Las redes colombianas que llevaron el ‘gota a gota’ a América Latina

Las redes colombianas que llevaron el ‘gota a gota’ a América Latina

Esta modalidad de préstamo informal se convirtió en un problema para muchos gobiernos de la región.

Prestamos gota a gota

Se ha comprobado que detrás de los grupos dedicados a los créditos ‘gota a gota’ están organizaciones cuya actividad principal es el narcotráfico.

Foto:

Juan Bautista Díaz / EL TIEMPO

29 de septiembre 2018 , 09:58 p.m.

Los cadáveres de los colombianos Diana Zuluaga y Andrés Albán estaban a punto de ser sepultados en un paraje costero de Aritaguá, en el estado brasileño de Bahía, cuando llegó la Policía Militar, alertada por una denuncia anónima. Dos hombres escaparon, dejando abandonado un carro blanco.

Horas antes, la pareja había salido de su casa en una moto roja para recibir el pago de un préstamo ‘gota a gota’ que le habían hecho a un comerciante de ese país. La noche del 18 de mayo, un amigo denunció que no regresaban ni contestaban sus celulares.

Zuluaga, de 22 años y nacida en Aranzazu, Caldas, llevaba ocho meses en Brasil. Albán, de 23, era de Palermo, Huila. Los dos hacían parte del éxodo de colombianos que ha permitido exportar este negocio de préstamo informal a toda la región latino-americana, desde México hasta Argentina. La mayoría de los que viajan lo hacen para servir como cobradores de patrones que nunca llegan a conocer.

El mecanismo de los ‘gota a gota’ es sencillo: se presta de inmediato y sin garantías a una tasa de interés que excede ampliamente la usura (entre 20 y 40 % mensual), y se cobra violentamente si el beneficiario no cumple los plazos pactados.

Estas redes funcionan afuera con la misma fórmula que usan en Colombia: reparten tarjetas de presentación o volantes en tiendas, locales, plazas de mercado, almacenes e incluso entre los taxistas para ofrecer créditos para los que, en algunos casos, solo se pide la firma de un papel.

No es sencillo precisar la dimensión del negocio. Estimativos de las autoridades indican que solo en Colombia esta modalidad mueve unos 2.500 millones de pesos diarios, 1.000 de ellos solo en Bogotá. En el resto del continente ya se habla de más de 100.000 deudores.

La conquista de las Américas

Durante los últimos cinco años, el negocio se ha extendido a otros países mediante redes que tienen sus bases en Bogotá, Medellín, Barranquilla, el Eje Cafetero y Cali.

“Fui invitado (a Brasil) por un amigo, y no había tanta competencia. El asunto es rentable porque allá el acceso al crédito bancario es complicado para mucha gente. Allá se contrató a jóvenes brasileños como ‘tarjeteros’. Estuve dos años. Solo me atracaron una vez, pero todos los días te jugás la vida y la libertad. Muchos policías se convierten en un peaje diario”, cuenta un tulueño que ejerció esta modalidad de usura.

En noviembre, cuatro colombianos fueron detenidos en una casa de ese país en la que se encontraron 15 llaves de vehículos, tres automóviles, letras de cambio y otros documentos. Hoy los juzgan por asociación criminal, negociación ilícita de valores mobiliarios y usura.

El mecanismo de los ‘gota a gota’: se presta de inmediato a una tasa de interés que excede ampliamente la usura, y se cobra violentamente si el beneficiario no cumple los plazos pactados

Las autoridades explican que los ‘gota a gota’ se articulan con el narcotráfico y otros delitos para lavar el dinero proveniente de estas actividades y multiplicarlo. Por eso, en Colombia el negocio está en manos de las grandes bandas de la droga, como el ‘clan del Golfo’, ‘Los Triana’, ‘los Rastrojos’ y ‘Los Cocuelos’.

De hecho, no es raro que cuando el deudor no puede pagar, los prestamistas le ofrezcan la opción de transportar droga para saldar la obligación. En Cali, por ejemplo, una familia denunció que a uno de sus integrantes lo detuvieron hace dos años, cuando intentaba entrar droga a Hong Kong para pagar su deuda.

Sobre la presencia de esta nueva forma de extorsión en Panamá –“impuesta por mafias colombianas”– ya alertó el Sistema Nacional Integrado de Estadísticas Criminales (Siec) de ese país.

¿Cómo se hace el cobro?

A los cobradores ‘de exportación’, los patrones suelen financiarles el pasaporte, el pasaje aéreo y hasta la vacuna contra la fiebre amarilla. Luego, mediante el recaudo de las cuotas de los deudores, irán pagando su viaje.

Pero, mientras tanto, deben lidiar con los mismos peligros que ellos representan. Por ejemplo, en el ‘gremio’ es famosa la historia de un cobrador que fue secuestrado y por el que pidieron rescate. Su patrón no pagó y después aparecieron los restos.

En Cancún (México), cuatro antioqueños desaparecieron a mediados de diciembre. El cuerpo de uno de ellos, Joan Sebastián Espinosa, apareció tres días después decapitado y sin los genitales. Aún se desconoce el paradero de su padre, su novia y un amigo. Una de las versiones que se manejan es que Espinosa fue a cobrarle a una señora y ella se quejó del tratamiento que recibió. Supuestos policías se habrían llevado a los colombianos y un cartel se habría encargado del crimen y las desapariciones. Por este caso no hay detenidos.

Según autoridades federales de ese país, unos 1.500 colombianos han entrado durante los últimos tres años como turistas para manejar redes de cobro en sectores populares de 22 estados.

También en México, tres caleños desaparecieron en julio, después de ir a un bar. Aunque sus allegados aseguran que dos de ellos trabajaban en la venta de carros y que el tercero llegó de visita, las autoridades no descartan que se trate de un lío de ‘gota a gota’.

Uno de los casos más recientes es el de Ricardo Alonso Lozano, un entrenador de fútbol oriundo de Antioquia, asesinado el primero de agosto. Luego de ser acusado de extorsionista, fue amarrado y golpeado por varias personas en un parque de Tetela del Volcán, en el estado de Morelos (México). Sus allegados dicen que él estaba protegido en una estación de policía y que no se explican cómo salió y resultó muerto. Amigos creen que lo confundieron con un cobrador de ‘gota a gota’.

Autoridades en alerta

‘Expulsado’ es lo que se lee en el pasaporte de un universitario caleño que oficiaba como enlace de préstamos en Perú, Bolivia y Chile. Este joven pasó de conseguir clientes a entrenar a muchachos locales como cobradores, sobre todo en no ser blandos con quienes no pagan.

A veces piensa en volver a Perú, porque el negocio se sigue moviendo, pero antes necesita recoger un plante para viajar como independiente. “Uno de cobrador pasa sus miedos. Y a veces toca aplicar métodos... Como dicen: ‘Mil sonrisas para prestar, mil lágrimas para pagar’”, dice.

En Chile son los colombianos los que manejan el andamiaje de lo que allá se conoce como préstamos exprés o ‘prestadiario’. Según cifras del Centro de Análisis y Operaciones de Carabineros, hubo 54 capturados entre el 2015 y el 2016. Y el número no deja de crecer.

En mayo de este año se registró la primera condena en ese país por asociación ilícita para la usura contra 15 colombianos que hacían préstamos ilegales en varias ciudades. La Unidad de Alta Complejidad de la Fiscalía de la ciudad chilena de Arica logró un juicio abreviado en el que aceptaron cargos y recibieron entre 61 y 541 días de cárcel. Adicionalmente, se les dictó la expulsión definitiva del territorio. Otros siete acusados (seis colombianos y un chileno) no se acogieron al procedimiento, por lo que la causa sigue vigente. La fiscal Claudia Toledo, de esa unidad, dice que los afectados eran pequeños comerciantes de Arica.

Los Carabineros de Chile y la Policía Nacional de Colombia se han acercado con el fin de desarrollar juntos estrategias para combatir esta práctica que involucra intimidaciones, daños a bienes ajenos y agresiones.

Uno de cobrador pasa sus miedos. Y a veces toca aplicar métodos... Como dicen: ‘Mil sonrisas para prestar, mil lágrimas para pagar'

El fenómeno es de tal magnitud que ya aparece en los programas humorísticos de ese país, con imitadores de cobradores colombianos que no sonríen ni se quitan los cascos con los que andan en sus motos.

En Perú, donde también acuden a las expulsiones de quienes cometen este delito, fueron más allá. En noviembre, el Congreso aprobó un proyecto de ley que sanciona con una pena de 10 a 25 años de cárcel a los “integrantes de mafias de extorsionistas”, que suelen ser colombianos y mexicanos. Y la condena puede llegar a cadena perpetua si en la extorsión se toma como rehén o víctima a un menor de edad, un mayor de 70 años o una persona con discapacidad.

Una lucha de la región

El accidente del bus, cerca de Quito, en el que murieron 24 pasajeros, la mayoría invitados a un ‘paseo gratis’, sin conocer que iba cargado de droga, es relacionado por las autoridades a una red colombiana de ‘gota a gota’, que usaría el dinero del narcotráfico para esos préstamos que pueden costar la vida.

Hace un año, en una reunión de diez países en México se acordó cooperación internacional para combatir la delincuencia organizada y se hizo referencia a esta modalidad delincuencial.

Diez naciones del continente firmaron en agosto del año anterior un acuerdo, también de cooperación, para combatir la corrupción y la delincuencia organizada. Fue en el marco de la Cumbre de Procuradores y Fiscales de América Latina. En este evento, realizado en el estado de Puebla (México), uno de los temas tratados fue precisamente el de la presencia de legiones de colombianos dedicados al préstamo ilegal de dinero bajo el modelo de ‘cobradiario’ o ‘gota a gota’ en naciones de América Latina y, en especial, en México.

En el marco de la reunión se discutieron las estrategias comunes para enfrentar este problema, haciendo especial énfasis en el intercambio de información. Por el momento, las autoridades federales mexicanas tienen bajo la lupa a 1.500 colombianos que, según el Instituto Nacional de Migración del país, han llegado desde 2015 con visas de turismo y se han quedado para administrar rutas de cobro a comerciantes y sectores deprimidos de 22 estados del centro y sur del país.

De acuerdo con las investigaciones, estas rutas operan con el auspicio de bandas criminales y con dineros producto de las actividades del narcotráfico.

Así lo viven los países

Chile

El ejemplo más claro de cómo el ‘gota a gota’ ha llegado a este país es la región minera de Antofagasta, en el norte de Chile, donde opera un grupo de colombianos que ofrecen esta modalidad. Se ha logrado identificar que en esta ciudad costera se esconden jefes de organizaciones criminales como ‘La Empresa’, ‘los Urabeños’ y la ‘Oficina’, los cuales estarían detrás de este negocio ilícito. Las autoridades chilenas constantemente hacen operativos para combatir estas bandas en el país.

Perú

Una vez las autoridades peruanas identificaron la presencia de la modalidad del ‘gota a gota’ en 97 ciudades, empezaron a desarrollar campañas enfocadas a que la gente no acceda a este tipo de créditos. La más fuerte ha sido la campaña #NoPrestesTuVida, que lanzó el Ministerio del Interior peruano para prevenir a los ciudadanos de los riesgos a los que están expuestos. Además, identificaron que las principales víctimas son los pequeños comerciantes. También se ha encontrado el vínculo con bandas delincuenciales colombianas.

Argentina

El diario El Clarín reporta que para muchos argentinos con trabajos informales, los colombianos prestamistas son la única opción para acceder a un crédito. Por su parte, las autoridades de este país reportan que se han encontrado casos de ‘gota a gota’ en todas las ciudades argentinas.

El aumento de esta modalidad ha llevado al Gobierno a centrar sus esfuerzos en combatir a los criminales detrás de este negocio. En 2013, por ejemplo, 200 colombianos que eran explotados por bandas para realizar los cobros fueron rescatados por las fuerzas del Estado.

México

Fue en Puebla donde las autoridades de 10 países latinoamericanos se reunieron para llegar a un acuerdo de cooperación internacional a fin de combatir la corrupción y la delincuencia organizada. En el evento se hizo un especial énfasis en el ‘gota a gota’, pues México es uno de los países que más sufren este crimen, y el que más lo exporta. Según reportan medios mexicanos, los secuestros, torturas, asesinatos y descuartizamientos suceden a causa de estos préstamos. Pero no solo por parte de los cobradores, también por los que acceden al préstamo, cansados de las extorsiones y las amenazas.

Radiografía del ‘gota a gota’

¿Qué es?

El ‘gota a gota’ también es conocido como préstamo exprés o ‘prestadiario’. En todo caso, es el término coloquial para referirse a un préstamo rápido e informal que otorga una persona o un grupo y por el que cobra un interés que excede el límite establecido por las entidades gubernamentales.

¿De cuánto son los intereses?

Aunque no hay un dato exacto, se han registrado casos en países de América Latina en los que los intereses son entre el 20 y el 200 por ciento.

¿Cómo cobran?

Según lo que registran las autoridades colombianas y de los países en los que hay ‘gota a gota’, el modus operandi más frecuente es que, cada cierto tiempo (diario, semanal o mensual), uno o dos sujetos llegan al hogar o al lugar de trabajo del deudor y de manera intimidatoria y amenazante le exigen el pago del dinero. Los sujetos suelen ser distintos en cada cobro.

¿Y si no paga?

Las autoridades latinoamericanas han comprobado que este tipo de préstamo está relacionado con asesinatos, torturas, trata de personas y narcotráfico, entre otros delitos. Es frecuente que cuando el deudor no tiene con qué pagar, lo obliguen a ser mula y llevar droga a otros países.

JOSÉ LUIS VALENCIA
Editor EL TIEMPO Cali
REDACCIÓN DOMINGO

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.