado, eso yo lo viví, he estado en lugares donde -sobre todo- hay muchos niños soldados que recibieron órdenes antes de actuar".

Pero después hacen combatir a sus hombres que son hermanos, pero el que gana es el poderoso que estaba atrás

Ortiz considera que a los victimarios hay que analizarlos desde varias perspectivas, "sobre todo, los que se esconden atrás de los hombres, esos invisibles a los que no podemos ver porque están atrás del poder político, social, económico y religioso".

No duda en comparar una pelea de gallos con la difícil realidad que vive Nariño por causa de la violencia y señala que en su película se maneja un claro criterio de dualidad, porque así como hay personajes católicos, esos mismos personajes también son anticlericales.

En la realización de la producción participaron 22 personas, 19 son oriundas de Nariño y los 3 restantes, el editor y dos productoras, son bogotano y barranquilleras.

Toda la producción se hizo en la ciudad de Pasto en el 2017, los principales lugares donde se cumplió su rodaje fueron la iglesia de Cristo Rey, el Teatro Imperial y una finca en la vereda Daza.

Al año siguiente la cinta comenzó a conocerse en algunos festivales, después se logró consolidar como su distribuidor el Distrito Pacífico de Cali; en septiembre del 2018 se había planeado su exhibición en las salas de cine del país pero la clasificación del Ministerio de Cultura salió para mayores de 18 años, sin tener escenas de sexo o fuertes, por lo que su estreno se aplazó hasta el 31 de octubre de 2019 en salas de cine de Pasto, Cali, Medellín, Manizales y Bogotá con una gran aceptación del público, así estuvo hasta el mes de marzo de 2020 cuando se cancelaron las proyecciones por la ocurrencia de la pandemia.

Ahora, la producción se le puede observar a través de las plataformas digitales Cineteca Mexicana y Mowies.

El talentoso Juan Pablo Ortiz y su equipo de trabajo esperaron con ilusión que su película compitiera por Colombia con otras ocho producciones luego de cumplir con todos los requisitos en los próximos premios Óscar, pero no clasificó.

Mauricio De la Rosa
Para El Tiempo
PastoMas noticiasEstas son las películas que puede ver con el regreso de los cines

María Eugenia Parra: la belleza exótica y la voz impresionante

Descarga la app El Tiempo

Noticias de Colombia y el mundo al instante: Personaliza, descubre e infórmate.

CONOCE MÁS
Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.