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Las últimas horas de Sady Lucía antes de su asesinato
Marchas y manifestaciones en contra de las violencias de género se han venido realizando en los últimos años. No es hora de callar es una de las campañas.

Marchas y manifestaciones en contra de las violencias de género se han venido realizando en los últimos años. No es hora de callar es una de las campañas.

Foto:

Archivo EL TIEMPO

Las últimas horas de Sady Lucía antes de su asesinato

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No es hora de callar patrocinado

La menor habría luchado por su vida en sitio que sería distinto al del hallazgo en cañal de Cali.

José Tejada, seguido por su esposa Nancy Castro, sin contener su llanto, cargó el cuerpo de su hija Sady Lucía cuando la halló sin vida, en cañales del oriente de Cali, a donde llegaron huyendo del Pacífico nariñense.

Esa escena, en video, sacudió a la Cali, acosada por la pandemia, el paro e irrespetos a la vida. Antes de desaparecer, a la estudiante de 9 años la vieron jugando con amigas, pero alguien se la llevó a la muerte.

La Alcaldía y la Gobernación del Valle ofrecieron $ 230 millones por información que permita dar con la captura de los responsables.

Muchos recordaron el crimen de cinco adolescentes el 11 de agosto de 2020 en un cañaduzal cerca de Llano Verde.

​(En contexto: Conmoción en Cali por hallazgo de cadáver de niña en un cañaduzal)

Sady Lucía estaba orgullosa de su nombre y de sus chaquiras de colores en el cabello ensortijado. Los habitantes de Haití, como se conocen unas cuadras del asentamiento informal de Brisas de Comuneros, la recuerdan sonriente, con ese agite de mariposas blancas, amarillas y rojas en la cabeza.

En la tarde del jueves 10 de junio vieron cómo jugueteaba con otras niñas y niños en una de las calles destapadas de este sector, bordeado de ranchos hechos de tablas, ladrillos pelados, de techos de latas y plástico. 

Sonaban ecos de música y fiesta cerca de allí cuando entraba el anochecer. Llegaba también un aguacero en ese extremo del oriente de Cali, comuna 15, en el llamado Distrito de Aguablanca.

(Le recomendamos leer: ¿Quién mandó a los sicarios que asesinaron a Junior Jein?)

"Que canten los niños", en la despedida a Sady Lucía Tejada en El Charco (Nariño).

Foto:

Archivo particular

La imagen de Sady Lucía, sonriente y juguetona, se iba perdiendo cada minuto en ese cuadro de una ocupación conformada, en especial, por desplazados del litoral Pacífico del Valle, Cauca y Nariño.

Jairo Tejada y Nancy Castro llegaron allí hace poco más de dos años con su hija Sady Lucía y su hermanito. Venían de una zona rural a dos horas y media de El Charco, un municipio recostado al río Tapaje, en el camino del océano Pacífico.

La familia, que subsistía de la agricultura, debió dejar todo en un territorio que, según autoridades, dominan bandas, paramilitares y disidencias alrededor de cultivos de coca y minería ilegal. En Haití, considerada como invasión en Cali, encontraron un rancho en alquiler.

La familia de la niña llegó desplazada hace 2 años desde el Charco (Nariño) y vivía en alquiler en una invasión del oriente de Cali 

El padre de la niña se la ha rebuscado como albañil, pero en los últimos meses era complicado conseguir el sustento, entre la pandemia y el paro en Cali. 

José Tejada, hermano de Jairo, conocido con el nombre artístico de Janco Janner, siempre recordará a la niña por esa sonrisa y el orgullo que ella sentía de saber que él había sido cantante de la orquesta La Fuga y ahora como solista de salsa.

Ella estaba feliz de saber que sus primos del grupo Son Pasión brillaron en Factor X, de RCN Televisión.

Pero algo ocurrió hacia las 5:30 de la tarde de ese jueves, cuando las imágenes de la niña empiezan a ser borrosas. Nadie detalla cuándo se desprendió del juego con sus amistades.

Nadie dice haber escuchado gritos ni auxilios bajo los goterones en los techos de zinc o la algarabía de una fiesta. A las 7 de la noche empezaron las preguntas sobre '¿dónde está Sady Lucía?'. 

La duda se fue convirtiendo en angustia, no había razones en ninguna de las casas vecinas. Muchos la vieron pasar, pero a todos se les perdió de vista.

Los padres se amanecieron preguntando y cuando clareó, el viernes 11 de junio, salieron seguidos por allegados y medio centenar de vecinos. 

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Jairo Tejada cuenta que cuando no encontraron a su hija en las cuadras de Haití, unas vecinas le dijeron que fueran a buscarla al cañaduzal. Su corazón no creía porque no entendería para qué ella se metería al cañaduzal.

"El tío Janco dijo que había que buscar por allá. Éramos como 50 personas. Nos dividimos porque es un cañal inmenso. Adelante iba Janco y pasaron por un punto del cañaduzal y no vieron nada. Yo con unos vecinos decidimos dar una vuelta y alguien me preguntó: '¿Esa no es tu hija?' Entonces, la recogí y solo podía llorar", cuenta el papá de la estudiante.

La hallaron en un lugar de miedos

Esos matorrales, a unos minutos del caserío, son los mismos que han sido escenarios de crímenes y en algunos momentos fueron asemejados a 'casas de pique' por el hallazgo de personas descuartizadas a manos de bandas asociadas al microtráfico y delincuencia común.  Una de ellas llamada 'los haitianos'-

En un video se aprecia al papá cargando a su hija en los brazos, llorando y diciendo el nombre de Sady Lucía. Caminó unas tres cuadras, como en esa canción de "Ella se murió de pena Y yo, que la causa he si'o Sé que murió siendo buena...la enterraron por la tarde a la hija de Juan Simón Y era Simón en el pueblo El único enterra'or".

Pasaban las 7:30 de la mañana del jueves. A la Policía se le había avisado un par de horas antes, los uniformados llegaron cuando el crimen estaba al descubierto.

Gerardo Solís, líder de la comunidad y familiar cercano, dijo que la niña desapareció cuando jugaba con sus  compañerito y anotó sobre las lesiones en el cuerpo de la víctima que "es increíble encontrar tantas señales de tortura, laceraciones”.

Sector de Haiti, en Brisas de Comuneros, en el oriente de Cali

Foto:

Archivo EL TIEMPO

Allegados creen que ella debió luchar con todas sus fuerzas, pero quien o quienes hayan sido la sometieron a punta de golpes.

En el sector se asegura que debió ser agredida en otro sitio porque no aparecieron sus chanclas ni una chaqueta. Se teme que la hayan sometido a vejaciones.

"Indignación que se debe convertir en colaboración y acción para dar con su asesino

El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, ofreció 80 millones de pesos de recompensa por los responsables y  apuntó: "La indignación, que se debe convertir en colaboración y acción para dar con su asesino. Todo aquel que tenga información lo invitamos a que se comunique con la Alcaldía de Cali".

Duele en el alma que le hayan quitado la vida...Tenía solo 9 añitos...Mis condolencias para sus familiares

La gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán, dijo: "Duele en el alma que le hayan quitado la vida... Tenía solo 9 añitos... Mis condolencias para sus familiares. $150 millones ofrecemos para identificar a los cobardes criminales responsables de los hechos".

El secretario de Convivencia y Seguridad Ciudadana del Valle, Camilo Murcia, pidió formalmente a los entes de investigación "dar prioridad a este caso y proceder con el esclarecimiento de lo sucedido".

La secretaria de Mujer, Equidad de Género y Diversidad Sexual del Valle, Yurany Romero, les solicitó a los habitantes del sector donde fue hallada la pequeña, “solidaridad y apoyo para agilizar la investigación. Que la ley haga justicia y que ese hombre o esa persona que cometió este delito, sea acusado y sea condenado por feminicidio”.

El coronel Édgar Vega, comandante Operativo de la Policía Metropolitana, anunció un grupo interinstitucional con Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), Inteligencia y Medicina Legal para capturar a los culpables.

En la mañana del sábado, los familiares de Sady Lucía llevaron su cofre blanco hasta una lancha para viajar desde Buenaventura hasta El Charco. Fue un viaje de cinco horas para llevarla a ese litoral donde nació y del que su familia había tenido que salir huyendo para pasar de desplazada a víctima de un cruel ataque.

El padre dice que "Dios quiera que encuentren al responsable y que pague por los errores que comete. Ni al peor enemigo le deseo esto. Solo mi hija Sady Lucía me ha dado valor porque estoy destrozado, le han quitado la vida a ella y también a mÍ".

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