Concejo denuncia supuesto ‘cartel de la madera’ en Cali

Concejo denuncia supuesto ‘cartel de la madera’ en Cali

Fue en un debate sobre la tarea del Dagma como autoridad ambiental del municipio.

Árbol caído

En Cali han caído árboles como el cercano al Gato del Río. cuyas raíces habrían sido heridas tiempo atrás en la construcción del puente.

Foto:

Santiago Saldarriaga

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
13 de febrero 2020 , 07:40 a.m.

Fue en un debate a la tarea del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), cuyo citante, el concejal Juan Pablo Rojas Suárez aseguró que si bien la mayoría de árboles no están en los sitios que corresponde, esa entidad debe propender porque en el proceso de reubicación se garantice la vida y bienestar de las especies.

El último diagnóstico de árboles enfermos se hizo en marzo y junio del año 2019, identificando 3500 especies que tenían que intervenirse, labor que adelantó la CVC, en un 50%, la otra mitad, corresponde al Dagma, pero se debe cotejar con las empresas de servicios entre ellas Emcali.

La concejala Ana Lady Erazo Erazo Ruiz dijo que el Dagma se debe enfocar en el control a las especies arbóreas hoy amenazadas por la venta de madera. “Es un cartel en la ciudad y que incluso toca a municipios cercanos como Candelaría, Jamundi, Palmira y Yumbo. Los árboles talados se arruman en ‘bancos’ o pilas que son vendidos a estos negocios por precios entre 60.000 y 70.000 pesos, pero si la madera es de un eucalipto o acacia rubiña, aumenta hasta 100.000”.

El director del Dagma, Carlos Alberto Calderon Yanten, dijo que “Cali cuenta con 300 mil especies arbóreas en zona urbana pero el 50 por ciento de ellas son sujetos maduros que demandan reposición en el mediano plazo. A ello se suma, que Cali tiene un déficit de más de 700.000 especies cuya siembra deberá responder a un plan de silvicultuuado”.

Rojas y Erazo consideran que el plan arbóreo de Cali urbana requiere de un estudio técnico científico que precise el estado de esos individuos y vigilancia.
Terry Hurtado considera que así como hoy se le exige a los constructores de Pance adoptar medidas para que las aguas servidas no afecten el río y otros acuíferos, se debe hacer lo mismo con los urbanizadores ubicados en la zona de expansión.

Erazo puntualizó que en el corregimiento de Navarro por obras del Jarillon 204 especies fueron taladas sin consultar a la autoridad ambiental, 24 más en el barrio La Selva, 300 árboles cortados en la autopista Simón Bolívar para dar paso a dos puentes que conectan la calle 5ª hacia Jamundi y 186 talados para dar paso a la construcción del centro comercial en la plaza de Toros.

Ella reclamó un plan ambiental urbano rural que tenga clara la protección de los humedales. “No son claras las cifras entre Alcaldía y Dagma, porque un informe de la alcaldía habla de 80 humedales y la autoridad local dice que son 61. A esas cifras contradictorias se suman las de la Personería que registra 239 humdales, 149 en suelo rural, 63 en suelo urbano y 27 en suelo de expansión”, cuestionó la Cabildante.

Anotó que es vital que el Distrito Especial adopte como política pública referente al cambio climático, independientemente del rango de contaminación que genere la ciudad comparada con el mundo, “la realidad demuestra que la calidad del aire en algunos sectores (sur y norte) requiere de adoptar medidas correctivas en el uso de medios de transporte.

El Dagma no es un corta palos creada solamente para atender accidentes arbóreos. El déficit de árboles es de un 300 por ciento en la ciudad

Carlos Eduardo Calderón Yantén, director del Dagma, precisó ante la plenaria del Concejo, que la entidad no es una corta palos creada solamente para atender accidentes arbóreos. En ese orden hizo una presentación detallada de lo que se proyecta a corto, mediano y largo plazo en materia ambiental, empezando por las especies planteadas en la zona urbana. “Lo que vemos hoy sembrado en andenes, fue producto de una concepción de ciudad, diferente a la que tenemos y diferente a la que se requiere a futuro. Hoy tenemos 300 mil árboles que no están en el lugar que les corresponde, ni son las especies que deberían estar sembradas”, añadió el funcionario del Dagma.

Calderón indicó que el déficit es de un 300 por ciento puesto que el número ideal sería de 900 mil a un millón de especies en Cali. Según datos del Dagma, en el año 2018 se sembraron 23 mil especies y en l 2019, 14 mil.

De acuerdo al censo que se tiene en el Dagma, el 71% de los individuos planteados están bien, a pesar de estar maduros, el 19% presentan regular estado y un 10% están en mal estado. Pero Calderón aclara que la valoración no se hizo con instrumentos técnicos o tomógrafos (radiografia del árbol), de ahí que la entidad debe apostarle a más criterios técnicos y científicos.

“No tenemos fitopatólogos, no tenemos ese perfil y esa labor científica no la puede hacer un técnico en poda”, precisó.

El concejal Terry Hurtado, aseveró que Cali debe apostarle a la conservación y siembra de especies que generen bosque seco tropical. Puso como ejemplo las zonas verdes de la Universidad del Valle que a su juicio debe considerarse como reserva secotropical. “Tenemos una problemática grande con árboles que tiene que ver con asfalto, cada vez tenemos menos zonas verdes y esa problemática está asociada a temas de humedales. Toda la zona de expansión es de recargas de acuíferos, pero hoy lo urbano impermeabiliza el terreno poniendo en riesgo esos ecosistemas”.

Personería en sitio donde hay tala en el sur de Cali

Personería en sitio donde hay tala en el sur de Cali

Foto:

Personería de Cali

Hurtado considera que así como hoy se le exige a los constructores de Pance adoptar medidas para que las aguas servidas no afecten el río y otros acuíferos, se debe hacer lo mismo con los urbanizadores ubicados en la zona de expansión, para que las aguas residuales no afecten los pocos ecosistemas o humedales que quedan.

Hurtado también solicitó que el Dagma haga control a las jornadas de poda y corte a cargo de las empresas de aseo con el propósito de no atentar con la fauna que habita en las especies arbóreas sometidas a mantenimiento.

El Concejal Roberto Rodríguez Zamudio, solicitó del director del Dagma recomponer todos los procedimientos de la entidad, toda vez que hasta el año anterior, presupuestalmente era ‘una colcha de retazos’ llena de proyectos que no impactaban la flora y fauna de Cali. Hay que recomponer y asumir desde el Dagma una política pública que responda a las exigencias globales, entre ellas el cambio climático y los Farallones”.

El Concejal Flower Enrique Rojas Torres, recordó que en el periodo anterior, el Concejo hizo defensa de humedales como el Zanjón de Burro, el humedal el Cortijo y la defensa de las especies arbóreas que se afectaron sin control en la zona de los parqueaderos de la plaza de toros. “La administración pasada no acertó en el nombramiento de los directores del Dagma pues no pasaron la prueba”, sostuvo.

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