Secciones
Síguenos en:
Los rostros de las víctimas que dejó la violencia en Paso del Comercio
Muertos en Cali

En el Paso del Comercio, en Cali, han muerto ocho personas desde que comenzaron las protestas.

Foto:

Archivo particular

Los rostros de las víctimas que dejó la violencia en Paso del Comercio

Ocho personas han perdido la vida en medio de las protestas en este sector de Cali.

Desde que comenzó el paro nacional, el pasado 28 de abril, ocho personas han perdido la vida en medio de los disturbios y enfrentamientos en el sector del Paso del Comercio, en Cali.

Esta ha sido una de las zonas donde más actos de violencia se han presentado en la capital del Valle del Cauca, donde persisten las protestas y algunos bloqueos.

(Además: Más caos en Cali: una muerte, dos vehículos incinerados y disturbios)

EL TIEMPO recopiló algunas historias de quienes han perdido la vida en medio de las protestas.

La historia del joven que quería ser enfermero

Desde una esquina, un hombre de camisa blanca empezó a disparar. Un tiro alcanzó en la cabeza a Juan David Muñoz Montenegro, de 23 años, cuando el Paso del Comercio, en el norte de Cali, estaba convertido en batalla campal.

El joven, que quería ser enfermero, con sus tatuajes en brazos, pecho y cuello, fue subido por allegados en una motocicleta, pero al llegar a urgencias de un centro asistencial lo declararon sin signos vitales. Eran las 5:20 de la tarde del jueves 17 de junio.

(Lea también: Dolor por otra muerte en enfrentamientos en Paso del Comercio de Cali)

Velatón en memoria de Nicolás Guerrero en Paso del Comercio, norte de Cali.

Foto:

Viva Las Noticias

Su nombre quedó como nueva víctima en ese espacio urbano, cercano a la Recta de Cali a Palmira.

El alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, expresó condolencias a la familia y dijo que ese crimen debe ser aclarado.

Montenegro había salido de su casa en una cuadra angosta del barrio San Luis y caminó hasta la esquina, cerca de un puente peatonal. El disparo provendría del otro lado, donde según manifestantes estaba el hombre de blanco que disparó y cerca circulaban uniformados del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad).

En la misma tarde había sido quemado por varios jóvenes un bus padrón en el sector y el ambiente era de tensión mezclada con sustos. La Policía no admite haber disparado y asegura que eso lo investigará la Fiscalía. Entre los manifestantes no creen que esas instituciones ayuden a encontrar a los responsables.

La mamá apenas puede con su dolor a la pérdida de ese hijo, que debió dejar de estudiar porque no tenía empleo fijo y se defendía como barbero y peluquero. Era amante de la cultura física.

Los amigos dicen que era una persona tranquila, preocupada por su familia y por lo que ocurría en su país.

(Le puede interesar: Encapuchado intenta atacar con machete a policía durante disturbios)

La mamá de Nicolás Guerrero pide que no disparen más 

“Que no haya más madres que tengan que vivir la noche que yo viví cuando mataron a mi hijo Nicolás. Que, de verdad, cese la horrible”, dice Laura Guerrero desde cuando le dispararon a él en el Paso del Comercio, salida de Cali a Palmira.

Ella ha sostenido la voz por ese hijo que desde la infancia se enamoró del arte del dibujo y soñaba con una capital del Valle del Cauca que reflejara el colorido en su arquitectura. De hecho, estaba a punto de emprender un trabajo con el Distrito.

Un video mostraba la angustia esa noche del domingo 2 de mayo pasado. Las voces no daban esperanza de vida para el joven, de 23 años, padre de una niña.

Nicolás Guerrero murió en el Paso del Comercio en Cali.

Foto:

Archivo particular

El alcalde Jorge Iván Ospina dijo que la muerte de Nicolás lo entristecía como hijo de un primo suyo y sostuvo que no ha dado ninguna orden para disparar.

"Salió en la madrugada y tuvo una herida por arma de fuego en la cabeza. Sí hay halcones de la muerte. Sí hay personas que estimulan que las contradicciones y los conflictos se resuelvan a través del derramamiento de sangre”, afirmó el mandatario.

(Lea también: Joven que murió en marcha era hijo del primo del alcalde de Cali)

En el velatón en su memoria, la madre decía que “no he dormido nada, no sé cuánto haya dormido el asesino de mi hijo. Quizá ya esté alistándose en línea de batalla para volver contra uno de ustedes”.

Contaba que “el contribuyó en gran manera al arte, quería ver cosas organizadas. Decía ‘Por qué si vamos a pintar no tenemos cerca tarros de basura o contenedores, por qué tenemos que pintar y dejar regueros’. Así era”.

La madre también resaltó el valor humanitario del joven, que se reflejaba tan solo cuando le ayudaba a buscar huevos para una niña de escasos recursos y que no tenía para comer.

La mamá perdonó a los victimarios, pero pide que no disparen más.

En el Paso del Comercio, las acusaciones han sido contra el Esmad, pero el caso está impune.

Una defensa en la memoria de Yinson Angulo

Amigos, familiares y vecinos le llamaban ‘el negro’ a Yinson Andrés Angulo, a quien un tiro le dejó sin vida en el Paso del Comercio en Cali el pasado 1 de mayo.

En los planes de Angulo estaba seguir en la universidad y, además, estaba feliz por la renovación del contrato en Emcali, empresa en la que trabajaba en el área eléctrica y de mecánica.

Su padre se encuentra en Chile y este año, según familiares, esperaba viajar a ese país.
Era apasionado por el fútbol y fiel seguidor del América. Antes del arribo de la pandemia, prestó servicio militar y su mira estaba puesta en realizar una carrera.

Este es el Paso del Comercio, donde hay tensión y zozobra.

Foto:

Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO

En la mañana del sábado primero de Mayo, antes de salir de casa, le dio a su madre el dinero para pagar los servicios y comprar algo de comida. Abrió la puerta pero no regresó.

Una bala entró por su espalda, directo en el pulmón izquierdo. Un allegado, con quien había salido del barrio Floralia a pie hasta el Pasto del Comercio, aseguró que llegaron y, de un momento a otro, empezaron detonaciones.

Aseguró que la Fuerza Pública lanzó dos aturdidoras mientras las personas salían corriendo. “Sáquenlo, le dieron, lo hirieron”, recuerda su amigo en un relato de Human Rights Watch.

Cuando escuchó esto, se volteó a mirar quién había caído y reconoció la chaqueta que llevaba puesta Yinson. Lo subieron en una moto, pero sus ojos apuntaban hacia otro lugar y sangraba por su boca.

Llegaron momentos después al hospital Joaquín Paz Borrero, donde ya no tenía signos vitales.

(En otras noticias: Incertidumbre en Cali por la incineración de buses del sistema MIO)

Mediante redes sociales, la familia y amigos salieron en defensa de la memoria de Yinson. Sus allegados dicen que no era vándalo. En una velatón en el barrio Floralia, entre pancartas, flores, velas y llanto, recordaron su vida y el dolor que dejó en sus seres queridos tras su partida.

La familia que no deja de llorar al patrullero Carlos Rincón

La voz de Leidy Londoño se quiebra cuando recuerda a Carlos Rincón, padre de su hijo de 4 años y patrullero de la Policía.

Desapareció el jueves 3 de junio, de civil. Rincón estaba en los alrededores del sector de Paso del Comercio, uno de los puntos más afectados por bloqueos y enfrentamientos.

“Los días de su desaparición son algo que no se los deseo a nadie porque…”, Leidy pausa su relato. Repite nuevamente el “porque” intentando reconectar esa idea, pero los sentimientos acallan su voz.

(Más información: Cadáver hallado de policía presenta disparos y cortadas)

Carlos Andrés Rincón tenía 33 años de edad.

Foto:

Cortesía ciudadanía

La motocicleta fue hallada incinerada en el sector. Rincón, quien estaba de descanso, según la Policía, y se proponía adelantar una diligencia en el nororiente de la ciudad.
Su motocicleta fue hallada incinerada en el sector y eso aumentó la amarga espera.

La Policía, la Gobernación del Valle del Cauca y la alcaldía de Cali ofrecieron 200 millones de pesos por información. Desde entonces, los voceros policiales aseguraban que habría sido arrojado al río Cauca.

El patrullero, de 33 años, adscrito a la estación de Jamundí, apareció asesinado el 7 de junio con heridas de armas de fuego y cortopunzante.

“Luego de dejarlo sin vida, según el general Juan Carlos León, comandante de la Policía de Cali, lo lanzaron al río Cauca”.

La esposa sigue pensando en ese hombre que era responsable en su misión. En el fondo de la casa se escucha una voz diciendo “mamá”. Su hijo, de 4 años, se quedó sin su padre. “-Mamá, ¿dónde está papá?, ¿Cuándo vendrá a casa?”.

Desde el pasado 3 de junio suena insistentemente esta pregunta. El padres no volvió a cruzar el portón de su casa: en aquellas paredes quedaron atrapados en el tiempo a la espera de un abrazo.

Leidy, con el dolor que la embarga, intenta explicárselo a su hijo. “Papi está en el cielo y desde allá nos está cuidando”. Solo hay una certeza: una ausencia que el tiempo no será capaz de devolver.

Giovanny Rincón recuerda que desde la infancia Carlos siempre dijo que sería Policía. “Él decía que quería hacer grandes cosas en la Institución, ayudar a la gente y ser un salvador para la comunidad”. A los 23 años ingresó a la Escuela de Policía de Manizales.

En la casa del patrullero extrañan su risa. “El hecho de que perteneciera a la Policía no indica que mi hermano era malo ni que no tenga familia. Y la nuestra está destruidas”, repite Giovanny.

La amarga noche para un fanático de la bicicleta y un universitario

En la noche del viernes 4 de junio, en dos puntos del Paso del Comercio aparecieron dos cadáveres, en una calzada que amaneció entre rocas y rastros de explosiones y fogatas.

Esa noche fueron reportados también ocho heridos, entre ellos cuatro uniformados.

Segundo Jaimes Rosas, asesinado en Paso del Comercio en Cali

Foto:

Archivo particular

En el asfalto amaneció Segundo Jaime Rosas, de 21 años y oriundo de Puerres, municipio de Nariño, que estaba orgullo de saber que él estaba en primer semestre de Ingeniería Eléctrica y quinto semestre de Estadística, en la Universidad del Valle.

La Representación Estudiantil Facultad de Ingeniería 2019-2021 Univalle lamentó su muerte y apuntó que murió en “la arremetida del Esmad y la Policía en el punto de resistencia de Paso del Comercio. Que luchar por nuestros derechos no nos cueste la vida".

(En contexto: Un ciclista y un estudiante son las víctimas más recientes en Cali)

Mientras que el Consejo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle expresó su solidaridad a familiares, compañeros y allegados por esta pérdida.

"Condenamos todo acto de violencia contra cualquier ciudadano, especialmente contra nuestros jóvenes que luchan con la esperanza de realizar sus proyectos de vida digna a través de la educación superior pública. Exigimos a las autoridades esclarecer las circunstancias de su muerte y judicializar a los responsables. Exhortamos al Gobierno Nacional a que promueva acuerdos a través del diálogo social, atendiendo el clamor ciudadano por justicia, paz y reconciliación".

Esa misma noche del 5 de junio murió Cristian Delgadillo Sánchez, quien era conocido por su actividad en el comercio del centro de la ciudad.

Cristian Delgadillo Sánchez, asesinado en Paso del Comercio en Cali

Foto:

Archivo particular

Varios de sus amigos lo recuerdan por su profundo amor por las bicicletas, tanto, que integró un colectivo de ciclistas.

Durante el paro nacional Delgadillo mantenía en algunos sectores del sur de la ciudad, sin embargo, ante los fuertes choques con la Fuerza Pública en el Paso del Comercio, decidió ir a apoyar, pero encontró la muerte.

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.